Exclusivo: Masiva denuncia de SADAIC contra usuarios por bajar música de Internet (Los afectados serían 20.000 particulares)

Por primera vez en la Argentina, la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC) entabla una denuncia masiva contra usuarios particulares que descargan música y películas de Internet. Ya han sido enviadas las primeras cartas documento a los hogares, informando de la demanda comercial que, de no llegar a un acuerdo monetario, se convertirá en una demanda penal por hurto.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Las primeras cartas documento ya han llegado a destino, y las versiones hablan de 20.000 personas demandadas. Es la primera vez que la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC) entabla una denuncia masiva contra usuarios particulares que descargan música y películas de Internet.
Según pudo conocer Urgente24, SADAIC está enviando cartas documento a particulares por ser titulares de direcciones de IP que han bajado de la web una determinada cantidad de música y películas. La versión que corre con más fuerza indica que se trataría de un listado de 20.000 titulares demandados.
Inicialmente se trata de una demanda comercial por daños y perjuicios, con la citación para una mediación en la cual se establecerá una cifra. De no llegarse a un acuerdo monetario entre las partes, se entablaría una denuncia penal por hurto.
Según el informe semestral de la Cámara Argentina de Productores de Videogramas y Fotogramas (CAPIF) -que representa a la industria discográfica en la Argentina-, el 60% del mercado es pirata. Pero si hasta hace poco tiempo la industria paralela estaba dominada por los discos truchos que se venden en la vía pública, ahora las descargas digitales no autorizadas son la mayor amenaza. Se estima que sólo en 2006 se descargaron 608 millones de canciones.
"La piratería física ofrece la facilidad de poder encarar una acción policial contra ellos -sostiene Roberto Piay, director ejecutivo de CAPIF-. Pero la irrupción de Internet y la descarga de archivos no autorizados hace más complejo el tema, porque se comparten carpetas de archivos a nivel global y, a diferencia de la vía pública, acá no está tan claro que haya un fin de lucro". 
Con respecto a la industria del cine, antes las películas se distribuían a través de canales oficiales que ponían una copia "enlatada" del filme en cuestión en cada cine que integraba la cadena de distribución. Este mecanismo incluía complejos acuerdos que retrasaban por meses -y a veces por años- el estreno de la película en VHS o a través del sistema de televisión por cable.
Hoy, a horas de su estreno, es posible que la película esté disponible en Internet a un clic de distancia de sus eventuales consumidores. Hasta puede estar subida a un sitio de Internet como YouTube, lo que ciertamente sucede día a día con fragmentos y capítulos enteros de series y programas de TV. Rápido, gratis y llevado a un costo casi nulo al living de la casa del consumidor promedio.
Estas ventajas han hecho que la descarga ilegal de películas -y no sólo de música- también aumente considerablemente en los últimos años.