Cuando quieres ver cambios en tu cuerpo, más si estás haciendo ejercicio, cómo se debe, la clave es la alimentación. Ya lo hemos dicho en ocasiones anteriores, eres lo que comes. Los cuerpos esculturales o de modelo, no se consiguen luchando horas y horas entre mancuernas y máquinas en el gimnasio, es más no hace falta ir más de 1:30 al día. La clave, o el éxito recae en un 70% en lo que comes.
'CHEAT MEAL'
1 día a la semana: Para verse bien hay que romper la dieta
Cuando quieres ver cambios en tu cuerpo, más si estás haciendo ejercicio, cómo se debe, la clave es la alimentación. Ya lo hemos dicho en ocasiones anteriores, eres lo que comes. Los cuerpos esculturales o de modelo, no se consiguen luchando horas y horas entre mancuernas y máquinas en el gimnasio, es más no hace falta ir más de 1:30 al día. La clave, o el éxito recae en un 70% en lo que comes. Sin embargo, por diferentes factores, psicológicos, hormonales y musculares es necesario salirse de la dieta al menos 1 vez a la semana. Descubre por qué:
Sin embargo, sabemos que es imposible mantener una dieta por el resto de nuestras vidas con tal de no ganar ni un gramo de grasa. Lamentablemente las cosas que nos gustan son altamente calóricas: el chocolate, el pan, la repostería, el alcohol y algunas comidas chatarra, como la pizza y las hamburguesas, suelen verse más apetitosas cuando estamos intentando vernos mejor.
El problema comienza cuando pasa demasiado tiempo sin variaciones, principal razón por la que se abandona una dieta.
Si estás ya inmerso en el mundo saludable y de entrenamiento estarás familiarizado con el término ‘Cheat meal’, o comida trampa, y sabrás su importancia. Si no te explicamos qué es:
¿Qué es el cheat meal?
Pues bien, el cheat meal no es más que hacer una comida trampa bajo un régimen de alimentación estricto. Un cheat meal consiste, básicamente, en saltarnos la dieta un día de la semana para comer lo que queramos durante la comida o la cena, y así hacer más llevadera una dura y exigente alimentación.
Sin embargo, no debemos equivocarnos: cheat meal no significa necesariamente que tengamos que ingerir comida hasta que no podamos más, o alimentarnos de comida basura hasta la extenuación. Es solo una estrategia que utilizan muchas personas en el mundo de la musculación, ya que puede tener ciertos beneficios más allá del gusto de comer alimentos que podrían estar prohibidos en un régimen estricto.
El origen del 'cheat meal' está en un estudio realizado por la Universidad de Tuts en Boston entre un grupo de personas que fueron sometidas a una dieta baja en calorías. Tras varios días de régimen se descubrió que el 95% de ellas tenían poca resistencia a ciertas tentaciones alimenticias, pero no solo eso: curiosamente, fueron las personas que incluyeron el día trampa en la dieta las que más bajaron de peso al finalizar el experimento. El éxito se explica desde un punto de vista psicológico, ya que nos ayuda mentalmente a superar la ansiedad y mantener la motivación.
Existen muchas formas de hacer un cheat meal: puede ser un día o dos a la semana, y cómo mencionábamos antes, no se trata solo de atiborrarnos a hamburguesas o pizza. Si quieres darte el gusto pero ser más controlado, puedes hacerlas en casa.
También podemos recurrir a otro tipo de alimentos, los dulces, chocolate y helado, los preferidos de las mujeres, en estos casos.
La idea, es sacrificar un día de la dieta y hacer ingestas controladas de ciertos alimentos que no podríamos consumir todos los días por sus riesgos para la acumulación de grasa.
Aunque muchos recomiendan hacerlo preferiblemente un día de entrenamiento físico, ya que asimilamos mejor los nutriente, nos sentimos satisfechos y con menos remordimientos, muchos expertos del fitness prefieren hacerlo como un premio el fin de semana: sin gimnasio, ni dieta.
Beneficios importantes
- El principal beneficio que tiene es psicológico: nos ayuda a rebajar la ansiedad producida por tener el control de la comida diaria y nos permite darnos un pequeño festín, lo que provoca cierta alegría y desasosiego.
- Beneficioso a nivel metabólico: nuestro cuerpo está tan acostumbrado a una alimentación estricta, que cuando le damos ese empujón en forma de calorías, recoge mejor los nutrientes y puede favorecer la termogénesis, imprescindible si queremos quemar grasa.
- A nivel hormonal: Estimula los niveles de leptina, proteína que se libera del tejido adiposo y que está vinculada con el desarrollo de obesidad. También reduce el hambre y provoca saciedad, y si estamos en una dieta hipocalórica, en la que nuestros músculos sufren y se ven algo más “vacíos”, recarga los niveles de glucógeno muscular y nos puede permitir rendir a gran nivel en el próximo entrenamiento.









