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LAS 5 MÁS INFLUYENTES

CFK desplomó los bonos, PYMES piden reforma tributaria y preocupación por el colapso de tribunales orales

El Frente de Todos comete los mismos errores que Juntos por el Cambio: mucho ruido y pocas nueces. La crisis política estructural que vive la Argentina, con un colapso de los frentes electorales que poco sirven para gestionar, está profundizando la crisis económica que se desencadenó en 2011 y parece no tener fin. La sociedad argentina, que no cree en los dirigentes políticos, se está acostumbrando y toma esta realidad como algo normal pero definitivamente no lo es, y mientras eso ocurra, la crisis pareciera no tener fin.

1. CFK desplomó los bonos

La crisis política que transita el Frente de Todos, tal como ocurrió cuando el oficialismo era Cambiemos, tiene consecuencias muy graves.

Luego de las palabras de la vicepresidenta Cristina Fernández por el Día de la Memoria, pidiendo al FMI que viole también los artículos del estatuto para que la Argentina pueda pagar en 20 años la deuda por US$44.000 millones y no en 10 años porque "no tenemos la plata para pagarlo", los bonos se desplomaron.

El diario El Cronista Comercial destacó: Los títulos habían empezado levemente positivos, pero cerraron con caídas de hasta 2,72%. Los rendimientos del tramo corto de la curva superan el 19%.

"Aquella previsión del Gobierno que indicaba que la deuda, tras la reestructuración, iba a salir rindiendo cerca del 10% cada vez es más lejana y hoy en el tramo corto se ven TIR del 19%. En la última rueda los bonos Globales tuvieron un desplome generalizado y el riesgo país volvió a subir (1,1%), para cerrar en 1535 unidades.

El principal retroceso lo mostró el GD35, que tuvo una caída de 2,72%, que lo ubicó en valores de US$30,36. Similar recorrido sufrió el Global 30, que cayó 2,46% y finalizó la jornada en US$34,29", detalló el medio especializado.

2. La Rosada, Biden y congresistas estadounidenses

Luego de confirmarse que ingresarán US$4.300 millones por Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario Internacional y más de US$2.000 millones del Banco Mundial, se supo que en el cierre de la gira del ministro de Economía, Martín Guzmán, por Estados Unidos, se reunió con congresistas de aquel país, entre ellos el senador republicano Bill Cassidy.

El funcionario informó sobre el estado de la economía argentina y dio detalles del programa macroeconómico que lleva adelante el gobierno del presidente Alberto Fernández.

El Palacio de Hacienda comunicó esta tarde que también intercambiaron visiones sobre los desafíos que enfrentan los países de la región por la crisis derivada de la pandemia de Covid-19.

A su vez, la periodista Liliana Franco agregó en Ámbito Financiero que el presidente, Alberto Fernández, mantiene personalmente conversaciones con los líderes de los principales países del Club de Paris a los efectos de lograr una prórroga en el vencimiento de mayo por unos US$2.400 millones.

En tal sentido, el primer mandatario conversó sobre el tema con los presidentes de Francia y España, Emmanuel Macron y Pedro Sánchez, en ese orden, como así también con la canciller de Alemania, Ángela Merkel. “La gestión técnica de la deuda externa recae fundamentalmente en el ministro de Economía (Martín Guzmán), en tanto que Alberto (Fernández) realiza gestiones políticas”, precisan en el entorno del jefe de Estado. “Pero trabajan en total sintonía”, destaca la fuente.

Dicho sea de paso, y siempre que la situación sanitaria lo permita, el Presidente tiene previsto viajar a Francia en junio venidero para reunirse con su par galo.

En el mismo diario Ámbito Financiero, Carlos Burgueño, informó:

Además de los US$4.350 millones que recibirá vía Derechos Especiales de Giro (DEG), Martín Guzmán trajo dos certezas de sus dos jornadas de negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Una levemente optimista y otra realista. La primera, es que logró lo que fue a buscar. El organismo aceptará una negociación lenta pero sin pausa, que llevaría a una resolución del caso argentino para la asamblea de otoño del Fondo del 11 al 15 de octubre próximo, una semana antes de las elecciones legislativas. El ministro de Economía pudo entender, además, que desde Washington hay una certeza: el FMI no quiere que Argentina entre el default, y hará todo lo que pueda para evitarlo. La orden que tienen los dos máximos responsables del caso argentino, la directora adjunta para el Hemisferio Occidental Julie Kozac y el delegado Luis Cubeddu, es extremar las discusiones para que la firma de la Carta de Intención sea posible.

Sin embargo, la directora gerente del FMI le dejó algo claro a Guzmán. Para que una flexibilización por fuera de lo que indican los estatutos del Fondo fuera posible, Argentina deberá contar con los votos suficientes del board para que una flexibilización como la que se busca (y que Georgieva podría aceptar), sea aprobada.

Empieza en este punto la segunda certeza. Argentina necesitará de Joe Biden. Sin el voto de los Estados Unidos, cualquier gestión que se habilite desde el FMI no tendrá destino positivo.

Sin mayores tiempos para ejecutar diplomacias regionales, ni de prometer acciones de reciprocidad, el Gobierno necesitará del apoyo de la administración del demócrata, para que una de las mayores expectativa a futuro de Alberto Fernández se cumplan: que el organismo apruebe un acuerdo inédito con la Argentina, dentro de los términos de un Facilidades Extendidas, según los criterios que ayer formalmente el Ministerio de Economía le pidió al FMI. 

Georgieva le dejó claro en su conversación de ayer, que inevitablemente, el país que pida este tipo de acuerdo necesitará del 85% de los votos del board, y teniendo en cuenta que Estados Unidos detenta el 16% de las acciones del organismo (por ser el principal aportante), sólo con el voto positivo de su representante se avalará el reclamo argentino. Dentro del Gobierno ya se hacen cálculos sobre el “poroteo” de votos más importante para el país de los últimos años.

3. Empresarios PYMES piden reforma tributaria

Gerardo Díaz Beltrán, presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), aseguró al diario El Cronista Comercial que muchas pyme han quedado muy golpeadas por la pandemia, que siguen los problemas con los insumos y la aceleración de precios afecta la actividad: "Con mucha claridad, esta pandemia puso en visibilidad los problemas de las pymes en Argentina. Teníamos problemas estructurales graves anteriores a la pandemia y el cierre de la actividad, probablemente en alguna medida, hizo colapsar el sistema, en algunos rubros con mucha energía y en otros no tanto. Pero la recuperación que avizoramos y que algunos piensan que se empezó a vender porque hay actividades abiertas, no termina de arreglar el problema de las pymes. Para poder subsistir todo este tiempo de pandemia, las pymes han liquidado stocks, se han endeudado financieramente, la mayoría por mucho tiempo estuvo pagando a medias o no pagando alquileres, congelado los servicios, no pagando impuestos".

"Arrancamos con una debilidad muy grande, sumado a lo estructural que tenemos de hace mucho tiempo, y no tenemos incentivos fuertes para pensar que en unos meses esto va a cambiar. Lamentablemente, no es todo problema de la política hacia la pyme. Esto tiene un componente muy fuerte en la incertidumbre que genera la pandemia, que no se sabe qué va a pasar, cómo vamos a seguir. No quiero entrar en política pero también está ligado a la velocidad con que se vacune Argentina para tener cierta inmunización y más actividad. Y por otro lado, que se vayan activando los mercados. La verdad que los índices de ventas están muy bajos, no están permitiendo reestructurar todos los quebrantos financieros que hubo durante el año", insistió Díaz Beltrán.

Consultado sobre el principal problema, el empresario afirmó: "El consumo no repunta y es un tema importante, y sabemos que el esquema impositivo es realmente imposible. Acuérdese que las pyme estuvieron varios meses prácticamente sin pagar impuestos. Ahora cuando tengamos que pagar los impuestos y servicios, la moratoria, cuando tengamos que pagar los alquileres plenos, ya no tenemos la ayuda del gobierno nacional por lo tanto hay que pagar los sueldos pleno, bueno, éste va a ser un año decisivo".

4. Gobierno y UIA coinciden ahora en la necesidad de administrar el comercio

Frente a este escenario, el vicepresidente de la entidad, Guillermo Moretti, dijo en Ámbito Financiero que “hay un cambio de mentalidad muy fuerte. Es la primera vez en la historia que toda la Unión Industrial Argentina está de acuerdo con la administración del comercio”. En este sentido, recalcó “no se puede permitir que ingresen productos importados que se fabriquen aquí y regalar dólares”.

Dentro del análisis de los empresarios también se tiene en cuenta que la crisis que atravesó el mundo durante el 2020 podría generar una inundación de productos importados que perjudique a los fabricantes locales. “Necesitamos a la administración del comercio, es fundamental que el Estado esté presente para darle prioridad a los insumos para la producción”, dijo a Ámbito Silvio Zurzolo, que es vocal dentro de la cámara que reúne a los manufactureros.

5. Colapso en los tribunales orales

Muy preocupante el título del periodista judicial Martín Judicial en Infobae: Situación de colapso: están sin jueces la mitad de los tribunales orales que juzgan homicidios, robos y violaciones.

Según el periodista, la mitad de los cargos de los Tribunales Orales de la ciudad de Buenos Aires que juzgan los robos, homicidios y violaciones están sin jueces. Y hay vacantes en el 30 por ciento de los lugares de los Tribunales Orales Federales de todo el país, los que se encargan de las causas de corrupción y crimen organizado como narcotráfico y trata de personas y los casos de lesa humanidad.

“Situación de colapso”, repiten los jueces que Infobae consultó para esta nota. La cantidad de vacantes en esos tribunales, que es donde se define si una persona es culpable o inocente de un delito, es superior a la media histórica en el Poder Judicial que es del 20 al 25 por ciento de los 1200 cargos que hay de magistrados de primera instancia, de Cámara y de Tribunales Orales. Sumados los tribunales orales criminales y los federales el nivel de vacantes llega al 34 por ciento. Muy por encima de la media nacional.

El lugar donde no hay un juez no queda libre, sino que lo ocupa otro magistrado. Eso hace que un juez tenga simultáneamente dos tribunales. Y el efecto de eso es que los juicios se demoren. Y tiene, además, otras consecuencias: los acusados pasan más tiempo en prisión preventiva de la que permite la ley y el riesgo que las causas menores prescriban. Es decir que se cierren sin determinarse si el acusado es culpable o inocente. Es algo que por lo bajo ya plantean varios jueces.

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