Sin brillar y con plantel plagado de jóvenes figuras, Francia se consagró bicampeona mundial en Rusia 2018 tras ganarle a Croacia 4-2. Para ser un resultado contundente para el elenco galo pero nada de eso es real porque los comandados por Didier Deschamps supieron aprovechar los pocas oportunidades que tuvieron para poder sentenciar la historia.
MUNDIAL 2018
Sin fútbol champagne pero efectivo, Francia es bicampeón del mundo
Francia se consagró este domingo (15/07) campeón del mundo, por su segunda vez en su historia, tras ganarle en el partido final del Mundial Rusia 2018 a Croacia por 4-2 con goles convertidos en el primer tiempo por Mario Mandzuvic, en contra de su propia valla, a los 18’ (Francia), Ivan Perisic, a los 28’ (Croacia) y Antoine Griezmann, de penal, a los 38’ (Francia) y en la segunda mitad, anotaron Paul Pogna, a los 13’ (Francia), Kylian Mbappé, a los 19’ (Francia) y Mandzuvic, a los 23’ (Croacia). Parece ser un resultado justo para los galos que no la tuvieron para nada fácil ante un conjunto balcánico que casi no le pesó el cansancio físico y mental de las tres definiciones por penales seguidas que afrontó para desembarcar a esta instancia. Lo cierto es que los francés, con un plantel muy joven pudo resolver un encuentro que parecía una caída segura pero no hay que restarle méritos a los croatas que han hecho un buen mundial. El encuentro se disputó en el estadio Luzhniki de Moscú.
Lo cierto es que Francia terminó con una sequía 20 años sin un título mundial en uno de los mejores momentos futbolísticos de ese país, gracias a una generación de oro con Antoine Griezmann como abanderado y Kylian Mbappé en su papel de revelación de la temporada.
Croacia, en su quinta participación mundialista tras la independencia del país en 1991, tuvo en el dúo Luka Modric-Ivan Rakitic a una de las mejores parejas de armado del torneo, y a ella se sumó en ataque el guerrero Mario Mandzukic para desquiciar a cuanto defensa enfrenta.
Los galos llegaron a la final después de haberse quitado de encima a Bélgica con un trabajado 1-0 el pasado martes en San Petersburgo, mientras que Croacia, un día después en Moscú, encontró el boleto en el tiempo extra al vencer 2-1 a Inglaterra.
Con una defensa liderada por Raphael Varane y Samuel Umtiti, y la seguridad en el arco de Hugo Lloris, Francia apenas ha permitido 4 goles en seis partidos, mientras que Croacia con 12 tantos a favor es el segundo elenco detrás de los ‘Diablos Rojos’ (16) con mejor promedio ofensivo.
Para los de Zlatko Dalic, que en octavos y cuartos necesitaron la definición por penales para avanzar, el partido se presentó como una inmejorable oportunidad para desquitarse de la derrota 2-1 en las semifinales del Mundial de 1998.
En esa ocasión, Davor Suker le pegó a los anfitriones un pequeño susto, pero Lilian Thuram sofocó el intento de revolución de los croatas con dos tantos que sellaron la victoria y el pase a la final.
Pero si aquella vez los Bleus celebraron su primer título mundial, también supieron lo que significó el dolor de la derrota, como en la final de Alemania-2006 perdiendo ante Italia por penales y con Zinedine Zidane expulsado, o más cercano en el tiempo, en la final de la Eurocopa–2016 ante Portugal.
En una Copa del Mundo en la que las grandes estrellas como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar y Andrés Iniesta se fueron apagando por el camino, Francia y Croacia se sostuvieron con fuerza gracias a la calidad de sus jugadores y a un sólido juego.
Durante los primeros 45’, los balcánicos parecían no pesarle demasiado el físico de las tres definiciones por penales y se lanzó con furia para intentar romper la férrea defensa francesa de la mano de Domagoj Vida, Mario Mandzuvic e Ivan Perisic. Por otro lado, Francia se mostró demasiado cautelosa y prefería estudiar a los croatas. Más allá de las embestidas de Croacia, Francia demostró su buen funcionamiento en el fondo que le permitió salir, sin fisuras, a contragolpear.
No obstante, el elenco de Deschamps estuvo demasiado desconectado en el medio y daba la impresión de que no tenía consciencia de lo que estaba jugando. Con el correr de los minutos y, de la manera menos pensada, los galos se pusieron en ventaja 1-0 a través de un tiro libre de Antoine Griezmann que, de manera accidental, Mario Mandzuvic, anotó en contra de su propia valla.
Pese a la desventaja, Croacia no se salió de su idea de juego y apeló a los contraataques de Perisic y Modric. En la mitad del encuentro, los croatas lograron la igualdad con un zurdazo de Ivan Perisic que definió debajo del palo izquierdo de Hugo Lloris.
En tanto, a los 34’ explotó la polémica cuando Ivan Strinic tocó la pelota con la mano por lo que el árbitro argentino Néstor Pitana convalidó el penal para los galos con la ayuda del VAR. Así, Griezmann selló el 2-1 que puso a los de Didier Deschamps cerca de la consagración mundial.
En la etapa final, Croacia repitió la misma metodología del inicio, de salir a golpear, en medio de la pasividad y la desorientación de los franceses que seguían cometiendo groseros errores en el fondo. A los 13’ y a los 19’ Paul Pogba y Kylian Mbappé volvieron a golpear de nuevo, sellaron el 4-1 para Francia.
A partir de ahí, casi sin complicaciones, los galos comenzaron a edificar el camino hacia el título aunque Mandzuvic anotó el descuento 4-2 tras un error del arquero Lloris, muy parecido al de Wilfredo Caballero en la caída de Argentina frente a los croatas 3-0.
Ya en el cierre, Croacia ya se vio entregada ante una Francia que ya no era la del comienzo sino que ya se mostraba dominante y estuvo cerca de anotar el quinto tanto.
Sin lucir su juego vistoso y característico de otras épocas, Francia festejó el bicampeonato, premio para un seleccionado que apostó a la juventud y al recambio de figuras. Salud campeones, salud Francia!.










