Sr. Director:
EMERGENCIAS S.A. Y DRA. KOSAWA
Mala praxis: Cuando la muerte se paga en cuotas
Cualquier vida tiene un valor intangible. Todo ser humano es único, irreemplazable, y merece que se le preste la atención y el cuidado que resulta de esa condición. Por esto es tan sensible e importante todo lo que se relaciona con el personal, las instituciones y las empresas que se especializan en la salud. Pero también se les exige idoneidad, atención personalizada, cuidado solidario. No siempre sucede. Y, a veces, pareciera que hoy día algunos de esos valores insoslayables corren peligro. El marketing desmedido y el anhelo de rentabilidad excesiva amenazan a la salud, la vuelven impersonal, inescrupulosa. La mala praxis es la estación siguiente. El siguiente testimonio que llegó a Urgente24, y cuya documentación probatoria se encuentra disponible, es un ejemplo de ese quebranto social en expansión.
30 de diciembre de 2013 - 12:14
El 30 de Mayo de 2013, los familiares de una abonada con mas de 30 años, al Plan de Salud de Emergencias S.A. (International Health Service Argentina S.A), iniciaron actuaciones de Mediación Privada por “Daños y Perjuicios” (mala praxis médicaA) ante la mediadora Dra. Maria Silvia Cacopardo, con domicilio en Lavalle 1474 1ro. Dpto A. de la C.A.B.A
Los familiares, o sea los requirentes, imputaron a la empresa antes mencionada Emergencias S.A., y a la Médica Cirujana, Claudia Harumi Kosawa, M.N 136880 MP 32638 DNI 18.772.673, domiciliada en Guatemala 5037 2º Piso Dpto A, esquina Darregueyra, del barrio de Palermo.
En la segunda de las audiencias se presentó como citado en garantía, el abogado representante de la aseguradora SMG Compañía Argentina de Seguros.
Luego de notificar varias veces a la Dra. Kosawa -a causa de haber incurrido en “error de diagnóstico”, a causa de una lectura errónea del electrocardiograma, ya que la paciente estaba haciendo un infarto, lo que resultó en el fallecimiento de la misma-, ella nunca se hizo presente a alguna de las audiencias.
Ante la evidencia de lo probado, aportado y demostrado por los familiares, la aseguradora SMG realizó un ofrecimiento económico financiero para dar por finalizado el planteo y evitar el correspondiente juicio, importe éste que fuera destinado, por la familia, a asistir a personas necesitadas, ya que la única pretensión era que se presentara la Dra. Kosawa y/o Emergencias S.A. para dar las explicaciones del caso.
No solamente se escondió como un ser abyecto, sino que tampoco se recibió un llamado por parte de la empresa Emergecias S.A., brindando alguna solidaridad con la situación planteada.
La pregunta que nos hacemos se refiere a cuántas muertes anónimas se han producido o se producirán por empresas inescrupulosas y médicos desaprensivos, cuyo pretexto es cuidarnos la salud, mientras matan pesonas a la vez que juegan con sentimientos y valores cuya compensación es imposible.
¿Cuánto hay de ética en estas empresas?
¿Cuánto hay de hipocrático en algunos facultativos de la medicina?
Aprendamos a peticionar y denunciar que aunque sea un camino doloroso, podremos evitar casos similares.
En cuanto a la Dra. Kosawa, sin palabras ni posibilidad de explicación y menos justificación a sus ausencias posteriores a su equivocación.










