CALIFICACIÓN

Por la "volatilidad", la Argentina retrocede un casillero en el mapa de Fitch

La calificadora de riesgo crediticio le bajó al país el panorama de deuda desde "positiva" -que había logrado tras las elecciones- "estable" por las "fricciones macroeconómica y vientos politicos que se han intensificado". Apuntó a la "alta inflación y volatilidad económica" y al "fuerte endeudamiento".

El escenario de incertidumbre económica que presente la Argentina tuvo su primer efecto concreto en la mirada del mercado. La calificadora de riesgo crediticio Fitch bajó el panorama de deuda desde "positiva" a "estable".

No obstante, mantuvo la calificación 'B'.

"La calificación 'B' de Argentina refleja una alta inflación y volatilidad económica, una débil aunque mejorada posición de liquidez externa, y grandes déficits fiscales y de cuenta corriente que implican fuertes endeudamiento (pero desde un punto de partida favorable en términos de apalancamiento", precisó la entidad.

En un comunicado, Fitch planteó que estas debilidades son equilibradas por fortalezas estructurales que incluyen altos ingresos per cápita, una economía grande y diversificada, y mejores puntajes de gobernabilidad".

"La revisión de las perspectivas de Argentina a estable desde positivo refleja fricciones macroeconómica y vientos politicos que se han intensificado más allá de las expectativas previas de Fitch, destacando los riesgos que rodean al proceso gradual de ajuste de políticas", agregó.

En noviembre, cuando Fitch mejoró las perpectivas de a "positivo" lo hizo en base "un mejor contexto para las políticas que podrían respaldar una perspectiva macroeconómica más sólida y estable, después de una década de desempeño débil y volátil".

El contexto era otro: el oficialismo acababa de ganar las elecciones legislativas.