POLÍTICA

DECLARACIONES

Reapareció De Vido (y recargado): Palos a Alberto F. por IMPSA, Hidrovía y tarifas

El exministro de Planificación e histórico enemigo del Presidente cuestionó que se le haya permitido a la familia Pescarmona mantener el management de la firma metalúrgica. Abogó por la estatización de la administración del canal navegable y del comercio exterior.

Julio De Vido es un enemigo histórico de Alberto Fernández. Desde los tiempos en que ambos compartían gabinete en el gobierno de Néstor Kirchner. Luego continuaron con las mismas funciones en el 1er mandato de Cristina Fernández, hasta que el conflicto agotó al entonces jefe de Gabinete, quien dio un paso al costado esperanzado en que muchos lo sigan para "oxigenar" a aquel Gobierno golpeado tras la derrota ante las organizaciones del agro. Sin embargo, De Vido se mantuvo como ministro de Planificación -aun con su poder mermado- hasta el último día de gestión de CFK, en 2015. 

Seguramente mucha de esa vieja rivalidad inspira la dura posición crítica de De Vido frente al gobierno del Frente de Todos, espacio al que el exministro dice no pertenecer. "No soy parte, estoy trabajando políticamente con otra óptica", declara. 

De Vido cuestiona el rumbo económico del gobierno de Fernández. Reclama un sesgo más estatista, que incluya la nacionalización del comercio exterior y del control de la Hidrovía, como proponen los sectores más duros del kirchnerismo. 

Recientemente, el Gobierno anunció la estatización del control de la metalúrgica IMPSA. Sin embargo, para De Vido, dicho desembarco fue "un salvataje sin visión estratégica". El exministro kirchnerista criticó que se le haya permitido a la familia Pescarmona, fundadora de la firma, mantener el management de la compañía. 

"Mi opinión es que es el error es dejar al causante de la descapitalización de la empresa", afirmó y aseguró que por más acciones que posea el Estado, "el que maneja el management, maneja la empresa". "El Estado empieza a poner punteros, a personal burócrata; en realidad, debería poner a los mejores ingenieros", dijo en declaraciones a Radio Gráfica. 

 

"Si el Estado capitaliza y tiene el 80% de las acciones, no le puede entregar la empresa a quien lo quebró", sentenció. 

Respecto de la Hidrovía Paraná-Paraguay, cuya concesión se prorrogó por 90 días, De Vido abogó por el control estatal y no entregar su administración a un privado, y cuestionó al Presidente por afirmar -dijo- que el "Estado no estaba en condiciones de hacer las tareas" de dragado que demanda el canal navegable. 

Para De Vido, se ha hecho "un cuco" de una administración estatal de la Hidrovía.  "El Estado podría haberse puesto al frente de todo el material operativo en el río. No había que traer máquinas o ingenieros", dijo. 

Sobre el aumento de tarifas de gas, dijo que para el consumidor será del "9%" (en rigor, es del 6%), pero que las distribuidoras percibirán un 28%, sector al que calificó como el "más parasitario de la cadena". En ese sentido, consideró que el aumento está en línea con lo pretendido por el ministro de Economía, Martín Guzmán

"Se sigue subsidiando al transporte de gas y al gas natural. Eso no varió. El Estado va a seguir subsidiando. ¿Por qué se les dio (un aumento a las distribuidoras) a las distribuidoras? Sería bueno una respuesta", dijo. 

Por último, pidió por la estatización del comercio exterior. "Mientras el ingreso de divisas producto de las exportaciones no quede en manos del Estado, siempre la macroeconomía se va a arreglar con el ajuste y no con la inversión pública", dijo.