Los casos argentino y turco deben ser interpretados en un contexto mayor: esta coyuntura tiene todos los ingredientes de una crisis de emergentes de manual, publicó Bloomberg. Es que las crisis financieras son como los copos de nieve: no hay 2 que sean exactamente iguales, pero se parecen lo suficiente como para que uno pueda saber lo que son. ¿Cómo y cuándo empezó a gestarse esta coyuntura?
EMERGENTES
"Mientras el real y la lira se deprecien, es imposible frenar la caída Argentina"
"La única razón por la que no estamos hablando de una crisis mundial es porque la economía de Estados Unidos sigue creciendo", planteó el economista Jonathan Korn a Urgente24. Las acciones del resto de los países desarrollados tuvieron fuertes caídas desde comienzo de año y desde ya que los más lastimados han sido los emergentes. No se trata sólo de Argentina y Turquía, sino que también de Brasil, Sudáfrica y Rusia. Mientras las monedas de esos países se sigan depreciando contra el dólar americano, se puede trabajar para desaclerar la caída argentina pero no hay nada que Macri ni nadie pudiese hacer para frenarla.
El economista Jonathan Korn dijo a Urgente24 que "la única razón por la que no estamos hablando de una crisis mundial es porque la economía de Estados Unidos sigue creciendo". Las acciones del país siguen en máximos históricos (los índices NASDAQ y S&P 500 así lo representan).
Pero las acciones del resto de los países desarrollados (incluidos los de Europa y Australia y Japón) tuvieron caídas fuertes desde comienzo de año.
Los emergentes tuvieron caídas aún más fuertes.
"Argentina y Turquía picaron punta pero los casos de Brasil, Sudáfrica y Rusia no son mucho mejores", explicó Korn.
El economista considera que la situación de los emergentes hoy es una derivación de las decisiones en política económica que ha tomado Presidente estadounidense, Donald Trump. El mandatario anunció recortes de impuestos al tiempo que no anunció un gran recorte del gasto público, expuso Korn ante Urgente24.
De esta manera, con el aumento del déficit, USA precisó tomar más deuda. Subió la tasa a la que rinden los bonos estadounidenses, dado que a partir de ese momento fue más rentable invertir en un bono de USA. Los inversores de otros países prefirieron vender sus bonos o acciones de otros países para comprar deuda estadounidense.
Por ejemplo, un inversor japonés que tenía plata invertida en bonos de Bangladesh, Brasil y Turquía, prefiere en ese momento invertir en bonos de USA que pagan una tasa más alta. Vende sus bonos de Brasil, le dan reales, que luego vende para comprar dólares (eso hace subir el tipo de cambio dólar americano/real brasilero), y con los dólares compra bonos del tesoro americano.
"El mercado ajusta todo el tiempo y de forma automática e instantánea", explica Korn.
Casi todas las monedas del mundo se depreciaron contra el dólar americano.
"Mientras el real brasilero, el rand sudafricano, el rublo ruso y la lira turca se sigan depreciando contra el dólar americano, el peso argentino también se va a seguir depreciando. No hay nada que ni (Mauricio) Macri ni nadie pueda hacer para evitarlo. Se puede trabajar para desacelerar la caída, pero frenarla es imposible", dijo Korn.
Un caso interesante es el de Chile, que no cayó en el batacazo. Sucede que el país "no tiene problema fiscal. A mayor déficit fiscal, más frágil sos. Los inversores internacionales venden todos los emergentes, pero especialmente los más frágiles", explicó Korn.
"La receta clásica para una crisis emergente requiere una gran dosis de deuda y una burbuja de crédito interna, incluyendo una mala asignación de capitales hacia proyectos poco rentables o especulación financiera. A eso hay que agregar un sector financiero débil, déficit de presupuesto, déficit de cuenta corriente, altos niveles de deuda de corto plazo y reservas interncionales inadecuadas. Por último, se sazona con base industrial pequeña, excesiva dependencia de las exportaciones de commodities, debilidad institucional, corrupción y falta de liderazgo político y económico", escribió Satyajit Das de Bloomberg, en una traducción del artículo publicada en el chileno Diario Financiero.
"Basado en estos criterios el número de mercados emergentes en riesgo se extiende mucho más allá de Turquía y Argentina. El endeudamiento total de los mercados emergentes aumentó de US$ 21 billones (millones de millones), equivalente a 145% del PIB, en 2007 a US$ 63 billones, lo que representa 210% del PIB en 2017. El endeudamiento de empresas no financieras y hogares se deisparó. Desde 2007, la deuda en moneda extranjera de estos países se duplicó a cerca de US$ 9 billones. China, India, Indonesia, Malasia, Sudáfrica, Chile, Brasil y algunos países de Europa del Este tienen deuda en moneda extranjera por entre 20% y 50% del PIB", escribió Das. "En total, los deudores emergentes deben repagar o refinanciar cerca de US$ 1,5 billón en 2019 y otra vez en 2020. Muchos no están registrando ingresos suficientes para cumplir estos compromisos."













