JUSTICIA

Flamarique dijo que Chacho Álvarez escribió el anónimo de la Banelco

Explosivo Alberto Flamarique, ex ministro de Trabajo de Fernando De la Rúa, en su declaración en el juicio por el supuesto soborno para lograr en el Senado la sanción de la reforma laboral a la que se oponía Hugo Moyano. Ex amigo de Carlos Alberto Álvarez, alias 'Chacho', Flamarique terminó involucrando al ex vicepresidente de la Nación, flamante observador al proceso electoral venezolano, porque le habría dicho que quería armar un juicio político contra De la Rúa.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Extenuante exposición de Alberto Flamarique ante el tribunal oral en el llamado "caso Banelco".
 
Ex agente de Bolsa, ex operador inmobiliario, Alberto Flamarique es un político que nació en la Provincia de Mendoza, y ocupó el Ministerio de Trabajo durante el gobierno de Fernando De la Rúa.
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Hugo Moyano lo acusó de haber afirmado que para convencer a los senadores de que sancionaran una nueva legislación laboral "tenía la Banelco", expresión que él negó durante su testimonio.
 
Vicepresidente de Bodegas y Viñedos Giol (Sociedad del Estado) entre los años 1988 y 1990, luego fue funcionario provincial, y terminó ingresando al Frepaso, que fue parte del gobierno de la Alianza.
 
Ministro de Trabajo, cargo que ocupó hasta el 06/10/2000, cuando se alejó acusado de corrupción para la aprobación de la Ley de Flexibilidad Laboral, y pasó al ámbito de la Secretaría General de la Presidencia, ocupada hasta entonces por Jorge de la Rúa, que pasó a Justicia.
 
Flamarique fue el último de los 8 imputados en declarar ante el tribunal, y a partir del jueves 13/09 comenzarán a declarar los testigos, que incluye al ex vicepresidente Carlos Álvarez, alias 'Chacho', y a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en aquel entonces senadora nacional, quien lo hará por escrito.
 
5 horas fueron cansadoras para Flamarique, quien terminó cuestionando a su ex aliado político Álvarez, a quien atribuyó un interés explícito en llevar a juicio político a Fernando De la Rúa.
 
Darío Alessandro y Juan Pablo Cafiero, hoy embajador ante el Vaticano, no habrían sido ajenos a la maniobra, segun Flamarique.
 
Tampoco Hugo Moyano y José Ignacio De Mendiguren, quienes apostaron a derribar a De la Rúa, también fueron acusados por Flamarique de inventar toda la situación que derivó en el juicio en cuestión.
 
Pero fue Mario Pontaquarto el objeto de la ira de Flamarique. En el Senado se conoce muy bien a Pontaquarto (basta recordar sus viajes al exterior con Carlos Ruckauf), cuya honorabilidad la inventó Daniel Bravo -personaje sin retorno a la política que hoy vive de River Plate-, por entonces funcionario de Aníbal Ibarra -así terminó... muerto en vida por incapacidad política... -, quien llevó el caso ante Alberto Fernández -otro cadáver- en el inicio del gobierno de Néstor Kirchner.
 
"Fabulador, delincuente, bígamo, mitómano, condenado y mentiroso", fueron algunas de las palabras que le dedico Flamarique al 'arrepentido' Pontaquarto, cuyo testimonio derivó en el juicio.
 
Flamarique negó haber dicho que para comprar el voto de los senadores peronistas remisos a votar la ley de reforma laboral del año 2000 tuviera "la Banelco”, tal como aseguró en aquella época el sindicalista Hugo Moyano.
 
“Nunca dije ‘para los senadores tengo la Banelco´ porque no me hubiera conducido a ningún lado decirlo”, aseguró el ex ministro ante el Tribunal Oral Federal 3.
 
“Siempre vi como una maniobra política de Moyano haber puesto en mi boca la expresión de la Banelco, porque era claro que quería enemistarme con los senadores”, aseguró.
 
El sindicalista camionero le adjudicó sus palabras "durante una reunión de la comisión de legislación laboral del Senado”, a fines de marzo del 2000, apenas semanas antes de que la norma fuera finalmente aprobada.
 
“En algún momento pensé en querellarlo, como hicieron algunos pero al final no lo hice porque no podía ya que tenía que sentarme a negociar con él”, aseguró Flamarique, recordando que él era el ministro de Trabajo.
 
“Lo niego: nunca participé, nunca ofrecí a ningún funcionario público suma de dinero”, enfatizó en otro momento en el que centró sus críticas en el juez federal Daniel Rafecas y en el fiscal Federico Delgado, quienes lo enviaron a juicio oral.
 
A Rafecas lo calificó de “fascista disfrazado de progre” y de “mentir alevosamente" en la evaluación de las pruebas y a través de contradicciones en el expediente.
 
Por ejemplo, él negó haber participado de una reunión en Casa de Gobierno en la que, según Pontaquarto, De la Rúa habría autorizado el pago de las coimas a los senadores peronistas ahora acusados: Augusto Alasino, Alberto Tell, Ricardo Branda y Remo Costanzo.
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Exhibiendo recortes de diarios, aseguró que en la fecha señalada, 04/0472000, había participado de una reunión nacional de la agrupación Frepaso, que compartía el gobierno de la Alianza junto a la UCR.
 
En otro momento de su extenso testimonio, él negó que la ley aprobada hubiera sido “una exigencia del Fondo Monetario Internacional”, tal como aseguró el fiscal Delgado en su auto de elevación a juicio.
 
“No fue la ley que ellos pedían, no se la dimos y consideraron que era escasa, porque tampoco participaron en el proceso de su construcción”, dijo.
 
A Pontaquarto se refirió reiteradamente como “el condenado acusador” y lo acusó de tener “una doble vida, era bígamo, engañaba a su familia, a sus amigos, a todo el mundo”, dijo en otro momento de la declaración, seguida en la sala de audiencias por su esposa, la ex diputada Cristina Zucardi, y la hija de ambos.
 
Por otra parte, Flamarique inculpó al ex vicepresidente Carlos Álvarez de ser el autor del anónimo que circuló dando cuenta de las presuntas coimas.
 
"Nadie me saca de la cabeza que él fue el autor del anónimo", señaló el ex ministro de la Alianza.
 
¿Por qué nadie se lo puede quitar de la cabeza? Porque Flamarique sostiene que Álvarez quería un juicio política contra De la Rúa, situación que, de confirmarse, daría un enfoque bastante diferente no solo al rol de Álvarez en todo el escándalo, sino a los acontecimientos emergentes.
 
Cabe recordar que circuló un texto 'anónimo' sobre cómo habría sido el pago de los sobornos, que tomó estado público a partir de una columna de Joaquín Morales Solá en el diario La Nación, y a partir de entonces el colapso político del gobierno de De la Rúa fue imparable. Antes, renunció Álvarez a la Vicepresidencia de la Nación, creyendo que merecería una gran solidaridad de la opinión pública, un gravísimo error de percepción de 'Chacho'.
 
En días de Kirchner, Pontaquarto apareció hablando, en calidad de arrepentido, para el semanario Tres Puntos (hoy día ya cerrado), propiedad del empresario Hugo Sigman, hoy día con acceso a Cristina Fernández.
 
"Exitosa operación político mediática"
 
Los ex senadores nacionales Remo Constanzo y Alberto Tell también declararon.
 
Constanzo se proclamó víctima de un "abuso institucional de extrema gravedad" y sostuvo que todo "fue una exitosa operación político-mediática", en alusión a la denuncia que luego se completó "con la aparición del arrepentido" ex secretario parlamentario del Senado, Mario Pontaquarto. 
 
Al comenzar su declaración indagatoria en el juicio oral que se le sigue junto al expresidente Fernando de la Rúa, Constanzo resumió que "se leyó un anónimo en el ámbito institucional y así se legitimó como un documento público y quedó habilitado para impulsar al día siguiente un tsunami mediático". 
 
La lectura del anónimo "significó el puntapié inicial de este proceso", opinó el acusado, de 79 años, de profesión escribano y que actualmente reside en Viedma, donde es jubilado y trabaja como "periodista" para una revista de temas patagónicos, puntualizó ante el Tribunal Oral Federal 3 al inicio de su declaración. 
 
"Ese día se comete un abuso institucional de extrema gravedad, porque cuando estaba por comenzar la reunión aparece el comentario del anónimo, el vicepresidente (Carlos Alvarez) lo mandó a buscar y le dio lectura con tono sarcástico y un poco de humor, lo señaló a Galván y le dijo `a vos te nombran´ y después dijo `Remo, a vos también´", recordó Constanzo. 
 
Luego se sumó el "arrepentido", dijo en alusión a Pontaquarto y volvió a aludir a la teoría del complot ya enarbolada por otros acusados, como los ex senadores Augusto Alasino y Alberto Tell.
 
"El tiempo demostró falacias y mentiras pero el impacto fue enorme y el objetivo central era debilitar al gobierno" de Fernando de la Rúa, manifsetó. 
 
Apuntó que "la batalla mediática estaba inexorablemente perdida, no teníamos espacio para contrarrestar eso y se hacía de todo para respaldar la debilidad que mostraba el arrepentido en sus permanentes contradicciones y para nosotros era como ir a una guerra sin armas". 
 
Constanzo afirmó que no tuvo "ninguna participación en el trámite de esa ley" en alusión a la Reforma Laboral, que según la causa fue aprobada con los votos de senadores que cobraron un soborno pagado por el gobienro de De la Rúa. 
 
Al inicio de la audiencia concluyó la indagatoria de Tell, quien respondió preguntas de las partes y siguió con el ataque al también procesado Pontaquarto al recordar que se reunió con él para gestionarle entrevistas en busca de trabajo y en una oportunidad le dijo que se iba al exterior porque había conseguido un empleo. 
 
"También me dijo que terceras personas le habían pedido que fuera el arrepentido, yo ya no era senador, no le di importancia", recordó. 
 
Tell volvió a criticar el rol que jugó el actual titular de la CGT Hugo Moyano, al señalar que "tenía malestar con Moyano por esas expresiones", relativas a la "Banelco" que había para conseguir el voto de la ley en el Senado. 
 
"Los gordos que eran en ese momento la CGT oficial ya habían incorporado lo que ellos pretendían" a la ley y Moyano tenía "ambiciones políticas como ser titular de la CGT", dijo el acusado. 
 
"Es lo mismo que hizo a posteriori y lo está haciendo hoy al revés, la forma de expresarse, de hablar en los medios, pero el 26 (día del voto de la ley) no estuvo en la plaza y no recibimos agresiones como venía haciendo permamentemente", concluyó sobre Moyano.