SOCIEDAD

Los taxistas quieren portar armas

El secretario general del Sindicato Obreros de Taxi de Mendoza, Alberto Ozán, despertó la polémica en la provincia luego de apoyar la decisión de que los choferes porten armas de fuego en los vehículos para evitar robos. Desde el Gobierno salieron a responderle: "el tema de seguridad es una responsabilidad nuestra”.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El secretario general del Sindicato Obreros de Taxi de Mendoza, Alberto Ozán, apoyó la decisión de que los choferes porten armas de fuego en los vehículos para evitar robos y defenderse de los delincuentes.
 
"Si hay algún compañero que anda armado, está justificado y lo felicito. Es porque no hay seguridad y hay que recurrir a esto para protegerte. Porque encima de trabajar 12 horas es avasallado por los delincuentes y nadie hace nada", sostuvo el gremialista en declaraciones al Diario UNO.
 
"Lo que queremos es seguridad. Si consideran que tienen que adaptar las medidas, sea posnet o cámaras, no nos importa, lo que queremos son medidas de seguridad para los trabajadores", agregó Ozán.
 
Según dijo el sindicalista, "siempre presentan proyectos (de ley) y los patean para adelante. Es el Estado el que debe hablar con los dueños de los taxis y le debe exigir medidas de seguridad, porque es el Estado el dueño de las licencias".
 
Luego de advertir por posibles medidas de fuerza para reclamar "seguridad" para los choferes, Ozán también exigió a la Policía mendocina más agilidad a la hora de tomar las denuncias por robos. "Hay compañeros que los asaltan y no hacen la denuncia, porque los demoran en las comisarías y tienen que seguir trabajando, porque nosotros trabajamos a comisión", expresó.
 
Estas polémicas declaraciones no tardaron en tener repercusión. El titular de la Asociación de Propietarios de Taxis de Mendoza (Aprotam), Fernando Sáez, pidió que no se recurra a la “victimización”, ya que la inseguridad no sólo afecta a los taxistas sino también al resto de los ciudadanos.
 
Pero fundamentalmente, rechazó las declaraciones de Osanz. “Nosotros no queremos que esto sea una guerra de pobres contra pobres. Nunca vamos a aceptar esta posibilidad planteada (por Osanz). Al igual que cualquiera, todos nosotros aportamos impuestos para que el Estado nos brinde seguridad para poder trabajar tranquilos”, indicó Sáez. 
 
Por su parte, el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, indicó a Los Andes que trabajan para combatir el problema, aunque también responsabilizó a la Secretaría de Transporte provincial. Señaló que llevar armas no sería la solución y que se mezclan “cuestiones salariales”. 
 
Así haya un solo taxista asaltado el análisis tiene que ser el mismo: tenemos que tratar de trabajar para que esto no suceda y no se vean amenazados en su tarea. Lo que acordamos con ellos son los puestos fijos y móviles y, más allá de las situaciones que pueden suceder y que los llevó a los del gremio a salir a plantear algunas cuestiones, nosotros le hemos pedido que nos reunamos para ver qué hay que corregir”, explicó Aranda.
 
Y añadió: “En el medio se van mezclando situaciones salariales y quizá haya situaciones que hay que corregir desde el ministerio de Seguridad. El tema de seguridad es una responsabilidad nuestra”.