La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, determinó la detención de una cuarta persona: Marianela Palmero, la conviviente de Claudio Barrelier y madre de su hija de 11 años.
"¿QUÉ FUE ESE GRITO?"
La conviviente de Claudio Barrelier quedó detenida tras conocerse un mensaje de WP
Marianela Palmero pasó de testigo a imputada por encubrimiento agravado en el crimen de Agostina Vega (14) tras conocerse un mensaje enviado a su pareja.
En pocas palabras
- Detención de Marianela Palmero: La conviviente de Claudio Barrelier fue imputada por encubrimiento agravado en el femicidio de Agostina Vega.
- Mensaje clave: Un mensaje de WhatsApp enviado por Palmero a su pareja, preguntando "¿Qué fue ese grito?", contradice su declaración inicial.
- Evidencia adicional: La pericia acústica confirma que los ruidos del crimen eran audibles desde distintas partes de la vivienda.
Hasta ahora, han perdido la libertad el principal sospechoso, su amigo/inquilino Osvaldo Fasetta y una de las novias del ex empleado municipal de Córdoba, Soledad Andreani.
El fiscal Raúl Garzón, quien encabeza las pesquisas, encontró el mensaje de Marianela Palmero en el teléfono personal del primer detenido, sindicado como el autor material del crimen.
Los distintos relatos de la nueva detenida fueron contradictorios pero el hecho determinante para que fuera encarcelada fue el texto que le escribió a su conviviente:. "¿Qué fue ese grito?".
Para los investigadores, esa comunicación choca de manera frontal con la declaración inicial que Marianela hizo ante la fiscalía donde dijo desconocer cualquier hecho anómalo ocurrido en su propia casa el pasado 24 de mayo.
La mujer nunca mencionó haber escuchado ruidos o gritos dentro de su vivienda ubicada en Juan del Campillo 878, en el barrio Cofico de la capital cordobesa.
Marianela llegó a señalar en medios de comunicación que siguen el caso: " Perdón por no haber escuchado nada".
La pericia acústica, otra de las claves
Los resultados de los trabajos perpetrados en la “casa del horror” determinaron que “desde distintos sectores de la vivienda era posible escuchar claramente lo que sucedía en el dormitorio donde habría ocurrido el femicidio”.
Ese dato reforzó la hipótesis de que Palmero habría omitido información relevante durante su declaración testimonial.
La mecánica del espantoso crimen de Córdoba
Los horrendos sucesos estarían dilucidados: mataron a la niña en la habitación (en una situación de violencia sexual); descuartizaron sus restos en el baño de la casa; trasladaron los mismos hasta un descampado y los enterraron.
La vivienda donde ocurrió el femicidio pertenecía originalmente a una tía de Palmero y era compartida por 6 mayores y una menor: Claudio Barrelier, Marianela Palmero, la hija de ambos (11 años), Osvaldo Fasseta y una pareja de inquilinos (Eugenia Ludmila Ascarruz y Matías Córdoba).

















