Cada vez son menos las dudas sobre si el coronavirus actúa de forma más violenta en regiones frías. Un estudio llevado a cabo en España por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y el Instituto de Salud del Carlos III arrojó que ciertamente hay una correlación importante entre la expanción del COVID-19 y la temperatura: según revelaron, a menor temperatura promedio de las comunidades autónomas, mayor propagación de la enfermedad durante el mismo período de tiempo.
EMPIEZA EL FRÍO EN ARGENTINA
Las bajas temperaturas, ¿que tanto pueden impactar frente al coronavirus?
Son numerosos los estudios que reflejan que el COVID-19 se hace sentir con mayor fuerza en los lugares de menor temperatura promedio. En este caso el nuevo relevamiento lo aportó una prestigiosa institución española. ¿Podrá el país contener la propagación del coronavirus antes de la llegada del invierno más crudo?
Si bien es cierto que la investigación se llevó a cabo sólo en España, el resultado no difiere de otros relevamientos que se hicieron alrededor del mundo, la gran mayoría con ese mismo resultado.
Ahora bien, también se identifico que en lugares fríos con altos grado de humenad el impacto no fue tal, y allí la cantidad de infectados es menor. ¿ Jugará un rol importante dicha variable? Eso es lo que precisamente las mencionadas instituciones estudiarán, el vinculo
Por lo pronto en Argentina, donde se están atravesando las primeras semanas de frío tras la finalización del verano, el personal médico pide acelerar la vacunación antigripal. Esto resulta clave, ya que las bajas temperaturas pueden traer aparejados virus respiratorios que sumados al coronavirus, pueden significar un riesgo de vida muy alto para quien lo sufre.
Siguiendo esta línea, días atrás el vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, Roberto Debbag, manifestó: "En estas próximas semanas vienen las afecciones que, en menores de dos años, derivan en bronquiloitis. Y tres o cuatro semanas después empieza a circular la influenza, que se expande por entre cuatro y seis semanas".
"Esto abre dos posibles escenarios: que los virus circulen a la vez, y que eso incremente las posibilidades de complicación de los casos críticos, o que se produzca lo que se llama 'nido epidemiológico', que implica que la presencia de un virus inhiba la propagación de otro, como ocurre entre el dengue y el zika. Pero eso no hay manera de saberlo con anticipación", agregó el doctor.
Más allá del impacto que el frío pueda causar en este sentido, hay quienes aseguran que éste no resulta un factor que llegue para empeorar la situación en cuanto a la propagación se refiere.Uno de ellos es el infectólogo del Hospital Pirovano Ricardo Tejeiro, que en declaraciones para el el diario Clarín afirmó: "El frío por sí mismo no debería empeorar a los pacientes que tengan coronavirus, ni disparar el número de casos. Incluso el virus de la influenza debería transitarse como cada año si se combina con Covid-19, sin que haya mayores complicaciones. Lo que sí ocurre con el frío es que la gente tiende a romper más la distancia que hay que conservar".










