SOCIEDAD

Chocó colectivo en Palermo: 32 heridos

El colectivero de la línea 109 dejó el volante para discutir con un pasajero y se incrustó contra el frente de un estacionamiento en el barrio de Palermo. 32 personas resultaron heridas, tres de ellos de gravedad.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Una unidad de la línea 109 que se dirigía hacia el microcentro porteño se incrustó minutos después de las 8 de la mañana contra el frente de un estacionamiento del barrio de Palermo dejando un saldo de 32 heridos, tres de ellos de gravedad.   
 
Las víctimas fueron trasladadas a los hospitales Fernández, Durán, Rivadavia y Ramos Mejía de la Capital Federal, informó Alberto Crescenti, titular del SAME, en declaraciones a C5N.
 
Según comentaron algunos testigos, el colectivero abandonó el volante para discutir con un pasajero a quien no le funcionaba la tarjeta magnética SUBE y no tenía dinero para abonar el pasaje.
 
El chofer se levantó de su lugar para increpar a la persona mientras la unidad se desplazaba por la calle Paraguay al 3000, a la altura de Agüero, y el vehículo se subió a la vereda impactando contra el frente de un estacionamiento.
 
Los primeros testimonios de algunos pasajeros confirmaron que el conductor soltó el volante, por lo que el colectivo siguió su curso sin dirección. Alberto Crescenti confirmó que el impacto "fue muy violento pero no hubo víctimas fatales".
 
Crescenti confirmó que la mayoría de los heridos, entre ellos el chofer, presentaban politraumatismos de distintos tipos producto del choque.  
 
¿Cómo puede ser que un chofer abandone el volante para pelearse con un pasajero? Esta actitud, de confirmarse, habla de una gran irresponsabilidad del conductor.
 
Quien viaja habitualmente en colectivo sabe que muchos de los choferes manejan con un alto grado de estrés y en algunas ocasiones llegan a maltratar a los pasajeros. También hay pasajeros que son irrespetuosos con el conductor, hay que decirlo. De todos modos, debería evaluarse si las exigencias de las empresas con los colectiveros son demasiado altas y generan este estrés en los conductores: cada vez son más frecuentes los accidentes.