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Era obvio: el enojo de Juan Grabois con Batakis no es casual

Juan Grabois parece haberle declarado la guerra a Silvina Batakis, y aunque la excusa es el Salario Básico Universal, hay otra trama oculta detrás.

Crítico y combativo. Así se ha mostrado el dirigente social Juan Grabois frente al Gobierno en los últimos días. Sin tapujos ni medias tintas, el referente de Patria Grande no duda en disparar contra la administración albertista, pero más precisamente contra la política de la nueva ministra de Economía, Silvina Batakis.

Su enojo contra la flamante titular de Economía se da, según el argumento de Juan Grabois, por no querer llevar adelante la implementación del Salario Básico Universal (SBU), que aseguran es un proyecto "para terminar con la indigencia".

En sus últimas publicaciones en redes sociales o declaraciones a la prensa, el amigo del Papa Francisco lanza dardos contra Silvina Batakis de manera recurrente. Primero la mandó a "usar la lapicera" a través de un intimidante mensaje en el que dejó la felicitaciones por su asunción para cuando implemente el SBU. Luego, tras los anuncios de la titular de Economía, vinieron las críticas y amenazas:

"Si la ministra está alineada con las ideas que planteó Cristina Kirchner, debería estar trabajando por el Salario Básico Universal o medidas redistributivas", dijo en una entrevista con la radio Futurock. Y en esa línea, habló sobre la "obligación" de iniciar una protesta contra las medidas económicas anunciadas por Batakis. "Con el mismo espíritu de hace 15 días, tenemos la obligación de iniciar un plan de lucha por medidas para los sectores populares".

Su advertencia se dio luego de que Economía anunciara que que recortaría el gasto público, al tiempo que adelantó un freno en los ingresos de personal al Estado y remarcó que se cumplirían las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Por si fuera poco, y tras la negativa por la asunción de la nueva ministra, en las últimas horas Juan Grabois amenazó con romper con el Frente de Todos. "Estoy a punto de irme", dijo, ya que admitió estar "decepcionado" de la coalición oficialista.

Además de admitir su "decepción tremenda", dijo que Alberto Fernández es "un mal presidente" y que Cristina Kirchner eligió mal. “La desilusión es muy grande”, aseguró Grabois sobre el Gobierno y abrió la posibilidad de romper con el oficialismo: "No sé qué hago en el Frente de Todos, estoy a punto de irme”.

Y añadió: “La coalición no está funcionando. Es un proyecto fallido de todo el conjunto. Está Cristina, Sergio Massa y nosotros también. Aunque sí creo que hay responsabilidades compartidas pero diferenciadas. El Poder Ejecutivo tiene una responsabilidad superior”.

En ese contexto, Juan Grabois afirma que él está del lado de los pobres, de los más vulnerables y de la clase trabajadora, y aunque no está en discusión su buena voluntad por impulsar políticas sociales dirigidas a los más necesitados , trascendió que detrás de su ira contra Batakis y el Gobierno se esconde una pelea millonaria que el dirigente social no está dispuesto a perder.

Qué hay detrás del enojo de Grabois

Los enojos en la política nunca son casuales. Siempre esconden algo. Poder, traición, aspiraciones personales, e incluso: dinero. Este último sería el caso de la guerra de Juan Grabois contra la cartera de Economía, ya que de realizarse algunos cambios que se tienen planeados, el dirigente social perdería el control de una caja millonaria.

En los hechos, durante la era del macrismo, se creó el Fondo para la Integración Socio Urbana (FISU), un fideicomiso creado con la idea de urbanizar e integrar los barrios populares.

Ese Fondo (FISU), lo maneja la Secretaría de Integración Socio Urbana, que conduce la dirigente social Fernanda Miño, que justamente responde a Grabois.

La cuestión radica en que ese organismo maneja una caja de casi 70 mil millones, y que de realizarse los cambios que planea Silvina Batakis, ese Fondo se intervendría con la aplicación su proyecto de cuenta única.

Aunque fue creado por Macri como una concesión a los movimientos sociales para garantizar la paz en las calles, cuando Alberto Fernández llegó al poder, y según consignó el portal LPO, el organismo quedó en manos de dos funcionarias de Juan Grabois. Incluso, el FISU estaba en la órbita del Ministerio de Hábitat, pero luego de una pelea de Grabois con la ex ministra María Eugenia Bielsa pasó a Desarrollo Social.

En ese sentido, fuentes oficiales describieron a dicho portal que estiman que actualmente tienen colocados 68 mil millones de pesos que tendrían que estar para la urbanización de barrios. "Otras fuentes explican que es una maniobra típica de los fideicomisos estatales, que apuestan a generar intereses financieros y en este caso las obras quedan pisadas", cita el artículo de LPO.

Para quienes se preguntan como se financia ese Fondo, explicaron que se nutre, entre otras cosas, con aportes de impuestos como el PAIS, o el aporte a las grandes fortunas.

Incluso, en el 2021 el FISU recibió una enorme inyección de fondos a través del impuesto a las grandes fortunas que impulsó el kirchnerismo y aprobó en el Congreso. El tributo tenía destinado por ley el 15 por ciento al fideicomiso de viviendas sociales, que embolsó unos 33 mil millones de pesos.

"En un sector del gobierno creen que la reacción de Grabois es por el temor a perder el libre manejo de esos fondos, y por eso esta semana escaló las críticas contra Batakis", dijeron las fuentes del Gobierno al portal de noticias, ya que la idea de Silvina Batakis es centralizar el manejo de todos los fondos del Estado nacional.

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