Las vacaciones de 2.428 turistas terminaron cuando apenas empezaban a alejarse del muelle. Un crucero rumbo a Canarias chocó contra dos portacontenedores amarrados en Bremerhaven, Alemania, y tuvo que regresar a la terminal con daños que obligaron a cancelar la travesía. No hubo heridos, pero el viaje quedó sustituido por los preparativos para volver a casa.
ACCIDENTE EN ALEMANIA
Un crucero a Canarias choca con dos cargueros y deja sin viaje a 2.428 turistas
El Mein Schiff 3 sufrió daños al salir de Bremerhaven y canceló la travesía. No hubo heridos entre las 3.350 personas a bordo e investigan al capitán.
El accidente ocurrió el domingo 25 de octubre, hacia las 17:30, cuando el Mein Schiff 3, de TUI Cruises, iniciaba la salida del puerto con asistencia de remolcadores y en condiciones de fuerte viento. Según la Policía de Bremen, una ráfaga empujó la embarcación hacia los dos cargueros, provocando daños leves en uno y de mayor consideración en el otro. El impacto también afectó a los botes salvavidas, las grúas que permiten operarlos y el revestimiento exterior del crucero, aunque ninguna de las naves sufrió entradas de agua. Las autoridades prohibieron zarpar a los tres barcos mientras continúan las comprobaciones.
A bordo viajaban 3.350 personas, entre pasajeros y tripulación, que regresaron a la terminal mientras los especialistas evaluaban si era posible continuar. La inspección dio paso este lunes a la cancelación: la compañía explicó que el barco necesita reparaciones en un astillero y presentó la suspensión como la única decisión responsable para garantizar la seguridad. Entretanto, la investigación empezó a examinar también las condiciones en las que se autorizó la salida, con un procedimiento administrativo contra el capitán para determinar si incumplió su deber de diligencia. El viento aparece en la reconstrucción policial del choque, pero las responsabilidades todavía deben esclarecerse.
“Creo que se acabó el viaje”: las imágenes del choque y la reacción a bordo
El video permite seguir cómo una maniobra de salida termina convirtiéndose en una colisión. En las imágenes, verificadas por la agencia alemana DPA, el crucero avanza acompañado por remolcadores y con un oleaje visible, mientras se estrecha la distancia respecto de un portacontenedores amarrado. Finalmente, ambas embarcaciones entran en contacto y la grabación se sacude. “Creo que se acabó el viaje”, se escucha decir a una mujer, una reacción que anticipó la decisión que la compañía comunicaría al día siguiente.
Otro relato recogido por Nordsee-Zeitung, publicado en CNV Medien, describe los esfuerzos posteriores para separar las embarcaciones. Un testigo identificado por su apellido, Breden, cuyos padres viajaban en el crucero, explicó que varios remolcadores intervinieron hasta conseguir apartarlo del carguero. “Después, el crucero regresó a la Columbuskaje”, relató, en referencia al muelle de pasajeros de Bremerhaven. Según su testimonio, desde el barco se comunicó por megafonía que regresarían a la terminal y se pidió tranquilidad a los ocupantes mientras se comprobaba la situación.
La revisión posterior confirmó daños que afectaban también a los medios de evacuación del crucero: los botes salvavidas y sus grúas, además del revestimiento exterior. En el mayor de los portacontenedores, el impacto abrió el costado de babor a lo largo de varios metros y deformó estructuras utilizadas para guiar los contenedores. La Policía de Bremen precisó que las roturas estaban varios metros por encima de la línea de flotación, lo que explica que, pese a la magnitud de los daños materiales, no se registraran entradas de agua.
Con ese balance, TUI Cruises explicó que la embarcación debía pasar por un astillero y calificó la cancelación como “la única decisión responsable”. La naviera reconoció la decepción de quienes habían preparado sus vacaciones y lamentó las molestias, mientras los pasajeros recibían este lunes la indicación de regresar a casa. La evaluación técnica deberá determinar también si las reparaciones afectan a las siguientes salidas del barco, una consecuencia que extiende la incertidumbre más allá de la travesía suspendida.
Dinero, vacaciones perdidas y próximas salidas: qué pueden reclamar los pasajeros
Para quienes habían reservado veinte días de vacaciones, la cancelación abre una cuestión que continúa después de abandonar la terminal: recuperar el dinero destinado a una experiencia que no pudieron disfrutar. El abogado especializado en derecho turístico Kay Rodegra, consultado por la agencia alemana DPA, explica que la suspensión de un crucero al comienzo de la travesía permite reclamar la devolución íntegra del precio del viaje. Ese reembolso corresponde a los servicios contratados que quedaron frustrados y debe distinguirse de una eventual indemnización adicional. Recuperar lo pagado es una cuestión; obtener una compensación por los perjuicios ocasionados exige examinar las circunstancias y las responsabilidades del accidente.
La oferta de unas vacaciones alternativas tampoco reemplaza automáticamente esa devolución. Pasajeros y organizador pueden acordar otro itinerario, pero los afectados no tienen obligación de aceptar un nuevo crucero en lugar del dinero, del mismo modo que no pueden exigir unilateralmente una salida equivalente en una fecha posterior. La diferencia resulta especialmente relevante para quienes habían ajustado sus permisos laborales y compromisos familiares al calendario original: una propuesta para viajar más adelante puede resultarles imposible de aprovechar. La sustitución requiere, por tanto, un acuerdo entre ambas partes, en lugar de convertirse en la única solución disponible para el cliente.
Más allá del precio de la reserva, la legislación alemana contempla una indemnización por el tiempo de vacaciones desperdiciado cuando un viaje combinado queda frustrado o gravemente perjudicado. Ese derecho, sin embargo, está sujeto a condiciones y excepciones: el Código Civil permite al organizador quedar exonerado, entre otros supuestos, si el problema fue causado por circunstancias extraordinarias e inevitables. En este caso, establecer cómo se tomó la decisión de zarpar y qué margen existía para evitar el accidente puede resultar relevante para esas reclamaciones. Que una ráfaga haya intervenido en el choque no determina, por sí solo, que todos sus efectos fueran inevitables ni que exista una responsabilidad ya acreditada.
Mientras los pasajeros de la travesía cancelada afrontan esas decisiones, otros clientes esperan saber si sus propias vacaciones siguen en pie. TUI Cruises indicó que la evaluación técnica permitirá determinar si las reparaciones afectan a las siguientes salidas, aunque todavía no había concretado cuáles podrían modificarse ni cuánto tiempo permanecería el barco fuera de servicio. La incertidumbre se extiende así a futuras reservas, pero conviene distinguir la revisión del calendario de una nueva cancelación confirmada. Hasta que la naviera comunique cambios concretos, el accidente no permite dar por suspendidos los demás itinerarios del Mein Schiff 3.
--------------------
Más contenidos en Urgente24:
Cerró una histórica fábrica de conservas y 135 trabajadores quedaron en la calle
Decepcionó a todos y Di Carlo lo echa de River: "Se esperaba más"
Grave denuncia de Flamengo contra Boca vs. Vasco da Gama por el Maracaná
Benfica acelera para llevarse a una figura de River: "En enero"
Di Carlo eligió entre Ponzio y Ramón Díaz para el River 2027: "Va a ser él"








