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PANORAMA

El debate: Una competencia entre 2 fantasmas

Más que en las virtudes de cada uno, los contendientes harán en la Facultad de Derecho de la UBA hincapié en la amenaza que ve en el otro.  

Con el debate que se celebrará en la noche de este domingo, Sergio Massa y Javier Milei darán el puntapié inicial a la última semana de campaña con destino final en el balotaje del 19/11. Más que en las virtudes de cada uno, los contendientes harán en la Facultad de Derecho de la UBA hincapié en la amenaza que ven en el otro. En las palabras del analista político Gustavo Marangoni, se trata de “una competencia entre 2 miedos”. El ministro de Economía y candidato oficialista deberá eludir las responsabilidades del presente inflacionario y apuntar a un futuro promisorio qué sólo él podría garantizar. “Se viene la Argentina que estabas esperando” es el slogan que se puede leer en la propaganda massista. El insumo de Milei, en tanto, es la realidad económica que tiene a Massa como fallido capitán. Influido por la idiosincrasia discursiva del macrismo del que ahora es socio, Milei se presenta como la encarnación del “cambio” contra la “continuidad” que proyecta directamente en Massa. El último spot del líder libertario utiliza las palabras “cambio” y “república” para convocar al votante al que apunta: aquel 24% que optó por Patricia Bullrich en las elecciones generales.

Massa, por su parte, pone el blanco en los indecisos, los radicales que siguen la línea anti-Milei de Gerardo Morales y otros, y en parte del electorado de Juan Schiaretti. El gobernador cordobés ya bajó línea en contra del ministro candidato al que vinculó directamente con embestida contra la Corte Suprema. Massa estuvo en Córdoba esta semana para intentar remontar ese 4to puesto al que el electorado local lo relegó tanto en las PASO como en la elección general. No habría tenido éxito. El consultor Gustavo Córdoba observó que la presencia del ministro en la provincia mediterránea no sólo no le sumó adhesiones, sino que “movilizó” votos en contra. Coincidió en el diagnóstico su coterráneo Cristian Buttié, quien además respaldó con números de su CB Consultora el crecimiento de Milei como consecuencia del desembarco massista en el distrito más refractario a Unión por la Patria. En Córdoba identificaron rápidamente el problema: el ministro no llegó con ninguna medida de impacto real en la vida de los cordobeses. Llevó, en cambio, la tarjeta SUBE para el transporte público cuando un reclamo histórico en esa provincia y otras es la concentración en el área metropolitana de los subsidios para abaratar las tarifas. El boleto máximo en el AMBA es de $72,61 mientras en la capital cordobesa es de $185, un 154% más.

También se percibió una sobreactuación con la grieta que el ministro pretendió generar alrededor de algo tan caro a los sentimientos de los cordobeses: el cuarteto. Massa le adjudicó a Milei haber dicho que el ritmo cordobés “era una mierda”, cuando el libertario en realidad vapuleó a una diputada que promovió declararlo patrimonio cultural. Milei apuesta a llenar el icónico Patio Olmos, en la ciudad capital, como cierre de campaña y al ritmo de Rodrigo. Massa logró generar alguna división en el peronismo cordobés, pero habrá que ver si eso tiene correlato en los votos. El ministro puede no ganar en distritos críticos para el oficialismo como Santa Fe, Mendoza y la propia Córdoba, pero no puede permitirse un desempeño inferior al 40% en los mismos sin tener que forzar una mayor ventaja en la provincia de Buenos Aires, según la estimación del consultor Esteban Pastoriza, de Clivajes. La brecha favorecería al ministro candidato en el Conurbano pero se acortaría dramáticamente en el promedio de toda la provincia, de acuerdo a un sondeo de la Universidad de San Andrés.

La materia prima con la que irá cada candidato al debate es la aversión por el otro, que intentarán estimular. “Nadie gana hablando de sí mismo, gana si lo muestra al otro, si resalta sus aspectos negativos”, definió el consultor político Facundo Nejamkis en una entrevista. Para el director de Opina Argentina, tanto Massa como Milei generan temores. “Massa preocupa por el temor a que sea la continuación del gobierno de Alberto Fernández, y Milei, porque es incierto”, dijo y agregó: “cada uno pelea contra un fantasma distinto”.

El formato del debate será distinto a los otros ya que habrá mayor libertad de interacción entre los participantes, además de que tendrán permitido moverse por el estudio montado en la Facultad de Derecho, como se vio en las confrontaciones televisadas entre Lula da Silva y Jair Bolsonaro, y Donald Trump y Hillary Clinton. Un objetivo de Massa sería provocar a Milei para que desate un escándalo, algo que se esperó en los encuentros anteriores y no sucedió. Crispar a su rival para exponer una supuesta inestabilidad emocional que lo inhabilita para ejercer la primera magistratura también habría sido el motivo por el cual el equipo massista consiguió que no haya ningún tipo de texto en poder de los protagonistas, quitándole un apoyo al libertario.

Milei atacará el flanco económico. Si bien el INdEC confirmaría esta semana que la inflación de octubre se desaceleró en relación a los picos de 12% de los 2 meses previos, la medición semanal que publica el propio ministerio de Economía muestra una tendencia al alza en el inicio de noviembre. El líder de La libertad avanza también aprovecharía el nuevo caso de espionaje ilegal que se destapó en los últimos días. Es materia de una investigación judicial los contactos entre el ahora detenido expolicía Ariel Zanchetta y el funcionario de la AFIP Fabián ‘Conu’ Rodríguez, un encumbrado dirigente de La Cámpora, de los más cercanos a Cristina y Máximo Kirchner, que presuntamente le compró material de inteligencia clandestina. Massa le dijo a Luis Majul que la vicepresidente no tendrá injerencia en su eventual Gobierno. Pero sería la protección de la Vice la que le impide al ministro reclamarle al ‘Conu’, como lo hizo con Martín Insaurralde, la renuncia, dado que la AFIP está bajo la órbita de Economía. Le da así a Milei un elemento para agitar la bandera del antikirchnerismo.

Rodríguez evitó ponerse a disposición de la justicia al punto que el fiscal Gerardo Pollicita tuvo que pedir una orden de detención que fue rechazada por el juez Marcelo Martínez de Giorgi ni bien aparecieron en tribunales los abogados del camporista. Es un punto débil que puede abordar Milei, quien pidió ser querellante en la causa dado que su nombre apareció en una lista de presuntas víctimas.

Otro costado institucionalista que podría abordar Milei es el del intento de juicio a los miembros de la Corte Suprema. El libertario se pronunció en contra hace tiempo. Massa, en cambio, especula. En un acto que bordeó la burla, el ministro de Economía le dijo a Majul que, siendo candidato presidencial, desconoce el contenido de lo que se sigue en la comisión de la Cámara de Diputados en la que hay 2 legisladores de su propia fuerza, el Frente Renovador. En Córdoba, donde quiso caer bien, dijo que “no es momento de discutir el comportamiento” de los jueces del máximo tribunal, no porque sea improcedente como denuncian la oposición y los propios cortesanos sino para no “ensuciar” el proceso electoral. Como definió el periodista Diego Genoud, biógrafo del candidato oficialista, “Massa es un fundamentalista del corto plazo”.

La revelación del caso Zanchetta también puso en crisis el intento de juicio político cuando resta la firma de los dictámenes acusatorios. El diputado y exAFI Rodolfo Tailhade quedó salpicado al descubrirse que mantuvo conversaciones con el espía inorgánico, pero rechazó tener un vínculo con él. Tailhade es miembro de la Comisión y un cruzado del ‘lawfare’ a instancias de Cristina Kirchner. Sus contactos con Zanchetta abren sospechas cuando Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, presidente y vice de la Corte, respectivamente, denuncian que se utilizó material obtenido mediante maniobras de inteligencia ilegal para impulsar las acusaciones. La sesión de la Comisión se levantó abruptamente el martes para no darle a la oposición una tribuna para cuestionar no sólo a Tailhade sino todo el proceso. Curiosamente Alberto Fernández no se pronunció sobre el caso, a pesar de su preocupación por “los sótanos de la democracia”.

La mayoría de las últimas encuestas de intención de voto coincide en que hay una ventaja de Milei, aunque en zona de empate técnico con Massa. Esto, sin embargo, no es motivo suficiente para llevar calma a La libertad avanza, que cruje por el acuerdo que su líder selló con Mauricio Macri. Esta semana se conoció otra carta que manifestaba disconformidad con el denominado ‘Pacto de Acassuso’, esta vez por parte de legisladores electos de la provincia de Buenos Aires. No anunciaron ruptura, de todos modos. Milei, por otra parte, reunió en el Hotel Libertador, donde el libertario circunstancialmente vive y opera, a los legisladores electos a nivel nacional luego de una primera misiva impugnando el acuerdo con Macri. Acudió incluso el sindicalista Pablo Ansaloni, quien mayor ánimo rupturista había mostrado. Más allá de las escaramuzas, el libertario habría puesto cierto orden hacia adentro de su fuerza, que ahora se concentra en la fiscalización de la elección. Contará en ese punto con la ayuda inestimable de un sector del PRO, alianza con 'la casta' que será aprovechada por Massa para exponer las contradicciones de su adversario.

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