El diputado y amigo presidencial Eduardo Valdés, quien presume de íntimo del papa Francisco aunque desde hace algún tiempo ya no le dan ni el 'visto' en el WhatsApp que alguien responde en Ciudad del Vaticano, fue quien abrió la puerta de la Quinta de Olivos a un supuesto portador de la vacuna Sputnik V.
PRECISIONES
Hasta ahora, la vacuna rusa es para Kicillof pero no para Alberto (y menos para Ginés)
Probablemente, el presidente Alberto Fernández necesitaba un gran anuncio, capaz de permitirle un protagonismo luego de la carta de Cristina Fernández de Kirchner, con quien parece algo distanciado. O quizás tan sólo se trató alentar expectativas positivas en la opinión pública ante la crisis económica y la extenuante cuarentena. Lo cierto es que, hasta la fecha, no hay ningúna negociación formal con Rusia por las 25 millones de dosis de vacuna Sputnik V, luego de las declaraciones del Jefe de Estado a la agencia filial de RIA Novosti.
Sin embargo, Urgente24 puede afirmar que, para Rusia, no existe aún ninguna solicitud de la Argentina de compra de fármacos, formalizada tal como corresponde, por escrito.
Para Rusia, lo único en concreto que hay acerca de la Argentina y la vacuna Sputnik V es una negociación formal con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, a firmarse por 1 millón de dosis a entregar probablemente en diciembre, y la posibilidad de escalar ese volumen hasta 5 millones de dosis durante el año 2021.
El gobernador Kicillof habló directamente con los directivos del RDIF (Fondo Ruso de Inversión Directa), que financia la investigación y desarrollo del Centro Nacional Gamaleya de Epidemiología y Microbiología.
Kicillof accedió al RDIF luego de una gestión oficial inicial del ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, ante las autorides rusas.
Dato importante: Gollán invitó a aquella teleconferencia al ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, pero el polémico integrante del equipo de Alberto Fernández -cuya designación también se atribuye el hablador Valdés, dicen- decidió no participar y sin aviso.
Los rusos no se preocuparon demasiado, aparentemente, porque lo conocen como "el ministro AstraZéneca", vaya uno a saber cuál es el motivo del ex genérico GGG. AstraZéneca es el laboratorio que ha prometido otra vacuna, formalizando un acuerdo con el gobierno argentino que también anunció Alberto Fernández en su momento.
El gobernador Kicillof ha sido muy meticuloso en el intercambio documental con el RDIF y debe recordarse que Provincia de Buenos Aires puede realizar la vacunación sin necesidad de una aprobación de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica), que controla el ministro AstraZéneca.
Provincia de Buenos Aires tiene su Dirección Provincial de Registro y Fiscalización Sanitaria, por lo que podría prescindir de la ANMAT, especulan varios.
Hay varios interrogantes acerca de esta situación. El principal de todos es por qué motivo Kicillof pudo hacer un acuerdo directo con RDIF, pero en su intención no concretada aún Nación (Alberto Fernández), ya puso un laboratorio argentino como intermediario. ¿Cuál sería el rol del intermediario innecesario?
Otra pregunta inevitable tiene que ver con la cantidad de dosis. Kicillof consiguió, en forma oficial, una oferta directa de RDIF por 1 millón, quizás ampliable en el futuro, pero Alberto Fernández habla de 25 millones de dosis. Ni siquiera Rusia ha logrado hasta la fecha tener para sí 25 millones de dosis pero el Presidente de los argentinos dice que obtendrá 25 millones de dosis. Aquí es donde Alberto se vuelve tan inverosímil como Donald Trump, por dar un ejemplo.
Y hay más preguntas posibles: ¿por qué motivo el Gobierno filtra un precio por dosis tan oneroso respecto del que consigue Kicillof?
Inevitable llegar a este punto: ¿Y cuánto cobra el laboratorio intermediario? ¿Es necesario que haya un intermediario?
Así como el Presidente de la Nación anuncia su apoyo a intendentes bonaerenses cuando él no es una autoridad bonaerense, realiza anuncios sobre una vacuna rusa sin consultar en forma oficial al Gobierno ruso ni a las autoridades que desarrollaron y distribuyen la vacuna. Una peligrosa exposición.
Y el mismo Presidente que se declara el más federal de los presidentes democráticos, pero se inmiscuye en problemas bonaerenses, es el que afirma su interés en concretar acuerdos con Rusia pero hace ya 13 meses que la Argentina no tiene embajador en Moscú. La contradicción sorprende.
Un último dato a tener en cuenta: Vladímir Putin no tiene hijos varones, sólo 2 hijas mujeres, y varios perros: un pastor búlgaro llamado Buffy, un perro akita llamado Yume, un labrador negro llamado Konnie, y un perro pastor centroasiático llamado Verny.












