La pulseada de Néstor Kirchner por la presidencia del Partido Justicialista ha desatado un fuerte revuelo por su intención de erigirse en titular evitando elecciones internas. Algo similar a lo ocurrido con la candidatura a presidente de su esposa, con quien cumplió el sueño de entregarle la banda presidencial.
Pero, ¿qué hay del atril? ¿Cómo hablar sin intermediarios y sin atril? ¡Ni nombrar a la prensa! La solución del pingüino es erigirse en titular del poderoso PJ y así, por supuesto, concentrar su poder en un nuevo escalón.
¿Será fácil? ¿Cómo logrará sortear las trabas legales y políticas? Veamos qué se dice:
# Según Atilio Bleta de '
Clarín':
"Los problemas políticos están a la vista, a poco que se haga una lectura de las declaraciones de dirigentes peronistas ubicados en la vereda de enfrente del kirchnerismo. Fue el caso de Héctor Maya, segundo en la fórmula presidencial encabezada por Alberto Rodríguez Saa, quien advirtió que "primero hay que saber si se concreta el llamado y si se hace, se verá la transparencia que tendrá". A su turno, el porteño Miguel Angel Toma -que coquetea con el macrismo- dijo que primero hay que actualizar el padrón que tiene más muertos que vivos". Mas prudente fue el diputado Adrián Menem quien abrió una compás de espera "para ver cómo es el proceso electoral".
Sin embargo, los operadores kirchneristas descuentan que los dichos de Maya, Toma y el sobrino de Menem son declaraciones de compromiso y el primer aviso de que se disponen a embarrar la cancha. Es más, cerca de Kirchner se muestran optimistas y dicen que el sector que responde a los Rodríguez Saá y los peronistas que están con Macri, a la hora de la verdad, buscarán una excusa para evitar una competencia electoral contra el ex presidente.
En el oficialismo suponen igual que, a medida que se precise el calendario y esté firme el llamado al congreso nacional del PJ, se incrementará la pelea verbal y la apelación a chicanas y golpes bajos para descalificar al ex presidente y a Cristina.
Y aunque nadie lo diga en voz alta, no faltan lo que esperan un reagrupamiento opositor que quiera dar batalla en la interna y que puede llegar a ser liderado por el cordobés José manuel de la Sota, con el respaldo de Eduardo Duhalde, aunque algunas voces llegadas de Córdoba dicen que De la Sota se disciplinaría tras de la figura de Kirchner.
Pero además del difícil escenario político, el kirchnerismo tiene que cumplir con una serie de pasos legales para normalizar el partido. El PJ está intervenido en el ámbito nacional desde setiembre de 2005, lo que implica volver a aceitar su estructura.
Por lo pronto, el interventor Ramón Ruiz debe convocar a una reunión extraordinaria al Congreso del PJ que, como máxima autoridad partidaria, tendrá a su cargo, entre otras cosas, designar a la nueva mesa de conducción del partido, que será la encargada de llamar a elecciones. Hay otras opciones en estudio para hacer la convocatoria y darle más "épica" a la activación del partido.
La idea que anima a Kirchner y a los que trabajan en este asunto (el asesor Juan Carlos Mazzón, el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, el vicegobernador Alberto Balestrini y varios gobernadores) es que el Congreso del PJ se reúna antes de fines de junio. Se aspiraba a que fuera en marzo, pero creen que no darán los plazos.
El reclamo que hizo el peronismo opositor de arreglar los padrones o de reempadronar a todos los afiliados es muy difícil que se cumpla. Haría falta iniciar una campaña de reafiliación que se llevaría todo este año y en el kirchnerismo creen que no hay condiciones políticas para hacer ahora semejante tarea. A las críticas por la imperfección de los padrones, el oficialismo contesta que en la mayoría de las provincias el PJ -salvo Misiones y Santiago del Estero- tiene su conducción normalizada y avalada por el voto de los afiliados.
Lo que falta es maquillar al Consejo Nacional del PJ, que hace más de 2 años que no funciona, intervención mediante. El plan es que la mesa provisoria que surja del Congreso llame a elecciones. El peronismo elige a su presidente y a la mesa directiva en forma directa, es decir que el país se convierte en distrito único y votan sólo los afiliados.
Toda una movida legal, que parece ir a contramano de los tiempos del kirchnerismo."
# Según Ezequiel Rudman en
'Ambito Financiero':
"(...) Por ahora ni en la Casa Rosada ni en el búnker del ex presidente, todavía presidente para su esposa, se atreven a comentar el plan. Pero Néstor Kirchner está en condiciones de ser proclamado jefe del PJ sin necesidad de llamar a elecciones internas, mecanismo que podría ser objeto de impugnaciones y nuevas denuncias judiciales de otros peronistas rebeldes que también aspiran a comandar el partido.
Aunque el artículo 26 de la Carta Orgánica del PJ establece que los candidatos a presidente y vicepresidente del partido deben elegirse a través de una convocatoria a elecciones internas, el Congreso Nacional del PJ, que debe reunirse en marzo, tiene la facultad de derogar esa disposición y consagrar a Néstor Kirchner como el nuevo jefe del justicialismo.
Este procedimiento de designación directa sin elecciones internas, explicaron memoriosos peronistas, sería incluso más acorde a la historia del PJ, partido acostumbrado a designar sus autoridades en base al clamor de sus máximos referentes. Justamente ése es el escenario actual: Hugo Moyano, jefe de la CGT, Gerónimo Venegas, de las 62 Organizaciones Peronistas, José María Díaz Bancalari, titular del PJ bonaerense, los titulares de las bancadas oficialistas del Senado y Diputados, y hasta los intendentes del conurbano encabezados por el presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM), Julio Pereyra ( Florencio Varela) ya adhirieron a la postulación de Kirchner para presidir el justicialismo.
En 1983, la fórmula presidencial Italo Luder-Felipe Vittel, y la jefatura del partido se eligió sin convocatoria a internas en un congreso celebrado en el teatro Lola Membrives. Pero en 1986, con la llegada de la llamada «renovación» del justicialismo encabezada por Antonio Cafiero, se realiza un nuevo congreso del PJ, esta vez en Tucumán, donde se reforma la Carta Orgánica del partido y se incorpora, a través del artículo 26, la convocatoria a internas por voto directo de los afiliados, tomando al país como un distrito único, para designar a los candidatos a presidente, a vicepresidente y también para conducir el partido. Sin embargo, ni Carlos Menem ni Eduardo Duhalde apelaron a las elecciones internas para proclamarse candidatos presidenciales.
Procedimentalmente, la Carta-Orgánica del PJ establece que, antes de las internas, deberá reunirse el Congreso partidario y renovar el vencido mandato de la junta electoral, integrada por los kirchneristas Díaz Bancalari, Dante Dovena, Carlos Carranza y Juan Carlos Mazzón, entre otros. Recién en ese momento, los congresales deberán decidir si convocan a internas o, haciendo ejercicio de sus facultades, reforman la Carta Orgánica y designan una mesa de conducción encargada de designar a Néstor Kirchner como nuevo jefe del PJ.
No es una idea original, ni mucho menos nueva. El año pasado el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá autoconvocó al Congreso del PJ en la localidad de Potrero de los Funes y designó un comando superior peronista que lo ungió transitoriamente como jefe del justicialismo. Pero antes de las elecciones del 28 de octubre, el juez Ariel Lijo declaró nulo el Congreso de Rodríguez Saá y el kirchnerismo quedó a último momento habilitado para subsumir al PJ dentro del Frente para la Victoria.
La designación directa de Kirchner al frente del PJ le ahorraría al ex presidente tener que competir con el puntano Rodríguez Saá -otro anotado para conducir el PJ, e incluso con Carlos Menem, una idea que el santacruceño siempre rechazó. Además, el esposo de Cristina de Kirchner- evitaría así desatar una nueva batalla judicial, ahora por las internas en el partido, intervenido desde 2005 por orden de la jueza María Servini de Cubría, ante probables impugnaciones y denuncias de fraude del gobernador de San Luis.
(...)"
# Según Ignacio Fidanza de
'La Política Online':
La pulseada de Néstor K: Cómo gobernar sin quitarle el atril a Cristina
" (...)El eje sobre el que rota el poder se trasladó en la última semana desde la Casa Rosada hacia Puerto Madero. Sólo dos cosas faltaba que hiciera Néstor Kirchner para terminar de lastimar la autoridad política de su mujer: ubicarse en un lugar visible que permitiera a la prensa visualizar que las reuniones que de verdad importan lo mantenían a él como protagonista; y asumir la conducción formal del PJ.
Como siempre ejerció el poder, sin piedad y despreocupado, Néstor Kirchner concretó la semana que pasó los dos movimientos. Y casi con un destello de crueldad ubicó su oficina, apenas unos cientos de metros detrás del despacho de su mujer. Imposible entender la lógica que circula al interior del matrimonio presidencial.
La tradición reciente del peronismo sostiene que aquel que ocupa el sillón de Rivadavia debe ejercer la jefatura partidaria. No siempre fue así. Juan Domingo Perón solía delegan en otros ese cargo formal y se reservaba el puesto de comando de "conductor estratégico". Se colocaba así un peldaño por encima de las facciones que siempre agitaron al peronismo. Su calculada distancia servía también de última instancia de apelación, cuando todos los fusibles internos habían saltado.
Kirchner que sigue más de lo que cuenta al viejo líder, invirtió la ecuación: le cedió a su mujer el trajín diario del protocolo presidencial, con el que nunca se sintió cómodo, y se reservó el lugar de la decisión. Como no es Perón, algo necesitaba para concretar la escena del poder y tomó el camino más directo: presidir el PJ.
La Argentina ingresa así en una distorsionada monarquía parlamentaria, en la que una Presidenta-Reina encabeza actos y presentaciones, recibe a celebridades internacionales y poco más; y un primer ministro sin cargo ni votos, ejerce el poder real. Con el agregado de una pizca de realismo mágico sudamericano: ambos polos del poder son marido y mujer.
Lo interesante del dispositivo es que otorga al oficialismo un nuevo mecanismo para dar otra vuelta de rosca a su estrategia de subordinación y domesticación del peronismo, que cada vez encuentra menos resquicios para ensayar una disidencia.
Bulimia de poder que corre el riesgo de seguir la suerte de los voraces que se terminan fagocitando su propio hígado. Delicado entretenimiento el que eligieron los Kirchner, jugando a la interna con el país sobre las espaldas. Es bastante obvio que la crónica picaresca de las grescas del matrimonio pierde su atractivo si se observa la suma de resortes institucionales y políticos que concentran.
Mientras esto sucede, en la oposición la misma orfandad de siempre. Mauricio Macri pierde por un lado lo que suma por otro. Enredado en su pelea con los sindicatos municipales, pierde de vista que el 2011 ya llegó y se llama 2009. Un nuevo fracaso electoral en las próximas elecciones legislativas, como el que sufrió hace apenas pocos meses, lo dejaría definitivamente afuera de la próxima carrera presidencial.
Y exige un enorme esfuerzo imaginar como hará Macri para ganar una elección nacional sin contar al menos con una porción importante del peronismo ¿Con quienes defenderá sus boletas en las provincias frente a esa implacable estructura que Kirchner está a punto de alambrar?
Por el contrario, el jefe de Gobierno decidió iniciar su gestión quitándole las dudas a quienes en algún momento lo vieron como un posible líder de un peronismo modernizado de centro derecha. Se peleó con los sindicatos, con todo lo que eso significa en términos culturales para los peronistas, y se rodeó de hombres en su mayoría provenientes del radicalismo conservador o el mundo empresarial.
(...)
Hermes Binner sea tal vez el hombre que hasta aquí se ha movido con mayor inteligencia. Prolijo, centrado en construir y en las cosas concretas de la gestión, ha tenido la habilidad de tejer una muy buena relación con la Casa Rosada. Tan buena que el kirchnerismo voraz, sueña con sumarlo como cabeza de la "pata socialista" de la coalición oficial.
No parece ese el mayor problema de Binner, que parece tener claro que lo cortes no quita la valiente, y toma del gobierno todo lo que puede, hasta ahora sin entregar su independencia política.
En Santa Fe no es un secreto que el actual gobernador planea disputar la presidencia en el 2011. Tan evidente es esto, que el número dos del socialismo santafecino, el intendente de Rosario Miguel Lifschitz, ya comenzó a caminar la provincia con el objetivo de relevar a su jefe político en el próximo turno.
El problema de Binner es en rigor el problema de toda la oposición: la ausencia de una estructura nacional que al menos se acerque al poderoso PJ. La crisis del 2001 barrió con el sistema político y sólo dejó en pie al peronismo. Acaso sea este el único riesgo que aguarde agazapado a la ambición kirchnerista: un nuevo desborde económico que sorprenda a la siempre impredecible Argentina."
# Según
'La Nación':
"El operativo clamor para que Néstor Kirchner abandone su condición de "ciudadano común" y asuma la conducción partidaria del PJ sumó ayer nuevas voces oficialistas.
Con insistencia, dirigentes cercanos a la Casa Rosada hicieron fila para ratificar la intención del ex presidente de ponerse al frente de la reorganización del peronismo, una tarea a la que ya está abocado desde que volvió de sus vacaciones en El Calafate.
A pesar de que todavía son escasas las precisiones, y hasta los diferentes dirigentes involucrados discrepan sobre el futuro cronograma de la puesta a punto del PJ, hay una coincidencia: seguir con la instalación del ex presidente como el único hombre capaz de hacerse cargo del partido más grande y de mayor peso del país.
El desfile mediático de la dirigencia oficialista tuvo entre sus protagonistas al titular de la CGT, Hugo Moyano (...) Sin dudarlo, contestó con un "sí, absolutamente", a la consulta sobre si Kirchner debía presidir el PJ.
(...)
La dirigencia justicialista venía ya insistiendo en que el ex presidente asumiera un rol activo para sacar al partido de la intervención dispuesta por la justicia electoral en 2005. Se lo manifestaron al propio Kirchner incluso antes de las elecciones presidenciales del pasado 28 de octubre. Con la decisión tomada, lo que siguió fue la confirmación desde el oficialismo de que Kirchner asumirá esa representación para darle un mayor sustento a su proyecto político nacional.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, transmitió ayer a través de sus voceros que en sus encuentros con gobernadores e intendentes desde que asumió el cargo éstos le reclamaban la mano de Kirchner para la reorganización del partido. Como lo hicieron otros funcionarios, Randazzo también se sumó a las voces de clamor.
Ayer también sumó sus adhesiones el senador José Pampuro, uno de los hombres que eligió Kirchner para trabajar junto con él en la nueva etapa partidaria. (...)
Pampuro dijo que recién se convocará al congreso partidario a "mitad de este año" y sostuvo que las elecciones internas "pueden ser a fin de este año o a principios del que viene". Sin embargo, otros funcionarios de trato directo con el ex presidente achican los plazos.
Según supo LA NACION, se habla de que el interventor Ramón Ruiz podría convocar al congreso para febrero o marzo próximo y a partir de allí se realizaría el proceso de depuración de padrones y las nuevas afiliaciones para que a mitad de año esté todo listo para los comicios internos. Eso, dicen, es lo que quiere Kirchner. Tiene idea de recorrer el país en busca de votos y mantener así el contacto directo con la militancia. Incluso el vicegobernador de Buenos Aires, Alberto Balestrini, uno de los principales operadores políticos del ex presidente, calculó que "en marzo podría elegirse el consejo nacional".
Ayer, el diputado bonaerense José María Díaz Bancalari planteó la necesidad de encarar "una reafiliación" partidaria y pidió declarar una "amnistía total" para aquellos dirigentes y militantes que se alejaron de esa fuerza política. (...)
"El hecho de reafiliar significa convocar a todos para ver si quieren mantener su adhesión. Sería bueno proceder a una reafiliación, y para eso se necesita que el congreso partidario declare caducas todas las afiliaciones", explicó.
Funcionarios de la Casa Rosada admitieron también esa posibilidad, la semana pasada, en medio del cúmulo de reuniones que mantuvo Kirchner en sus nuevas oficinas de Puerto Madero. Uno de los que pasaron a verlo fue el senador y jefe de la bancada oficialista, Miguel Pichetto, que estuvo por la calle Cossetini el martes pasado.
Esta semana seguirán los encuentros. Pero con el operativo clamor ya en marcha, y de público conocimiento."










