El mundo sigue hablando del contundente gesto de la Selección Argentina levantando la bandera de Malvinas tras ganarle la semifinal a Inglaterra. En ese país están furiosos e incluso se muestran amenazantes, como el amigo británico de Javier Milei, Nigel Farage. Pero en el plano local, ese gesto dejó en offside (fuera de juego) al Gobierno libertario.
Bloomberg: La caída de Milei reaviva el debate por una "tercera vía" para 2027
El desgaste de Javier Milei, impulsado por denuncias de corrupción y una inflación estancada en el 3%, ha erosionado su favoritismo para 2027. Ante este escenario, Argentina debate si el futuro exige un retorno al peronismo o la consolidación de una alternativa intermedia.
El panorama político actual se divide en tres frentes
- El oficialismo debilitado: Los ruidos por corrupción —como la salida del jefe de Gabinete Manuel Adorni— y la falta de reactivación económica real golpean la imagen presidencial.
- El retorno peronista: Axel Kicillof lidera la oposición, aunque su perfil intervencionista despierta fuertes alarmas de default en los mercados financieros.
- La búsqueda de una "tercera vía": Un 30% de los votantes rechaza ambos extremos. Sectores políticos y empresarios proponen combinar la ortodoxia fiscal de Milei con un Estado activo que impulse la inversión y el empleo.
Sin embargo, los inversores miran con desconfianza las opciones moderadas. Los bonos soberanos ya reflejan la incertidumbre ante la histórica encrucijada argentina entre el ajuste extremo y la emisión descontrolada.
El dilema de Kicillof y la reconstrucción del peronismo rumbo a 2027
El gran desafío de Axel Kicillof es heredar el liderazgo del kirchnerismo sin quedar atrapado en él: necesita retener a la base dura para controlar el partido, pero debe mostrarse renovado ante el electorado que rechazó ese modelo en 2023. Su postura es tajante: "A Milei hay que ganarle, no imitarlo en nada".
Paralelamente, el rol de Cristina Kirchner genera debate. Según la analista Ana Iparraguirre, aunque su influencia actual es más bien negativa, la expresidenta retiene el poder suficiente para vetar o dañar candidaturas internas, aunque ya difícilmente pueda imponer un candidato propio de la forma en que lo hizo con Alberto Fernández en 2019.
En este escenario de fragmentación, Kicillof no está solo. Otros sectores del PJ buscan distanciarse de la última gestión y ya delinean una plataforma alternativa para 2027 enfocada en el orden macroeconómico, la sostenibilidad de la deuda y el impulso a la producción nacional.

















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