Las iniciativas del gobierno chino para controlar las fintech hicieron que caigan las operaciones de muchas de estas. ¿Los mayores beneficiarios? Los bancos locales.
TODO BAJO EL OJO DEL PCCH
China: Las fintech bajo presión y los bancos locales se consagran ganadores
El gigante asiático impuso grandes controles a las fintech, esto significa que las mismas tengan que comportarse más como los bancos tradicionales, inclinando la balanza de poder hacia ellos que tienen una directa conexión con el partido de Xi Jinping.
De acuerdo a Bloomberg, las grandes empresas de tecnología en China, su capitalismo libre, su riqueza y la influencia que ejercen hacia la población, han chocado con los objetivos y las ambiciones del Partido Comunista Chino (PCCh).
Una de las empresas más afectadas fue el gigante de la tecnología financiera Ant Group Co., cuyo ejecutivo empresarial Jack Ma desapareció hace 8 meses, lo que produjo pérdidas de hasta 70 mil millones de dólares.
Los problemas datan de octubre del 2020, cuando Ma arremetió públicamente contra los reguladores financieros mundiales y los banqueros tradicionales, alegando que socaban la innovación.
Un equipo de los principales reguladores financieros del país exige ahora actualizaciones periódicas al director general de Ant, Eric Jing, y a su personal sobre el progreso de una revisión empresarial ordenada por el Estado dicen personas familiarizadas con el asunto, detalla Bloomberg.
No sólo eso, sino que las autoridades chinas han discutido la posibilidad de poner a un representante del gobierno en el grupo de los altos ejecutivos de Ant para que vigile la empresa.
La única perjudicada no es sólo Ant, todo esto también está afectando a las operaciones financieras de Tencent Holdings Ltd., JD.com Inc., el propietario de TikTok, ByteDance Ltd., y el gigante del transporte por carretera Didi Chuxing.
Ante la pregunta de qué hacer con las empresas de tecnología que acumularon tanto poder, China responde con la vieja confiable: imponer control.
Es decir, esto significa que las empresas emergentes de tecnología financiera tengan que comportarse más como los bancos tradicionales, inclinando la balanza de poder hacia ellos que tienen una directa conexión con el partido de Xi Jinping, explica Bloomberg.
Desde que Jack Ma fue contra los reguladores financieros, las autoridades emitieron nuevas normas y, junto con los medios de comunicación estatales, criticaron a estas empresas por endeudar a los jóvenes y a los pobres, a modo de aumentar el resentimiento popular hacia las mismas.
"A más de una docena de empresas tecnológicas se les ha dicho que podrían tener que reestructurar sus divisiones financieras en entidades más parecidas a los bancos y supervisadas por el Banco Popular de China. Todo, desde cómo se recogen y utilizan los datos de los consumidores hasta cómo se conceden los préstamos, y a quién, está bajo escrutinio, al igual que las cotizaciones en el extranjero y las estructuras de propiedad", detalla Bloomberg.
El problema que tenían los bancos tradicionales radicaba en que les era muy difícil evaluar a los clientes que no tenían garantías ni historial de créditos. Plataformas como Ant revolucionaron todo en el ámbito de la concesión de préstamos, ya que, para evaluar la solvencia de la persona que pide el dinero, utilizan gran cantidad de nuevos datos que proceden de los sistemas de pagos, las redes sociales y otras fuentes.
¿Quiénes salen ganando en todo esto? Los grandes bancos, obviamente. Por ejemplo, en el Industrial & Commercial Bank of China Ltd., el mayor banco del mundo por activos, el gasto se disparó un 40% y las acciones de China Merchants Bank, líder de la banca minorista, se han disparado casi un 60%.











