"Como si una cáscara vacía se hubiese llenado de vida"
Hasta el momento, las prótesis han servido para devolver a aquellas personas que han sufrido una amputación la posibilidad de recuperar la movilidad de un miembro.
Hasta el momento, las prótesis han servido para devolver a aquellas personas que han sufrido una amputación la posibilidad de recuperar la movilidad de un miembro.
Sin embargo, aquellos que habían sido amputados, hasta ahora, no tenían la posibilidad de recuperar la sensibilidad, la capacidad de sentir placer, presión, frío o dolor, en la prótesis que reemplaza al miembro amputado.
Eso ha cambiado: han creado una piel electrónica capaz de devolverles la sensación de dolor y de presión. El resto de las sensaciones, como el placer, están en camino, creen los científicos.
"Después de muchos años, sentí mi mano, como si una cáscara vacía se hubiese llenado de vida otra vez", dijo un amputado anónimo que probó la piel electrónica.
"La piel humana es un órgano fascinante y versátil, saturado de neuronas sensoriales que nos permiten sentir los estímulos externos tales como la presión, la tirantez, la vibración y la temperatura, con una sensibilidad y precisión increíbles", escribió Kieran O'Brien en Advanced Science News.
Nitish Thakor, profesor de ingeniería biomédica de la Universidad John Hopkins, destaca que la sensación de dolor es esencial para nuestra supervivencia. "¿Por qué tenemos realmente el sentido del tacto en la piel? Si lo pensás de verdad, es para protegernos."
Devolver a alguien la capacidad de sentir dolor, le permitirá saber cuándo está tocando algo demasiado caliente o puntiagudo.
Investigadores de la Universidad John Hopkins han creado la piel electrónica, con el objetivo de devolver el sentido del tacto a aquellos que tienen una prótesis porque algún miembro de su cuerpo, como por ejemplo su mano, ha sido amputado. Conocida como 'e-dermis', está hecha de capas de tejido que están integradas con sensores. Estos sensores envían señales a los nervios que están en el extremo del miembro amputado, explica el portal Quartz.
La piel electrónica está diseñada para reaccionar ante la presión o el dolor, al igual que la piel huamana. La manera en que nosotros sentimos dolor es a través de los nociceptores, que son terminaciones nerviosas que están ubicadas apenas debajo de nuestra piel. En cambio, la presión es sentida por los mecanorreceptores, que están un poco más profundo por debajo de la piel. Los investigadores bucaron imitar esta estructura creando 2 capas de sensores. Calibraron la capa más superficial de la piel electrónica para que sea más sensible que la 2º capa.
Al igual que la piel humana, explica el portal Quartz, el contacto con objetos puntiagudos que provocan dolor disparan el reflejo de soltar. Poder sentir el dolor permitirá a los que han sido amputados reaccionar antes de que su prótesis resulte dañada.
Los investigadores tienen la esperanza de que tecnologías similares podrán algún día ayudar a los que poseen prótesis a sentir un rango más amplio de sensaciones, incluido el placer. Recordemos que la piel es considerada el órgano sexual más grande de nuestro cuerpo, dado que gran parte de la información que el cerebro recibe y utiliza durante las relaciones sexuales proviene de los receptores sensoriales de la piel.
Si bien la piel sintética podría tener usos también en la robótica, de momento, Luke Osborn -quien lideró el desarrollo de la piel electrónica- dijo que espera que pueda restaurar sensaciones que los amputados creían que habían perdido.
Además de la posibilidad de agregarle piel electrónica a los robots para sumarles más funciones "humanas", los investigadores creen que también podría ser aplicada en los trajes espaciales utilizados por los astronautas.