LEGISLATURA

Con ayuda de Massa/PJ, Larreta consiguió el Paseo del Bajo

Con lo justo (33 votos positivos de 31 necesarios), el PRO consiguió aprobar en la Legislatura porteña la megaobra denominada Paseo del Bajo, ex Autopista Ribereña, que busca unir las autopistas Illia y Buenos Aires – La Plata a través de un viaducto que pasará por Puerto Madero y demandará US$ 650 millones. El apoyo hacia el oficialismo no llego desde ECO, espacio que representa a Martín Lousteau, ni de Graciela Ocaña, que decidieron abstenerse, sino del massista Javier Gentillini y del Bloque Peronista, espacios que recientemente se reunieron para intentar consolidar al espacio de Sergio Massa en un territorio como el porteño, que le es esquivo.


El proyecto aprobado hoy (16/03), en sesión ordinaria, rezonifica terrenos de Puerto Madero y aprueba la planificación del Gobierno porteño para crear un corredor de 6 kilómetros con parquización a su alrededor y por encima de túneles o trincheras. Este plan vial paisajístico está vinculado además al proyecto de Catalinas Norte 2, que se sancionó la semana pasada.

La megaobra, a cargo del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte que dirige Franco Moccia, fue anunciada formalmente en enero por el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, junto al presidente Mauricio Macri y la Gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal.

La autopista será ejecutada por la empresa estatal AUSA y la Corporación Puerto Madero. Se financiará con fondos propios de la Ciudad y, en un porcentaje mayor, por un préstamo internacional de la CAF avalado por el Gobierno Nacional. También con la venta de terrenos ferroviarios que quedan detrás de Catalinas Norte, donde además se autorizó la construcción de torres. Demandará unos US$ 650 millones.

La vía será subterránea, tendrá dos carriles por lado y la podrán usar los camiones y micros que hoy colapsan la avenida Huergo/Madero: circulan 10.000 por día. En tanto, los cerca de 15.000 vehículos livianos que pasan diariamente tendrán que ir por Alicia Moreau de Justo, que tendrá cuatro carriles hacia Retiro, o por Madero/Huergo hacia el sur.

Aunque habrá algunas partes en trinchera, casi toda la autopista será techada. Sobre ese espacio se construirá un parque lineal que sumará 60.000 m2 de espacios verdes y permitirá vincular mejor la zona del Bajo con Puerto Madero y el Río de la Plata, porque se sacará el tránsito pesado y se podrán habilitar las calles transversales, según afirman desde el Gobierno porteño.

Además, prevén insertar más de 60.000 m2 de espacios verdes públicos que se incorporarán a la trama urbana contribuirán a disminuir el ruido y la contaminación.

Como publicó Urgente24, las obras se dividirán en tres tramos y la licitación del más grande de ellos (más de U$S 200 millones) fue adjudicada a la constructora IECSA, del primo de Macri, Ángelo Calcaterra.

La ley fue sancionada en general con 33 votos a favor (PRO, Bloque Peronista, Frente Renovador), 11 en contra (del kirchnerismo, la izquierda y Gustavo Vera) y 12 abstenciones (ECO y Graciela Ocaña). De esta manera, la habilitación del Paseo del Bajo fue sancionada en forma definitiva, luego de aprobarse en primera lectura y pasar por audiencia pública.

En esta oportunidad, el apoyo a los 28 legisladores del PRO llegó de los 3 ediles del Bloque Peronista, que preside María Rosa Muiños y que impulsa su marido, Juan Manuel Olmos, y del único representante del Frente Renovador en el parlamento porteño, Javier Gentilini. Hay que resaltar que dichos espacios se reunieron recientemente para comenzar a consolidar una alianza electoral de cara a los comicios legislativos de este año, con la idea de mejorar la floja imagen de Sergio Massa en la Ciudad.