UNA SITUACIÓN INÉDITA

USA piensa en la inflación para no ir a una meseta

Las autoridades de la Reserva Federal (Fed) temen que, en caso de una recesión en USA, políticas similares a las utilizadas durante la más reciente crisis (2008) carecerían del mismo impacto, debido a que las tasas de interés siguen siendo bajas. Jerome Powell, nuevo presidente de la Reserva Federal, y el resto de miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) podrían estar dispuestos a aceptar que la inflación suba hasta el 2,5% y se mantenga cerca de esa zona para intentar prolongar la expansión económica en USA, que ya dura casi 9 años pero que sigue siendo insuficiente, sólo consecuencia de las olas de emisión monetaria Q1, Q2, Q3 y Q4.

 

Para sacar a USA de la recesión 2007-2009, la Fed recortó las tasas de interés a 0% y compró US$ 3,5 billones en bonos para bajar los costos del endeudamiento a largo plazo.

El banco central estadounidense (la Fed) comenzó a retirar su política monetaria expansiva desde fines de 2015. Su tasa referencial se encuentra ahora en un rango entre 1.25% a 1.5% y espera terminar 2018 con los fondos federales entre 2% y 2,25%.

Los funcionarios de la Fed están debatiendo públicamente: ¿Cuánto más pueden subir las tasas de interés sin desviar a la economía que sigue en crecimiento?

Esto ocurre en días de un inesperado impulso derivado por los grandes recortes de impuestos y de gasto público -aunque no lo suficiente para bajar el déficit fiscal, todo lo contrario-.

“Lo que me mantiene despierto por la noche es que cuando ocurra la próxima recesión, y ojalá no suceda en un largo tiempo, no creo que tengamos herramientas tan poderosas para responder como nos gustaría”, dijo el presidente del Banco de la Fed de San Francisco, John Williams, en un evento en Los Ángeles.

El potencial de crecimiento de la economía se ha desacelerado por el envejecimiento de la población, lo que ha llevado a la Fed a estimar que puede subir sus tasas sólo hasta cerca de 2.75% antes de que los costos del crédito comiencen a frenar a la economía.

Antes de la recesión, la mayoría de los economistas pensaban que el nivel neutral estaba cerca de 4%.

Con las tasas de interés tan bajas, habría poco espacio para recortarlas si se trata de dar estímulo a la economía más grande del mundo.

“Estaríamos mucho mejor si, en lugar de pensar qué haremos la próxima vez que lleguemos a 0, nos asegurásemos de no volver a eso”, dijo el presidente de la Fed de Boston, Eric Rosengren, en una conferencia en Nueva York.

En las últimas 3 recesiones, los recortes que realizó la Fed se aproximaron a 5 puntos porcentuales. La lenta recuperación económica sólo ha permitido una reactivación gradual y con tasas de interés a la baja, lo que limita el margen para reaccionar de la Fed.

Rosengren -de los pocos funcionarios de la Fed en funciones durante la crisis 2007/2008-, dijo que ampliar el déficit fiscal estadounidense podría socavar la capacidad del gobierno para ayudar a evitar una futura recesión.

¿Y si se dejara crecer un poco más la inflación?

Varios analistas que han trabajado en la Fed sostienen que el FOMC (Comité Federal de Mercado Abierto) tolerará un alza moderada de la inflación por encima de su meta de 2%.

Jerome Powell, nuevo presidente de la Reserva Federal, realizará su primera declaración ante el Congreso como titular de la Fed el 27/02 y el 01/03.

No obstante, en las más recientes actas de la Reserva Federal se deja entrever que cada vez más integrantes del FOMC defienden un objetivo de inflación más flexible.

"Algunos miembros de la línea dura del comité me sorprendieron y dijeron que no les preocuparía un exceso de inflación moderado" siempre y cuando no llegue a 2,5%, aseguró Laurence Meyer, exdirector de la Fed, quien se negó a identificar a quiénes se oponen a tolerar una mayor inflación.

Sin embargo, Meyer -hoy día a cargo de la consultora Monetary Policy Analytics, en Washington DC-, sí considera que en 2018 la Fed subirá 4 veces los tipos de interés (una subida más de lo proyectado por las autoridades en diciembre), pero dijo que, probablemente, ese sea el límite.

Algunos dirigentes de la Fed ya manifestaron la voluntad de que la inflación pudiera sobrepasar su objetivo, pero siempre y cuando la tendencia a largo plazo mostrase una inflación media cercana al 2%.

"Permítanme dejarlo claro: un pequeño aumento transitorio por encima de 2% de inflación no sería un problema", explicó William Dudley, presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, el 11/01. "Si ocurriese, demostraría que nuestra meta de inflación es simétrica y ayudaría a mantener las expectativas inflacionarias bien ancladas en torno de nuestro objetivo para el largo plazo".

En diciembre de 2012, el FOMC se comprometió a mantener los tipos de interés cercanos a 0%, siempre y cuando "se proyecte que la inflación para dentro de 1 a 2 años no superará por más de medio punto porcentual el 2% del Comité para el largo plazo".

Si la inflación alcanzara rápidamente el 2,5% (en menos de un año) las autoridades estarían menos dispuestas a aceptarla que si esto ocurriese de forma gradual, según Steven Englander, director de investigación y estrategia de Rafiki Capital.

También dependerá de las expectativas de inflación, de acuerdo a Mark Zandi, economista jefe de Moody's Analytics. "No tendrían problema en superar el objetivo de 2% siempre y cuando las expectativas de inflación se mantengan ancladas", sentencia.

"La Fed tolerará un exceso de inflación a menos que el mercado de bonos reaccione de manera muy negativa", insistió Joachim Fels, asesor económico global de Pacific Investment Management.

En las actas de la reunión de la Reserva Federal los días 30/01 y 31/01 surge que los miembros de la Fed consideran que la tasa de crecimiento de la economía puede ser mayor a lo que pensaban en su encuentro de diciembre. Sucede que en el interín se aprobó la reducción de impuestos que, según todos los analistas, le dará un impulso adicional a la actividad.

Para la Fed, este escenario es compatible con su decisión de seguir subiendo gradualmente la tasa de interés.

En los mercados se descuenta que el 1er. aumento se producirá en la próxima de la Fed reunión prevista para los días 20/03 y 21/03, que presidirá el flamante presidente de la entidad, Jerome Powell.

La reacción de los mercados fue la previsible: La tasa de de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años trepó hasta 2,949% mientras que las acciones cayeron porque se supone que el crédito para las empresas será más oneroso.

También se registró una suba del dólar contra el resto de las monedas . De todas maneras, los pronósticos sobre la evolución del dólar son variados dado que para algunos analistas tiende a subir de la mano del incremento de las tasas mientras que para otros, el deterioro de la situación fiscal estadounidense lo llevará a una devaluación.

El titular del Consejo de Asesores Económicos de Donald Trump, Kevin Hassett, presentó ante el Congreso la visión de la economía de la Casa Blanca.

En el informe de 600 páginas se sostiene que la situación de la clase media se vio afectada por la recesión pero también por las políticas posteriores de Barack Obama, en particular en materia impositiva.

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