CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo, reclamó este martes (24/12) a la dirigencia política que deje de "negar los problemas o sólo repudiar los hechos" y trabaje para crear "condiciones sociales más justas".
MENSAJE NAVIDEÑO
La Iglesia Católica pidió "a la clase dirigente" que deje "de negar los problemas"
En su mensaje navideño, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina pidió a la dirigencia política que deje de "negar los problemas o sólo repudiar los hechos" y trabaje para crear "condiciones sociales más justas".
24 de diciembre de 2013 - 14:35
"Debemos trabajar sobre las causas. Es necesario asumir con decisión la defensa de la vida humana, el valor del trabajo y la exigencia moral de la equidad social, como el vivir bajo imperio de la ley junto al pleno ejercicio de la justicia; asimismo, aspirar a la concordia entre los argentinos como un bien superior a una pertenencia partidaria o ideológica", instó el representante de la Iglesia Católica.
"Qué triste es cuando vemos la vida del hombre amenazada en tantas circunstancias que la ofenden. Y cuánto más triste es la indiferencia, que es un modo de egoísmo", aseveró el prelado santafesino, que apuntó: "Lo vemos en ese número de chicos y de jóvenes que no estudian ni trabajan, y viven expuestos a la moderna esclavitud de la marginalidad. En la inseguridad y la violencia. En la brecha entre ricos y pobres que condiciona un auténtico crecimiento", precisó.
Monseñor Arancedo también advirtió sobre el "flagelo de la droga que deteriora la vida y el futuro de muchos jóvenes" y reclamó "actitudes definidas contra el delito del narcotráfico" y acciones de "prevención y ayuda al adicto".
"Estamos ante un desafío que nos involucra a todos, especialmente a la clase dirigente, y es el de crear las condiciones de una sociedad más confiable, más honesta y cordial, más justa y solidaria", señaló Arancedo.
Para lograr el objetivo, el prelado indicó: "Esto es posible si todos apostamos con grandeza y responsabilidad a un diálogo sincero como base de una cultura del encuentro, de la inclusión y la amistad social".
En el mismo sentido, el titular del Episcopado precisó: "Un camino privilegiado para crear estas condiciones es volver nuestra mirada a esas realidades cercanas y valiosas por su potencial cultural e inclusivo, por ser lugares de aprendizaje y transmisión de valores que hacen a la formación de cada hombre y al desarrollo integral de la sociedad, me refiero a la familia, la escuela, el trabajo y la ejemplaridad".
"Puede parecernos cosas simples -reconoció-, sin embargo tienen una riqueza de origen que cuida, da sentido y hace crecer la vida del hombre con sus proyectos y responsabilidad social. Esto lleva tiempo, no tiene la magia de una promesa inmediata, pero es el camino más seguro para orientar el presente y asegurar el futuro de nuestra Patria", completó el religioso.






