En los últimos años la dieta keto ha adquirido mucha popularidad por los efectos sobre el peso y la apariencia. En especial luego de que Kim Kardashian revelara que se había deshecho de más de 20 kilos siguiendo este plan alimenticio.
DIETAS DE MODA
Peligros de la dieta Keto: Los carbohidratos no son sustituibles
Un nuevo macroestudio pone entre dicho las supuestas bondades de la dieta keto, en la que se "convence" al cuerpo que la fuente de energía no son los carbohidratos, sino las grasas que ingerimos. Si bien Kim Kardashian luce 20 kilos menos por seguir este plana alimenticio, la investigación llevada a cabo en el Brigham and Women’s Hospital de Boston, en Estados Unidos (USA) ha dejado como resultado que la alimentación ketogénica acorta la vida y aumenta los niveles de mortalidad.
Si bien en la dieta ketogénica -que valga de paso recordar consiste en ‘convencer al cuerpo’ que la fuente de energía no son los hidratos sino las grasas- cambiamos la pasta y la pizza, por palta, aceite de oliva y toda la tocineta que nos dé la gana, un nuevo macroestudio pone entre dicho las supuestas bondades de este tipo de regímenes.
La investigación fue llevada a cabo por especialistas del Brigham and Women’s Hospital de Boston, en Estados Unidos (USA), y concluyó que aquellas personas que toman una dieta con una ingesta moderada de carbohidratos (entre el 50 y 55% de las calorías diarias) tiene una esperanza de vida de 83 años, cuatro más que las personas que toman ingestas menores de este macronutriente.
Mientras que los que tienen una ingesta aún mayor de carbohidratos en el día, es decir más de 70% de las calorías, viven hasta los 82, tres años más.
Por si fuera poco, los investigadores observaron que aquellas personas que reemplazan los hidratos de carbono por proteínas y grasas de origen animal tienen un mayor riesgo de mortalidad.
No obstante, la buena noticiam, para los defensores de la dieta keto, es que los que sustituyen los hidratos por grasas y proteínas de origen vegetal tienen un menor riesgo de mortalidad, aunque muy similar a quienes siguen una dieta con un consumo medio de carbohidratos.
Dicha investigación se basó en el seguimiento y análisis de las diferentes dietas y los problemas de salud de 15.428 personas, entre los 45-64 años, durante un período mayor de 25 años.
Los investigadores no se basaron únicamente en los datos de su propio estudio, sino que también incluyeron entre sus fuentes otros trabajos similares, realizados en los últimos años y que cumplían los más altos estándares de calidad (en total, sumaban más de 430.000 participantes).
En los estudios complementarios los resultados indican que las dietas occidentales que restringen el consumo de hidratos de carbono tienden a ser sustituidos por proteínas y grasas de origen animal, lo que puede provocar inflamación, envejecimiento celular y estrés oxidativo.
En declaraciones al 'Telegraph', la dietista del NHS (el servicio nacional de salud del Reino Unido) Catherine Collins comentaba que "no hay un área de la nutrición tan intensamente discutida en las redes sociales como lo que podríamos llamar 'hidratos contra grasas'. A pesar de que la evidencia sobre los beneficios que ofrece una dieta basada en los primeros es enorme, los seguidores de la dieta keto se agarran a cualquier argumento que defienda su tipo de alimentación, por pobre que esta sea. Así que no dudarán en estar en desacuerdo con los descubrimientos de este estudio".







