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SALVADOR RUEDA

El nuevo Código Urbano desde una perspectiva ecosistémica

Jue, 07/11/2019 - 7:09pm
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Por Urgente24

El Director de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona, Salvador Rueda, elogió la normativa aprobada en 2018 por la Ciudad de Buenos Aires. El instrumento apunta a una urbe capaz crecer, con eficiencia, inclusión y equidad. La herramienta fue acompañada por la Ley de plusvalía urbana (Ley para el desarrollo urbano y hábitat sustentable), aplicable en la planificación urbana que se utiliza en diversas ciudades del mundo. 

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El Director de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona, Salvador Rueda, consideró que actual Código Urbanístico aplica normas que reconocen una ciudad pensada desde su forma, sus áreas de identidad y las futuras expansiones donde se incluyan, entre otros elementos, la diversidad sociocultural.

"La actual planificación de las ciudades arrastra la inercia del urbanismo consolidado durante el siglo XX. Hoy día las ciudades enfrentan el reto de superar los impactos acumulados derivados de un viejo modelo, tanto de carácter ambiental como de carácter social y económico". Acota rueda

El especialista remarcó que Buenos Aires, durante los últimos años, dio pasos hacia una mejor orientación del modelo urbanístico de la ciudad emprendió un proceso de adaptación del conjunto de los instrumentos de planeamiento y de gestión urbana hacia un modelo de ciudad que se propone armonizar los intereses sociales, culturales, ambientales y económicos.

Este proceso se apoya en el artículo 26 de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que declara el ambiente urbano como patrimonio común así como el deber de preservarlo y defenderlo para las generaciones presentes y futuras. 

Se trata de un novedoso instrumento normativo, clave para la ejecución de tales planteamientos y criterios. Con el fin de enriquecer el proceso de elaboración, la Agencia de Ecología Urbana realizó una revisión de la propuesta del proyecto ley de “Código Urbanístico" con la finalidad de contribuir a la incorporación de los criterios del Urbanismo Ecosistémico.

Este instrumento reconoce la ciudad construida, su forma, sus áreas de identidad y las futuras expansiones urbanas que consoliden su diversidad sociocultural.

Con nuevos mecanismos, apunta a la articulación de usos mixtos para favorecer la complejidad urbana, con diversificación de comercios y de servicios, regulación de la altura de las edificaciones dentro del tejido urbano y dotación prioritaria de espacios públicos de calidad.

En virtud del modelo territorial formulado, estas cuestiones son recogidas por el nuevo código como áreas de desarrollo estratégico de carácter prioritario, en especial, en aquellos sectores más relegados. La reunificación del tejido disgregado y la jerarquización de esquinas hoy deprimidas serán directrices también consideradas. 

Rueda señaló que "esta herramienta fue acompañada por la Ley de plusvalía urbana (Ley para el desarrollo urbano y hábitat sustentable), como herramienta para la planificación del desarrollo urbano que ya se utiliza en diversas ciudades del mundo". 

Se trata de un instrumento urbanístico que regula el mayor aprovechamiento constructivo de aquellas parcelas donde se genere una edificabilidad adicional por cambios normativos.

Y, también, por otra denominada Ley de Vivienda Asequible, que posibilita que comprar un departamento pagando, como mínimo, un porcentaje menos que el precio del mercado y requieran un ahorro previo inferior.

De tal modo, propone un marco normativo que brinda una alternativa a la demanda habitacional y se encuentra orientado a fomentar el desarrollo urbano y residencial a través de emprendimientos que logren potenciar la capacidad de pequeños y medianos desarrolladores, como agentes de dinamización de la economía. Un instrumento que busca una mayor cohesión social 

El urbanismo ecosistémico tiene como principal objetivo la integración coherente de los diferentes sectores que se vinculan a la planificación urbana: movilidad, vivienda, edificación, infraestructuras, biodiversidad, metabolismo urbano, equipamientos y espacio público. 

El director de la Agencia de Ecología de Barcelona resaltó que "uno de los elementos básicos de reorganización urbana recomendado es la delimitación de las áreas mediante supermanzanas -de aproximadamente 16 a 20 hectáreas-, que representa la escala mínima de un ecosistema urbano, pues incorpora la totalidad de los principios del urbanismo ecosistémico". 

Las Unidades de Sustentabilidad propuestas dentro del Código Urbanístico toman como referencia las Supermanzanas. El resultado sería una nueva malla, base del modelo funcional de movilidad del modelo urbanístico. 

"Estas unidades deberán pensarse desde la red primaria de circulación y su interior deberá componerse de un sistema de vías secundarias pacificadas y con prioridad a los usos ciudadanos" detalló Rueda

"En las áreas consolidadas se busca completar el tejido, unificar los alineamientos edilicios existentes y conservar los valores patrimoniales. Y en las áreas de desarrollo estratégico, el código expresa un mayor compromiso social. Este nuevo instrumento apunta a una ciudad que pueda crecer y que lo haga con eficiencia, inclusión y equidad ". Concluyó el especialista.