Este jueves (11/02) el fiscal Jorge Di Lello abrió la investigación contra el diputado de JxC, Fernando Iglesias, originada en la denuncia por presunto enriquecimiento ilícito presentada por su par kirchnerista, Rodolfo Tailhade. Ayer, el mismo fiscal había imputado al ex secretario general de la presidencia de Macri, Fernando De Andreis.
DENUNCIA K
Fernando Iglesias también fue imputado por presunto enriquecimiento ilícito
Las denuncias habían sido presentadas por Tailhade en base a las declaraciones juradas presentadas por ambos.
En el caso de Iglesias, el diputado del Frente de Todos sostuvo que "de las declaraciones juradas presentadas ante la Oficina Anticorrupción surge que durante los años 2018 y 2019, correspondientes a su actual mandato como diputado nacional, se enriqueció patrimonialmente de manera apreciable e injustificada en relación con sus ingresos legítimos conocidos".
Tailhade especificó que en la DDJJ de 2017 el diputado opositor "consignó un patrimonio (cierre del ejercicio 2017) de $ 3.796.461,98 y una deuda de $ 44.708, lo que totalizaba un patrimonio neto de $ 3.751.753,98".
Añadió que "en tanto que al cierre de 2019 -última DDJJ presentada- declaró ante la OA activos por $ 12.250.198,90) y una deuda (...) por dos millones doscientos diez mil pesos ($ 2.210.000), resultando un patrimonio neto de $ 10.040.198,90".
El legislador oficialista precisó que, según la DDJJ, en 2019 Iglesias adquirió un vehículo 4x4, una propiedad de 100 m2 y tenía ese año "una tenencia en efectivo de diez mil dólares (US$ 10.000) que no poseía al inicio".
"¿Cómo hizo para adquirir estos bienes que superan con amplitud su patrimonio total al comienzo del ejercicio? ¿Cuáles fueron esos "ingresos propios" que no están consignados en su DDJJ? En la red social Twitter, Iglesias aseguró que los ingresos provinieron "de la venta de mis libros", una justificación a todas luces ridícula siendo que no editó libros ni en 2018 ni en 2019", añadió.
Tailhade reseñó otras expresiones de Iglesias para justificar sus bienes y dijo que "resulta a las claras imposible que haya adquirido de forma lícita" un inmueble, un vehículo y haya ahorrado dólares "con una dieta de $161.000 mensuales como diputado nacional, el alquiler de dos departamentos con rentabilidad negativa y la venta de libros que no escribió".
Días atrás, Tailhade e Iglesias se habían cruzado en Twitter a causa de esta denuncia. El kirchnerista mostró un loft que "aparece sospechosamente en la última declaración jurada" de su par de JxC, producto de la " corrupción macrista".
Como era de esperar, Iglesias reaccionó en la misma red social y lo tildó de "tarado", además de achacarle que el edificio no está en Barracas sino en La Boca. "No servís ni para tocar timbre cuando te mandan a espiar", lanzó.
En el caso de De Andreis, el fiscal decidió también investigar a su esposa María Sol Ascanope; la exsubsecretaria de Comunicación Presidencial Fátima Micheo; su esposo, Andrés Grippo; y las empresas Charles Francis Cartier, BOIZO INVESTMENT S.A e inmobiliaria Darwin SA.
Además, Di Lello dispuso compulsar el sistema de registro de datos Nosis de manera previa a evaluar solicitar otras medidas.
Tailhade sostuvo que los denunciados se habrían "enriquecido patrimonialmente de manera apreciable e injustificada, mientras ejercieran tareas como funcionarios nacionales en el periodo presidencial del 10 de diciembre de 2015 al 10 de diciembre del 2019".
Según estimó el legislador, de Andreis aumentó su patrimonio 6 veces entre 2015 y 2019 y apuntó a la compra de un departamento de US$ 2 millones en Barrio Parque.
El vínculo con las inmobiliarias que investigará Di Lello se debe a que De Andreis declaró ser poseedor del 50% de la propiedad y dijo tener una deuda con la inmobiliaria Darwin de 7,82 millones de pesos tanto al inicio como al final de 2019.
Según Tailhade, De Andreis no podría haber comprado nunca esa propiedad con los ingresos de su cargo en el Gobierno y recordó que, según sus declaraciones juradas, el exsecretario de la Presidencia ingresó al gobierno nacional con un patrimonio de $2.258.147 en 2015 y terminó su labor con $13.149.190.
Por último, resultó llamativo que ante la Oficina Anticorrupción, el ex funcionario macrista informara que en 2015 tenía US$ 8.000 de ahorro, mientras que en 2019 poseía US$ 19.000, que habían ingresado a su patrimonio en 1969, unos 7 años antes de su nacimiento.









