ACTUALIDAD Máximo Thomsen > Fernando Báez Sosa > Fernando Burlando

GIRO IMPREVISTO

Máximo Thomsen, impulso nefasto y Fernando Burlando ejecutó

Cuando su madre habló, Máximo Thomsen rompió el mutis y reconoció ser el dueño de la zapatilla "fatal". El abogado Fernando Burlando dijo que se enterró.

El impulso es el problema en la conducta de muchos. Por ejemplo, de Máximo Thomsen. Por impulso participó del asesinato de Fernando Báez Sosa y por impulso realizó una intervención fuera de agenda en el mediático juicio a los rugbiers, que según Fernando Burlando, abogado de la familia Báez Sosa, resultó en un suicidio tanto individual como colectivo. Lo primero que debería resolver en su vida el joven asesino es la cuestión del impulso.

Este lunes (16/01) hubo un giro inesperado en el juicio por el crimen de Fernando Baéz Sosa. En la 11ra. audiencia, tras la declaración de los 2 sobreseídos, Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino, el imputado más complicado, Máximo Thomsen, rompió el silencio, aparentemente en forma no planificada, luego de escuchar declarar a su madre.

"Quiero pedir disculpas", Así comenzó su declaración dijo luego escuchar el testimonio de su madre ante el tribunal de Dolores. “Jamás en la vida se me había ocurrido matar a alguien. Escuché varias cosas sobre mí varios años. No reconocía porqué generaban tanto odio hacia mi persona, yo jamás en la vida tendría esa intención”, agregó.

E insistió: “Es algo que nunca en la vida hubiese buscado. Jamás en la vida hubiese sido mi intención. Querría hoy, en este lugar, contar la realidad de lo que pasó ese día, esa noche”.

image.png
Acusados cada vez más complicados. El rugbier Máximo Thomsen lloró y rompió el silencio.

Acusados cada vez más complicados. El rugbier Máximo Thomsen lloró y rompió el silencio.

Según él, fue a Le Brique luego de haberse “mamado” en la playa con sus amigos, y que el boliche estaba muy lleno. Contó que estaban en la barra del lugar, y que hubo empujones.

  • ”Escuché 'Por favor basta de empujar' y cuando termino de escuchar eso alguien me choca de la espalda y me tira, era un amigo que tenía un chichón y le pregunto que le pasa, y de atrás lo levantan del cogote y le digo 'Por favor, bájalo', se metió seguridad y dijeron 'Sácalo a él también'. Me empiezo a correr y preguntó por qué querían sacarme a mí, me cruzan el brazo y sentí una presión muy fuerte, me asuste y me llevé las manos para tratar de evitar que me asfixiara, escuché que decían llévenlo a la cocina que lo cagamos a palo”.
  • “Yo quería entrar de nuevo, mi amigo me dice 'Dejá, no te preocupes'. Veo a un amigo que estaba en una ronda con gente desconocida y salgo corriendo detrás de él, y apenas me meto siento que me pegan una piña en la cara y reaccioné tirando patadas 'No se a quién, no se cómo, una patada, dos, jamás en la vida tuve intención de matar a nadie porque vengo escuchando todos los días que yo organicé, que soy líder. Era una persona contra muchos”.

La fiscalía cuestionó lo que Thomsen calificó como una “pelea” a lo que el imputado seguía insistiendo en ese término.

“¿Dónde vio una pelea?”, le cuestionó el representante del Ministerio Público Fiscal.

Thomsen: “Al otro día supe lo que había pasado. Cuando estábamos todos en el piso (la policía) nos dice: “¿Ustedes saben por qué están acá? Ustedes mataron un pibe”. Ahí me empezó a dar vueltas todo en la cabeza y me puse a vomitar, pero yo hasta el día siguiente no lo creía, mi cabeza no lo podía procesar porque yo no lo entendía”.

En ese sentido intentó relativizar la teoría de la emboscada al afirmar que fue una pelea en "en un abrir y cerrar de ojos" e incluso se defendió alegando que no se peleó dentro del boliche Le Brique.

Quizá el momento más auto incriminatorio fue cuando Thomsen reconoció ser el dueño de la zapatilla, manchada de sangre en la suela en el lateral derecho, con la que habría dado la patada mortal a Fernando. “Es mía”, admitió al pasar la imagen de la zapatilla teñida de rojo.

Recordar que el perito forense de la policía científica, Diego Duarte, que examinó el cuerpo del joven aseguró que se asombró por la impronta marca del calzado en la cara del cuerpo de Fernando Báez Sosa.

En esa línea, el abogado de la familia del joven asesinado, Fernando Burlando, resaltó que la declaración del rugbier le favoreció: “Fue la peor estrategia que vi[...] Sirvió porque se reconoció en el lugar, reconoció su zapatilla. Es mucho más lo que nos dejó a nosotros".

Luego, continuó tras el testimonio de Thomsen: “No se atreven ni a justificar o decir lo que hicieron ni porque. Esto fue un pozo con inventos y mentiras que solo están en la imaginación de este pibe".

Al imputado se le exhibió el video de la pelea. Sin embargo no quiso identificar a los otros imputados.

"-¿Ayrton Viollaz es esa persona?

-No voy a responder.

-¿Ese es Luciano Pertossi?

No voy a responder...."

Fernando Burlando, abogado de la familia del asesinado:

Pensamos que iba a ser algo más inteligente. No coincide con las imágenes. Inventó todo, es insólito. Repito, todas las imágenes lo muestran que estaba perfecto y no alcoholizado como dijo. Hay que probar lo que decís y no pasó eso. Que explique por qué fue a cambiarse la ropa. Pensamos que iba a ser algo más inteligente. No coincide con las imágenes. Inventó todo, es insólito. Repito, todas las imágenes lo muestran que estaba perfecto y no alcoholizado como dijo. Hay que probar lo que decís y no pasó eso. Que explique por qué fue a cambiarse la ropa.

Un dato clave

Existe un trastorno psicológico relacionado con este tipo de conducta y que se conoce como "trastorno explosivo intermitente". Este tipo de desequilibrio mental se caracteriza por no poder controlar los impulsos agresivos haciendo que la persona pueda gritar de forma histérica, tirar o romper objetos, empujar o llegar a pegar al otro con el que se está enfrentando.

Este tipo de trastorno se reconoce cuando una persona reacciona de manera descontrolada ante cualquier situación tensa o de conflicto. Los pacientes suelen describir este tipo de sensación como "ataques" y suelen estar precedidos por la acumulación de tensión y de pensamientos negativos. Lo más habitual es que, horas de estos estallidos, la persona acepte su parte de culpa y sienta vergüenza y/o remordimiento.

Las personas que tienen este trastorno lo padecen de forma aislada, es decir, no tienen otro tipo de desequilibrio como sería la bipolaridad o el trastorno límite de la personalidad. Tampoco son personas que actúen de esta manera por estar afectadas por sustancias como las drogas. Suelen ser personas normales que estallan en situaciones de estrés. Si este es tu caso, en unComo te recomendamos que acudas a un psicólogo para que te ayude de forma específica.

Rugbiers sobreseídos

Otro aspecto interesante es que se comprobó los antecedentes violentos de los rugbiers. Franco Massagli, amigo de Blas Cinalli afirmó que los rugbiers tenían como hábito pelearse después de unas cuantas copas en las inmediaciones de los boliches. “Sí, han tenido alguna que otra pelea medio borrachos afuera del boliche. Son peleas borrachas. Salen borrachos y se ponen a pelear afuera del boliche sin motivo”.

Además, los 2 rugbiers Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino sobresídos declararon y complicaron más a sus amigos. Tal como contó Urgente24, Guarino identificó a los ocho acusados en los siete videos, marcando con un puntero la pantalla y respondiendo a las preguntas del abogado defensor Burlando, sin cruzar miradas con los imputados. “Recuerdo que [Pertossi] se había peleado ahí”, sostuvo Guarino, quien también identificó a Alejo Milanesi.

image.png
El sobreseído Guarino identificó a los ocho acusados en los siete videos y los complicó.

El sobreseído Guarino identificó a los ocho acusados en los siete videos y los complicó.

Asimismo consultado por el fiscal Juan Manuel Dávila sí se acercó a la escena del ataque respondió con un contundente ‘no’.

“Salgo por decisión propia, salgo más tarde que ellos. Salgo caminando por atrás y veo a mi izquierda que Luciano Pertossi está peleando con otro chico. Llego cuando Luciano ya no se estaba peleando más. Voy a ver cómo estaba él. Lo siento en un banco. Viene Ciro Pertossi. Luego escucho gritos a mi derecha, Luciano y Ciro se levantan y se van, imaginé que iban a pelearse de vuelta, no lo podía creer. Miro, veo a Máximo Thomsen y a un chico tirado en el piso, y después me entero de quién era. Cuando vi eso no lo podía creer, me enojó muchísimo, me fui solo”.

El joven también aseguró que los rugbiers solían pelearse: “Porque habíamos ido de vacaciones a pasarla bien. Ellos ya se habían peleado en otras ocasiones. Había hablado con mi mamá y mi novia que si volvía a pasar me iba a volver de las vacaciones. Nunca lo pude creer”.

Más contenido de Urgente24

Agustín Almendra pegó el portazo y no le dejó un peso a Boca

Mar del Plata: Turista español cayó de un acantilado y murió

Netflix noqueado por HBO, nueva serie explota los servidores

Arde el PRO: Néstor Grindetti en modo campaña por la Costa

Aparece el clamor "Schiaretti Presidente"