ROSARIO. Esta mañana, personal de la Policía Federal de Buenos Aires allanó una de las viviendas de Mario Segovia, conocido como "el Rey de la efedrina", ubicada en Álvarez Condarco al 400 bis, en el barrio de Fisherton, Rosario.
SANTA FE
Rosario: El "Rey de la efedrina" envuelto en otro escándalo
Personal de la Policía Federal de Buenos Aires allanó la vivienda del narco Mario Segovia en Rosario. Ahora lo investigan por comprar explosivos.
Según trascendió, el operativo se realizó en el marco de una investigación realizada por los fiscales federales de Lomas de Zamora Sergio Mola y Diego Iglesias, en la Ciudad de Buenos Aires. Además, se allanaron 9 domicilios más, en Rosario y en la localidad de Maciel.
Aparentemente, y tal como informa el periodista Germán de los Santos, Segovia había comprado explosivos en Canadá para ingresar en la cárcel de Ezeiza, por medio de correos electrónicos del gobierno de Formosa.
En la investigación que realizaron los fiscales, se pudo comprobar que a través las casillas de los correos electrónicos oficiales del gobierno de Formosa [email protected] y [email protected], que pertenecían a los empleado públicos y docentes Gustavo Salomón y Antonio Torres, “se adquirieron estos artefactos explosivos”.
Estos artefactos consisten en “un sobre bomba, conteniendo alambre, cables, tornillos, un detonador y una batería”, un “libro bomba, conteniendo dos baterías, un detonador, una llave, dos pinzas, cables y papel aluminio” y una “carpeta bomba, conteniendo una batería, cables, papel aluminio, detonador, clavos y gel”. El pago lo realizó un hombre de Sinaola, México.
Los procedimientos fueron realizados por personal de Buenos Aires de la Superintendencia de la Investigaciones de la Policía Federal (PFA). Se secuestraron municiones y cuatro personas terminaron detenidas.
¿Quién es "el Rey de la efedrina"?
Mario Segovia se ganó ese sobrenombre luego de haber sido detenido en Aeroparque en noviembre del 2008, por intentar contrabandear a México casi 300 kilos del precursor químico disimulado en 12 toneladas de azúcar.
En 2012, fue condenado por el Tribunal Oral Penal Económico Nº 2 de la Capital Federal a 9 años de prisión por contrabando simple agravado por haber utilizado documentación aduanera falsa, por la intervención de tres o más personas y por ser perjudicial para la salud.
En agosto de ese mismo año, recibió otra condena -esta vez de 14 años- del Tribunal Oral Federal 4 de San Martín por haberlo considerado coautor de "contrabando agravado por la intervención de tres o más personas y tratarse de sustancias que pudieran afectar la salud pública en concurso real con contrabando de estupefacientes agravado en grado de tentativa".
Previo a su detención, "el Rey de la efedrina" había quedado bajo la mira de la AFIP por haber tenido un gran crecimiento económico sin ningún tipo de registros. Pasó de ser desalojado de un departamento por falta de pago en 2003, a ser dueño de una mansión en Fisherton, un Rolls Royce Phantom valuado en 600 mil dólares, dos camionetas Hummer y una Land Rover en 2008.
Según se investigó en la causa, Segovia compró entre 2006 y 2008 8.100 kilos de efedrina a distintas droguerías cuya cotización en el mercado ilegal mexicano le reportó unos 30 millones de dólares. Lo hizo utilizando una identidad falsa: la de Héctor Germán Benítez, que en ese momento estaba preso en la cárcel de Sierra Chica acusado de un robo calificado.
El "Rey de la efedrina" era el encargado de transportar por vía aérea la efedrina, desde Argentina hasta México. Actualmente cumple en la cárcel de Ezeiza una condena de 17 años y 6 meses de prisión.














