La movida para preservar la integridad de Donald Trump formó parte de una operación montada por los servicios secretos de la Casa Blanca: el avión presidencial despegó con periodistas y personal de la administración de Washington a bordo para actuar como señuelo mientras el primer mandatario volaba a resguardo en otra aeronave.
TRAS AMENAZAS DE MUERTE DE IRÁN
Revelaron NYT y Washington Post que Trump debió cambiar de avión en secreto
Tras una cumbre de la OTAN en Turquía, hace un mes, el presidente Donald Trump debió salir escondido en un contenedor con comidas por una amenaza de Teherán.
En pocas palabras
- Trump y avión secreto: Revelan que el mandatario estadounidense evadió una amenaza iraní usando un señuelo.
- Operación de espionaje: Se usaron dos aviones y un contenedor de catering para ocultar al presidente tras una cumbre en Turquía.
- Riesgo de atentado: La maniobra expuso a periodistas y personal como señuelo ante posibles terroristas.
La escena fue digna de una película de espías ya que en la trama se involucró a varios aviones para engañar a los supuestos terroristas que acechaban.
¿Cómo se desarrolló el engaño?
Primer Acto: Trump subió a la nave más anticuada junto con el resto de la delegación y los periodistas.
Segundo Acto: personal del aeropuerto de Ankara aproximó un contenedor de catering al Air Force One norteamericano.
Tercer Acto: el presidente de EEUU fue trasladado, oculto en esa caja metálica de la empresa proveedora de comida, a otra aeronave militar, un C32-A donde suele viajar el resto del séquito de la Casa Blanca.
Cuarto Acto: los 2 aviones volaron a un aeropuerto seguro del Reino Unido.
Quinto Acto: al aterrizar, el presidente regresó de forma secreta al viejo Air Force One, que había servido de señuelo.
Sexto Acto: Trump bajó las escaleras simulando haber realizado el viaje desde Ankara en ese avión, según la reconstrucción adelantada por The Washington Post y The New York Times.
¿Por qué se tomó la decisión?
El nuevo Air Force One, una aeronave de lujo regalada por el reino qatarí (con un valor de US$ 400 millones), carecía de las contramedidas defensivas que requieren los aviones presidenciales. Esa filtración desató la ira en la Casa Blanca ya que los gobernantes de la Unión quedaban expuestos.
La revelación pone de manifiesto la gravedad de la amenaza iraní y la estrategia de la Casa Blanca de exponer como señuelos a los periodistas y funcionarios en el Air Force One.













