Con la confirmación de que el Ejecutivo enviará este mes el proyecto de legalización del aborto al Congreso para que sea tratado en las sesiones extraordinarias, comienzan los 'poroteos' para anticipar si esta vez la iniciativa que cuenta con el impulso -aunque algo zigzagueante- del presidente Alberto Fernández se convertirá en ley.
PRÓXIMA LLEGADA DEL PROYECTO
Aborto legal: El 'poroteo' en la Cámaras, la rebelión en el oficialismo y el mensaje del Vaticano
El Ejecutivo prometió el envío del proyecto al Congreso para este mes. Se descuenta su aprobación en Diputados y la incógnita sigue siendo el Senado, que sepultó la iniciativa en 2018. Diferencias y similitudes con aquella vez. El reordenamiento del oficialismo. El papel del papa argentino.
El proyecto había obtenido media sanción en la Cámara de Diputados, pero fue bloqueado en el Senado. Ocurrió en 2018, sin el apoyo de Mauricio Macri, aunque el entonces Presidente no obstaculizó el debate y dio libertad de acción a los legisladores del oficialismo para votar.
Se descuenta que el escenario en Diputados será similar, con una ventaja para los "verdes" sobre los "celestes", más allá de alguna sorpresa. Por caso, el de la diputada chaqueña Aída Ayala, de Juntos por el Cambio, quien mutó su voto del sí al no.
En el Senado, sin embargo, el final es abierto. Desde el oficialismo dejaron trascender que si se le dio nuevo impulso al proyecto es porque hay convencimiento de que están los votos para su aprobación, además de la presión de la militancia a favor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo (hubo una campaña en redes bajo la consigna "Alberto, tenés un atraso").
Eso echa por tierra las explicaciones de la Casa Rosada sobre la pandemia como justificación para demorar el envío del texto al Congreso. "Es un tema que divide mucho y tenemos que estar unidos en la pandemia", dijo no hace mucho el Presidente, aunque con el compromiso de mandar el proyecto al Parlamento en algún momento.
¿Están los votos en el Senado? Distintos 'poroteos' muestran más cerca la sanción de la ley. Sin embargo, no es algo que se pueda dar por hecho. Fuentes parlamentarias hacen hincapie en que la composición de la Cámara Alta no cambió tanto desde 2018 como para anticipar un giro. Aquella vez los "celestes" se impusieron por 7 votos sobre los "verdes", lo que frustró la aprobación.
Pero el escenario actual ofrece elementos adicionales: esta vez se trata de un proyecto del Ejecutivo, con lo que -especulan- la obediencia partidaria jugaría un rol importante. Por otro lado, la titular del Senado, la vicepresidente Cristina Fernández, adhiere a la aprobación del proyecto, lo que colaboraría para encuadrar a los senadores díscolos con esa posición.
El formoseño José Mayans es el más icónico de ellos, por tratarse nada menos que del presidente del bloque. Para los Fernández sería de un costo mayúsculo no conseguir la aprobación de un proyecto con su aval por el bloqueo de su propia bancada.
En los pasillos del Congreso creen que en un circunstancia como esa, en el Gobierno podrían tomar el toro por las astas y echar mano a algún recurso alternativo para garantizar la sanción de la ley. Recuerdan, como ejemplo, la invitación a 2 senadoras peronistas que se oponían al matrimonio igualitarios a sumarse a la comitiva presidencial que viajaba a China. Así, la oposición al proyecto se desinfló y pudo convertirse en ley en 2010.
Los "celestes", por otro lado, cuentan con apoyo que trasciende las fronteras del país: la del papa Francisco. Es histórica la posición la Iglesia Católica en contra del aborto. En septiembre, el sumo pontífice, argentino,
ratificó su defensa de la vida "desde la concepción a la muerte natural" y anunció bendecirá una campaña con la que buscará "despertar la conciencia" de legisladores de todo el mundo.
Francisco recibió al presidente Fernández en enero en el Vaticano. El tema del aborto suscitó una controversia entre la Casa Rosada y la Santa Sede. Mientras el jefe de Estado afirmaba que no se había tocado el tema en la conversación, desde Roma lo desmintieron y aseguraron que la discusión por la "protección de la vida desde la concepción" estuvo incluida en la agenda.







