COPA ARGENTINA

Clásico rosarino de alta peligrosidad en Avellaneda, hasta amenazaron al Brujo Manuel

El secretario ejecutivo de la Aprevide, Juan Manuel Lugones, advirtió este martes (30/10) en declaraciones periodísticas de cara al clásico rosarino que animarán Newell’s Old Boys y Central que corresponde a los cuartos de final de la Copa Argentina 2018 que las hinchadas son “muy peligrosas” y que los hoteles donde paran los planteles de los clubes rosarinos están “a diez cuadras de distancia”. Cabe recordar que este encuentro se disputará en el estadio de Arsenal de Sarandí y a puertas cerradas porque ningún distrito se quiso hacerse cargo de organizar el partido. Tanto que los hinchas de Newell’s se contactaron con el Brujo Manuel, pero recibió amenazas y se bajó del clásico rosarino. El gurú al que recurrieron Estudiantes, Independiente y hasta la Selección Argentina, había aceptado colaborar con la Lepra para “encausar las energías” a su favor. Ante esta noticia, recibió llamados de amenazas de muerte y el domingo por la noche le tiraron piedras a su casa. Todo esto hizo que el brujo desista de colaborar con Newell’s.

El clásico rosarino que animarán Newell’s Old Boys y Central que corresponde a los cuartos de final de la Copa Argentina estuvo teñido por la polémica desde la previa debido a que ninguna provincia de la Argentina quería albergar este duelo considerado de “máxima tensión”. También, hubo idas y venidas de jugarlo con las dos hinchadas o a puertas. Cabe recordar que este encuentro se disputará en Buenos Aires, en el estadio de Arsenal de Sarandí, y a puertas cerradas porque ningún distrito se quiso hacer cargo de organizar el encuentro. 

Ante la inminencia de este partido considerado de “alto voltaje”, el secretario ejecutivo de la Aprevide, Juan Manuel Lugones, advirtió este martes (30/10) en declaraciones periodísticas que las hinchadas son “muy peligrosas” y que los hoteles donde paran los planteles de los clubes rosarinos están “a diez cuadras de distancia”

Lugones destacó el vínculo que tienen las hinchadas rosarinas con el narcotráfico y aseguró que cuentan con información de que dos barras de Buenos Aires cobijarán a las de Newell's y Central. 

Si bien el funcionario habló en plural de “los banderazos”, hasta ahora sólo los hinchas rojinegros hicieron pública una convocatoria para el miércoles, a las 19, en el Obelisco. Su intención es después encaminarse al hotel donde se aloja el equipo de Newell's. Entretanto, los canallas tienen previsto reunirse en Arroyo Seco, desde donde este jueves (31/10), a las 16, partirán rumbo a Buenos Aires los jugadores de Central.  

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“Central - Newell's se debería jugar en Santa Fe, pero a nosotros la Copa Argentina nos preguntó hace 15 días si se podía jugar el clásico rosarino en Buenos Aires, porque los dirigentes de los dos clubes rosarinos no se pusieron de acuerdo en donde jugar este partido, con o sin público”, señaló el directivo de la Aprevide en declaraciones a Radio La Red. 

“Incluso se habló de jugar en el estadio de Colón de Santa Fe, en Rosario y en Rafaela, pero no se pusieron de acuerdo entre ellos ni con las autoridades del área de seguridad de Santa Fe, ni para bancar el partido con o sin público”, agregó. 

Juan Manuel Lugones explicó los motivos por los que se decidió que el encuentro se dispute en Buenos Aires y a puertas cerradas. “Lo consulté con el Ministerio de Seguridad de la provincia y dado que ningún distrito se quería hacer cargo del partido, decidimos hacerlo acá y nos hacemos cargo de todo lo que significa este clásico”, indicó. 

Por lo tanto, el funcionario reveló detalles de la conversación que mantuvieron el lunes 29/10 con los vicepresidentes de Newell's, Cristian D'Amico y Juan José Concina, y de Central, Ricardo Carloni, y el representante del club en AFA Enrique Ochoa. "Nos reunimos con los dirigentes de los dos clubes, el presidente de la AFA y les dijimos que teníamos responsabilidad de la seguridad, de acompañar a los planteles, de cuidarlos a ellos, y de todo lo que no se ve", contó. 

"Tenemos dos hinchadas muy peligrosas que vienen a Buenos Aires y van a ser cobijadas por otras dos hinchadas de esta ciudad. Son dos grupos delictivos que están vinculados con el narcotráfico de Rosario. Los dirigentes nos plantearon el temor que tienen de lo que puede pasar en los banderazos programados en las puerta de los hoteles que están a diez cuadras de distancia", aseguró. 

Lugones recordó que el pasado 6 de septiembre en la cancha de Lanús, en el partido con Talleres por Copa Argentina, se detuvo a Andrés "Pillín" Bracamonte. "Trabajamos con responsabilidad, detuvimos a un tipo que nunca estuvo preso y que maneja la hinchada de Central hace 20 años, lo detuvimos y ahora fue incluido en el programa tribuna Segura y no puede ingresar a ningún estadio del país", dijo. 

"Si bien hay algunos que son pícaros, la mayoría de los dirigentes están apretados por estos grupos, ayer en la reunión nos plantearon sus temores", indicó Lugones, y agregó: "Vamos a proteger a los dirigentes que lo necesiten, la tarea fundamental va a estar en la seguridad afuera de la cancha".

"En la provincia de Buenos Aires no tenemos complicidades con los barras", remató Lugones. 

En medio de este escenario, los hinchas de Newell’s se contactaron con el Brujo Manuel, pero recibió amenazas y se bajó del clásico rosarino.

El gurú al que recurrieron Estudiantes, Independiente y hasta la Selección Argentina, había aceptado colaborar con la Lepra para “encausar las energías” a su favor. Ante esta noticia, recibió llamados de amenazas de muerte y el domingo por la noche le tiraron piedras a su casa. Todo esto hizo que el brujo desista de colaborar con Newell’s.

“Me dijeron que me iban a matar, que iban a prender fuego mi casa. Me decían que eran de Newell’s, pero yo sé que eran de Rosario Central. Ni en pedo me meto en el clásico de Rosario. Si Central o Newell’s fueran a jugar a Brasil sí me meto, pero entre ellos no”, contó Manuel en diálogo con radio La Red.

Según consignó Infobae, las tareas que los fanáticos de Newell’s le habían pedido al brujo eran, en principio, sobre un jugador en particular. Les pidió su camiseta para “destrabarlo” y les había augurado un buen clásico a la Lepra.