El Ministerio de Economía avanzó con el programa de importación de autos fabricados fuera del Mercosur con arancel 0% tras anunciar la liquidación de un remanente del cupo 2025. Se trata de 865 unidades que no fueron importadas por renuncias, incumplimientos y otras causales que podrán ser nacionalizadas antes del 31 de diciembre de 2026.
En ese sentido, el Gobierno intentaría agotar las instancias previas que comprendieron los programas del 2025 y el 2026, donde se habilitó el ingreso de coches con algún nivel de electrificación sin tener que tributar el 35% que demanda el origen extra zona. Se trata de vehículos fabricados fuera del bloque comercial sudamericano, con un tope de valor en puerto de 16.000 dólares.
En ambas ediciones, el Gobierno aplicó 50.000 cupos respectivamente (un total de 100.000) que permitió el desembarco de numerosas marcas que antes no tenían presencia en el mercado local. El programa impulsó especialmente a las automotrices chinas, a las que les “calzó” perfecto los términos en negocios directos con importadores locales.
Cabe destacar que las automotrices tradicionales con presencia fabril en el país también pudieron importar vehículos por esa vía. Sin embargo, el impacto de mercado de dichas unidades fue menor en relación a la expansión que experimentó el bloque exclusivamente importador.
El nuevo cupo que esperan los autos de China
Mientras tanto, el Gobierno prepara la tercera edición del programa de exención arancelaria para los coches electrificados extra zona. Según datos de la prensa especializada, de cara al 2027 se repetirían las condiciones de los programas anteriores, con asignación de 50.000 nuevos cupos a repartirse entre las fabricantes nucleadas en la Asociación de Fabricantes de Automóviles (ADEFA) y la Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores en Argentina (CIDOA).
Precisamente, esa repartija estaría siendo materia de tensión en la industria en la previa a la renovación del programa. Esto no por la proporción, sino por la condición de precio FOB mínimo de 16.000 dólares que las marcas tradicionales reclaman como “bajo” impidiendo la importación de productos de mayor valor.
Bajo esas condiciones, los oferentes de precios más bajos han corrido con ventaja para acaparar mayor cantidad de cupos. Esto marcó una tendencia importante para las marcas chinas que desembarcaron recientemente en el país ya que sus precios en puerto son mucho más bajos que en el caso de la competencia occidental.
En ese sentido, las fabricantes en China tendrían mayor nivel de maniobrabilidad sobre las unidades asignadas para “bajarles el valor”. En ese sentido, la capacidad de adaptación de las automotrices chinas permite a los importadores quitarles ítems a las unidades para reducir su precio, una de las principales ventajas del modelo “on demand” de las fábricas del país asiático.
Mercado a la baja, China al alza
Más allá de ese reclamo interno que estaría siendo materia de tensión entre las automotrices tradicionales y el Gobierno, la realidad de mercado ha revelado que el avance de las marcas de China empezaron a inclinar la balanza a nivel local. Algo que quedó en evidencia en los últimos reportes de ventas, donde marcas como BYD, Chery, BAIC y otras ya componen más del 15% de los negocios ejecutados.
Si bien a nivel general la venta de autos está en baja, estimada en más del 12% acumulado a nivel interanual, ese contexto no impidió el crecimiento de las marcas chinas y los vehículos importados desde ese país. Cabe recordar que automotrices tradicionales como Ford, General Motors y Stellantis ya importan hacia Argentina modelos de vehículos fabricados en China, siendo el Ford Territory el caso paradigmático por su liderazgo en las ventas.
Tan solo en el primer semestre, el patentamiento de 0km importados superó el 70%. Esto marginó a los coches de fabricación nacional, invirtiendo casi directamente la proporción que se daba en años de cierre, donde dominaban el mercado.
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