TENSIÓN CON EL REINO UNIDO

Navidad malvinizada

Sobre el fin de año volvió la cuestión Malvinas. La decisión del Mercosur de no recibir buques con bandera de las islas generó la reacción de Inglaterra y ulterior respuesta argentina generando una escalada verbal entre ambos gobiernos que incluyo un intento de que Uruguay ignore la medida adoptada por el bloque.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- La reunión del Mercosur del miércoles pasado (21/12) volvió a despertar la cuestión Malvinas cuando los gobiernos integrantes (Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina) resolvieron prohibir el acceso a sus puertos de buques que tengan bandera de las Islas.

Se trataría por el momento de unas 30 embarcaciones pesqueras locales y varios buques de origen español. Ocurre que muchos buques con bandera de Malvinas operan bajo el amparo de sociedades conformadas bajo leyes británicas pero que en realidad pertenecen a capitales españoles que usan esa bandera de las islas por razones impositivas y para obtener licencias exclusivas de pesca.

La decisión estuvo acompañada por un duro discurso de la Presidente Cristina Fernández, que en el acto asumió la presidencia pro témpore del bloque, logrando también el apoyo de sus pares. La respuesta británica llegó rápidamente.

Apenas conocida la medida, el diario londinense Telegraph (el 21/12) informaba que "Argentina ha montado una campaña naval y política para damnificar a los isleños" y que un portavoz del gobierno inglés habría manifestado "que hay mucha preocupación con esta maniobra del Mercosur, en la cual no solo Argentina, sino también el Brasil y el Uruguay" han votado para cerrar sus puertos. "No hay justificación para que le quieran arruinar la vida a los isleños" dijo el vocero.

Desde el Foreign Office, el diputado laborista John Spellar comentó que su gobierno esaba manteniendo reuniones con distintos países para analizar la situación. "No tenemos claro cual será aún el impacto práctico para los buques que operan en la zona". 

Los cruces entre los gobiernos británico y argentino comenzaron a acrecentarse y alcanzaron otro pico este viernes 23/12 a raíz del mensaje navideño del primer ministro inglés David Cameron a los kelpers: "Nunca negociaremos la soberanía a menos que ustedes, los habitantes de las islas, así lo deseen. Ninguna democracia podría actuar de otra forma".

También consideró como "injustificados y contraproducentes esfuerzos para interferir el transporte marítimo en torno a las islas y afectar" y agregó que "las amenazas de cortar la comunicación entre las islas y sus vecinos de Sudamérica sólo perjudican a quienes los impulsan".

Paralelamente, el ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, William Hague, pidió a su par de Uruguay, Luis Almagro, que los buques con bandera de las Islas Malvinas tengan acceso a los puertos de este país a pesar de la medida adoptada por el Mercosur, y siendo el presidente José “Pepe” Mujica uno de los más enfáticos defensores de la decisión del bloque. [ pagebreak ]

Según reveló la embajada británica en Uruguay el diálogo telefónico entre ambos funcionarios fue cordial y Londres planteó la necesidad de que se revierta la medida.

Almagro dijo al portal uruguayo El Observador que en la conversación "dejamos clara la decisión adoptada por Uruguay y dijimos que es consecuente con el posicionamiento histórico del país sobre las Malvinas" y sentenció: "reconocer la bandera de las Falkland (Malvinas) sería reconocer la jurisdicción y la soberanía británica".

Más tarde, este viernes (23/12), el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, criticó el mensaje de Cameron a los kelpers y opinó: "Teniendo en cuenta que viene del jefe de Gobierno de uno de los cinco países que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no le hace ningún bien ni a Inglaterra ni a la Organización esta convocatoria a desoír sus resoluciones", dijo a la agencia Noticias Argentinas.

En junio pasado, ante unas expresiones similares de Cameron, Cristina Fernández había calificado sus palabras de "mediocres" y "casi estúpidas". Pero en esta ocasión, Argüello prefirió destacar la solidaridad del Mercosur y del resto de América latina y el Caribe.

"El pronunciamiento de la región les ha cerrado la boca. Este del Mercosur y el de Grupo de Río (el año pasado) fueron pronunciamientos contundentes porque incluye (apoyos) de México para abajo y pone de manifiesto la solidaridad de la región de la cual nunca dudamos", resaltó el embajador argentino quien criticó también la decisión de Gran Bretaña de incurrir en "una especie de terrorismo verbal tratando de socavar la solidaridad de América Latina y el Caribe con Argentina".