CÓRDOBA. Los últimos movimientos del diputado radical cordobés Rodrigo De Loredo revelaron un estado inminente de quiebre en el radicalismo a nivel nacional. El congresista, que a su vez es presidente del bloque en Diputados, impulsa un acercamiento del partido centenario al oficialismo de La Libertad Avanza.
UCR
Rodrigo De Loredo tironea para Milei y expone fracturas radicales
Rodrigo De Loredo quiere diálogo abierto con Javier Milei. Mientras tanto, buena parte del radicalismo rechaza la funcionalidad al Gobierno nacional.
Esa promoción, que De Loredo se encargó de encarnar al calor de resultados electorales y de encuestas, es resistida por buena parte de la UCR, sobre todo aquella encolumnada detrás de Martín Lousteau. Precisamente esa ala radical rechaza de plano cualquier diálogo con el oficialismo nacional y plantea el entorpecimiento de la Ley bases como opción para el próximo debate.
Con esas dos posturas bien marcadas, De Loredo ya comenzó a tejer movimientos para poder llevar la tensión interna al máximo. Incluso a riesgo de romper el tejido radical que quedó sensiblemente herido luego de la destrucción de lo que antes se conocía como Juntos por el Cambio.
La idea del ex candidato a intendente de Córdoba es poder sostener al radicalismo libre de un decantamiento orgánico hasta pasado el Pacto de Mayo, el punto con el que Milei quiere generar un quiebre en el relacionamiento con buena parte de la oposición nacional.
Rodrigo De Loredo quiere entrar a la tabula rasa
Para De Loredo, el Pacto no es solo una oportunidad de devolver al radicalismo el protagonismo perdido, sino también a escala personal de poder treparse definitivamente como el interlocutor entre esa fuerza y el Gobierno nacional. Algo que no agrada ni a Lousteau ni a buena parte del partido centenario, que se proyecta a sí mismo como una oposición tradicional.
Mientras tanto, en el horizonte se asoma un tradicional evento radical. Se trata del encuentro anual en Giardino, congreso que se celebra antes del 25M y que siempre termina ordenando el organigrama partidario.
Ese encuentro es uno de los objetivos de De Loredo, quien no quiere que se lleve a cabo para no dar lugar a la discusión sobre una postura orgánica frente al avance de la Ley bases. Cuestión que busca poner en discusión Lousteau y compañía.
Por otra parte, en dicho encuentro se baten intereses internos de la UCR cordobesa, a la que De Loredo también quiere dominar. A más de tres años de la última interna y con fracasos evidentes en los liderazgos a la luz de los resultados electorales, muchos quieren subirse a discutir los comandos actuales.
Fracturados
De esa manera, la ambición de De Loredo, quien parece querer ganar espacio para autenticarse como el interlocutor radical por excelencia, llevó tensión a la mesa de la UCR. Todo ello mientras Lousteau y buena parte del partido centenario muestra un rechazo contundente a la gestión Milei y sus políticas anti Estado, que se posicionan en un extremo opuesto a la doctrina radical.















