El escándalo que protagoniza Manuel Adorni por su incremento patrimonial disparó uno de los conflictos internos de mayor magnitud dentro del gobierno de Javier Milei.
OPINIÓN PÚBLICA
Cálculo y ambición: Los números detrás de la nueva ofensiva de Bullrich contra Adorni (Milei)
Bullrich expone al jefe de Gabinete, sospechado de corrupción. El deterioro del vínculo de su base de votantes con el Gobierno, un motivo para la diferenciación.
La opacidad en los bienes y los gastos del jefe de Gabinete, y su reticencia a dar explicaciones convincentes generaron un gran malestar entre los ministros del presidente libertario.
Pero ninguno se atrevió a contradecirlo ante su defensa cerrada de Adorni.
Sólo una figura del oficialismo levantó la voz en soledad: Patricia Bullrich.
La jefa de los senadores oficialistas fue la disonancia que rompió el monocorde alineamiento oficial detrás del ministro coordinador bajo el paraguas de que todo se trata de una "operación" para dañar al Gobierno.
Bullrich evitó ese discurso y 15 días atrás tiró una bomba: instó al jefe de Gabinete a que presente su declaración jurada de bienes "de inmediato" para tratar de apaciguar el escándalo.
También dejó trascender que le había sugerido al Presidente que aparte a Adorni hasta que se aclarara su situación.
Había sucedido que uno de los testigos citados en la causa por presunto enriquecimiento ilícito que instruye la justicia federal declaró que el funcionario le pagó US$245 mil en efectivo y en negro por la remodelación de su casa en el country Indio Cuá.
La abultada suma se agregó al cúmulo de sospechas que pesan sobre los bienes y los gastos del jefe de Gabinete, que incluyen propiedades compradas con hipotecas de particulares (no bancarias), costosos viajes al exterior y el uso asiduo de dinero en dólares y en efectivo.
Adorni no apuró su declaración patrimonial como lo había pedido Bullrich ni como había anticipado Milei.
En ese escenario la senadora tomó la decisión de adelantarse al jefe de Gabinete y presentar su declaración jurada de bienes. Lo habría hecho para exponer a Adorni y forzar una mayor celeridad en la entrega de su documentación.
¿Por qué Bullrich retomó la ofensiva contra Adorni, lo que fuerza una colisión con el Presidente?
La 1ra intervención de la exministra de Seguridad respondió, en principio, a intentar salir de la parálisis que el escándalo generó tanto en la gestión del Gobierno como en su agenda parlamentaria, que Bullrich defiende en el Senado.
Pero también habría sido un ejercicio de autopreservación. La lucha contra la corrupción es tal vez el principal capital político que Bullrich ha conservado a lo largo de la etapa más reciente de su carrera. Sus votantes se lo reconocen y es probable que la senadora no haya querido perder ese caudal, por lo que se desmarcó del Gobierno.
Y esa diferenciación no ocurrió en el vacío. Sucede que los votantes de Bullrich en la primera vuelta de las elecciones de 2023 y que luego apoyaron a Milei muestran un nivel de decepción mayor con el Gobierno en comparación con los electores libertarios.
Según un estudio de la consultora Casa Tres, mientras el 65% de los que votaron a LLA conservan la esperanza como sentimiento predominante, la misma proporción muestra un comportamiento inverso entre los votantes de JxC, del que Bullrich fue candidata presidencial.
Sólo un 35% de ese universo de electores aseguró que tiene expectativas positivas sobre el futuro del país. El resto, en cambio, se reparte entre sentimientos negativos: 22% manifiesta incertidumbre; 18%, desilusión; 11%, angustia/tristeza; 10%, bronca/enojo; y 2%, miedo.
En ese clima de deterioro, Bullrich estaría intentado que su votante no la abandone y por eso busca que el affaire Adorni no la arrastre, incluso a costa de enfrentarse con el Presidente.
Después de todo, ella no sepulta su sueño presidencial.
"Bullrich está viendo una posibilidad cierta de posicionamiento de cara a 2027 y está mirando el juego largo y dice 'bueno, si uno mira Macri, Alberto Fernández, Milei ¿qué ve? Que la sociedad argentina ha estado buscando en todos estos años un presidente de centro-derecha'", analizó el consultor político Federico Zapata sobre las motivaciones de los últimos movimientos de la senadora, a la que definió como "una de las dirigentes más ambiciosas de la política argentina".
Para Zapata, una "eventual crisis de Milei con la opinión pública deja vacante esa sociología electoral", ya que -explicó- el deterioro del Presidente no implica uno "automático" de ese espectro.
"De manera muy audaz, Bullrich está buscando protagonizar eso", concluyó el director de la consultora Escenarios en diálogo con LN+.
Es probable que Bullrich perciba que la diferenciación le da un rédito: la última encuesta de Giacobbe mostró que recuperó tras su reclamo a Adorni recuperó imagen positiva mientras que el Presidente se estancó.










