La ministra preferida de Javier Milei, Sandra Pettovello (porque es la única que en principio en su ministerio no tiene límites para gastar) desplazó al secretario de Niñez y Adolescencia, Pablo de la Torre, quien en la práctica operaba como su mano derecha.
PETTOVELLO: GOOGLEÁ CHILECOMPRAS
"Palo blanco", "Hombre de Paja", "Testaferro": la solución está a 2 horas de avión desde CABA
Una vez más existieron sospechas y despidos por compras poco transparentes en el ministerio de Capital Social que conduce Sandra Pettovello.
Además, ordenó un sumario y pidió la intervención de la Oficina Anticorrupción.
Todo esto ocurre en medio de las denuncias de las organizaciones sociales por el no reparto de mercadería y de una denuncia penal del ex candidato presidencial Juan Grabois contra la administración libertaria.
La ley de compras Argentina es de 1947. Se firmó durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón, cuando no existían computadoras en el país y mucho menos internet.
La corrupción nos cuesta varios puntos del PBI según datos de la World Compliance Association (WCA), una entidad con sede en España y vinculada a la Universidad de Salamanca.
Cuando "pa Chile no voy"
A dos horas de avión de la Capital Federal, en Santiago, crearon hace quince años un sistema llamado ChileCompras.
Se trata de una muy exitosa plataforma online donde cotizan más de cien mil oferentes de toda la Nación.
Con excepción del servicio de seguridad de Carabineros y de las Fuerzas Armadas, todos los entes públicos deben acudir a este sistema.
Esta creación ha permitido que los vecinos bajaran entre uno y dos puntos el PBI de su gasto público, ya que se evita casi por completo la corrupción.
El gasto en Argentina es, proporcionalmente, mucho más elevado que el chileno, si sumamos las tres esferas de competencia: municipios, provincias y Nación.
Nuestros gobernantes usan tecnología del siglo XXI para controlar a la ciudadanía:
-drones y fotos satelitales para detectar nuevas construcciones
-lectoras láser de patentes de autos
-videocámaras de última generación para comprobar excesos de velocidad
-reconocimiento facial de posibles contraventores o delincuentes.
Sin embargo, se niegan a modernizar un sistema de adquisición de bienes y servicios que pasa de escándalo en escándalo.














