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CONGRESO PSORIATIKA

Psoriasis: nuevos tratamientos, el camino para el control de la enfermedad

Mie, 09/09/2020 - 6:00pm
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Por Urgente24

Se realizó Psoriatika 2020, el Primer Congreso Argentino para pacientes con enfermedad psoriática. La psoriasis produce un fuerte impacto emocional en la autoestima. Los pacientes sufren ansiedad, depresión y vergüenza. Esta enfermedad no tiene cura pero sí puede tratarse, por lo que en el encuentro remarcaron la importancia de no suspender los tratamientos a pesar de la cuarentena.

Primer Congreso Argentino para pacientes con enfermedad psoriática.
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Psoriasis: nuevos tratamientos y pacientes informados para controlar la enfermedad
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La psoriasis es una enfermedad que afecta a entre el 2 y el 3% de la población, y que genera un impacto importante en la calidad de vida del paciente. Para abordar los distintos aspectos vinculados con la patología y tras un relevamiento sobre las necesidades que atraviesan los pacientes de todo el país, se realizó Psoriatika 2020, el Primer Congreso Argentino para pacientes con enfermedad psoriática.

El encuentro, que se desarrolló de manera virtual el 28 y 29 de agosto, fue organizado por la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO) —entidad que está celebrando sus 15 años— con el apoyo de la Sociedad Argentina de Psoriasis (SOARPSO), la Sociedad Argentina de Reumatología (SAR) y la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).

El viernes 28 se realizó un módulo nacional y la jornada del sábado 29 se dividió en cinco módulos regionales para abordar la situación actual de los pacientes de cada provincia. Silvia Fernández Barrio, presidenta de AEPSO y moderadora del congreso, destacó que el objetivo es la educación de los pacientes, y a ellos se dirigió: “Sean ustedes los dueños de su vida tratando eficientemente su enfermedad. Sabemos que la psoriasis no se cura pero sí se controla de forma efectiva”.

Entender la enfermedad

La psoriasis no es contagiosa: es una enfermedad inflamatoria sistémica crónica, de base genética y mediada inmunológicamente. Se manifiesta en placas rojas en la piel y escamas blancas, que se desprenden fácilmente, y afecta también el cuero cabelludo, las uñas y las articulaciones. Generalmente se da en la edad media de la vida, pero puede presentarse incluso en la senectud. Al ser una enfermedad evidente, genera estigmatización y discriminación hacia los pacientes. Por eso, los especialistas que participaron en Psoriatika insistieron en la importancia de concientizar a la comunidad.

La psoriasis produce un fuerte impacto emocional en la autoestima. Los pacientes sufren ansiedad, depresión y vergüenza. En encuestas refirieron que el 83% suprimió actividades deportivas, el 74% refirió tener baja confianza y el 35% evitaba tener relaciones sexuales”, enumeró la dermatóloga Nora Kogan, quien estuvo 30 años a cargo del Consultorio de Psoriasis del Hospital Ramos Mejía de Buenos Aires. Como especialistas, “debemos acompañar al paciente para que pueda enfrentarla y que desde su fuerza interior, alivianar el peso de la enfermedad”, agregó.

Pero como explicó el dermatólogo Alberto Lavieri, coordinador del ‘Grupo de Trabajo de Psoriasis’ de la SAD, “la piel es sólo la punta de un iceberg, lo que podemos ver en la superficie. Hay muchas cosas a las que debemos estar atentos. Al tratarse de una enfermedad sistémica, compromete a otros órganos”. Su principal comorbilidad es la artritis psoriática, que puede afectar al 30% de los pacientes con psoriasis: ellos deben lidiar no sólo con la estigmatización, la picazón y el dolor en la piel, sino también con dolores y problemas articulares.

El componente fundamental de la artritis psoriática es el dolor. Pero puede haber otros signos como la inflamación, con los dedos rojos, calientes o hinchados; la dactilitis o dedo “en salchicha”; y la rigidez por la mañana o después de estar mucho tiempo sentado”, detalló el reumatólogo Enrique Soriano, ex presidente de la SAR. Estos signos de alarma pueden aparecer en articulaciones, tendones, dedos y columna. “En general la artritis psoriática es posterior o simultánea a la psoriasis, pero en dos de cada 10 pacientes el compromiso musculoesquelético puede ser anterior a la aparición de las lesiones en la piel”, advirtió.

Además de la artritis psoriática, otras comorbilidades están asociadas a esta patología: enfermedad inflamatoria intestinal, trastornos cognitivos y depresión (por un mecanismo inflamatorio a nivel del sistema nervioso central), hígado graso, síndrome metabólico y disfunción endotelial (la misma placa de la psoriasis se produce en el nivel de la capa interna de los vasos sanguíneos) y coronariopatías. “Hay hasta un 58% más de posibilidad de sufrir un infarto de miocardio en psoriasis severas que no son tratadas”, remarcó Lavieri.

La doctora Virginia Busnelli, especialista en endocrinología y nutrición, habló sobre la relación entre psoriasis y obesidad, “un vínculo fuerte y bidireccional. Si tengo obesidad predispone a la psoriasis y al revés. La obesidad tiene más incidencia en la aparición, mayor gravedad en el comportamiento y afecta la respuesta al tratamiento”.

“Al igual que la psoriasis, la obesidad también es una enfermedad estigmatizada, crónica, multicausal e inflamatoria. Su abordaje debe ser integral e interdisciplinario, no sólo con pautas alimentarias a cumplir a largo plazo sino con ejercicio físico y psicoterapia para tratar las emociones, y también la opción de acompañar con un tratamiento médico o quirúrgico”, sintetizó Busnelli y remarcó la importancia de no confiar en soluciones mágicas sino consultar con un especialista.

Las opciones de tratamiento

Los disertantes que participaron de Psoriatika coincidieron en la importancia de una rápida consulta a un especialista dermatólogo o reumatólogo para un diagnóstico temprano que posibilite acceder al tratamiento. “En los últimos 15 o 20 años, si en algo se ha avanzado es en la psoriasis. Comprendemos más la enfermedad y las terapéuticas, y dermátologos, reumatólogos, endocrinólogos, nutricionistas y psicólogos tenemos las herramientas para acompañar en este camino”, evaluó Ariel Sehtman, presidente de la SAD.

Desde la Universidad de Baylor, Texas, el dermatólogo Darío Kivelevitch explicó que la psoriasis se produce por una desregulación en el sistema inmune. Determinados genes que participan de una u otra manera en esa regulación “le ponen un freno al sistema inmune. En la psoriasis el sistema inmune entra en una especie de loop y se retroalimenta cuando debería haber parado”, lo que genera la psoriasis, además hay una interacción con el medio ambiente porque sabemos que ciertos estímulos pueden gatillar la enfermedad.

Si bien no existe una cura para la psoriasis, hoy el control de la enfermedad es posible, ya que nuestro país dispone de una amplia variedad de tratamientos y terapias: desde las cremas, el metotrexato, la fototerapia, los viejos biológicos, hasta llegar a los nuevos biológicos. “Las opciones terapéuticas anti interleuquina 23 cuentan con una eficacia aprobada muy alta y logran aclaramiento completo y duradero de la piel, con una dosificación de pocas aplicaciones al año”, señaló el Dr. Lavieri.

Kivelevitch también destacó la innovación de estos fármacos, que logran remisiones prolongadas y anticipó que están en estudio más terapias dirigidas y se está empezando a hablar de biomarcadores que permitan definir de antemano quién puede responder a un tratamiento. “Siempre les digo a mis pacientes que están tristes porque tienen psoriasis que si les dieran un tiempo para tener esta enfermedad, elijan este. El presente es brillante y el futuro lo es más aún”, remarcó.

El paciente informado

La doctora Kogan puso sobre el tapete un tema central: la posibilidad de que los pacientes lleguen a disponer de los tratamientos que necesitan. “Hay que generar conciencia instando a los gobiernos en dar acceso al tratamiento porque, ¿de qué me sirve escribir en la receta todo lo que hace falta si no puede llegar a eso?”, interpeló antes de afirmar que “todos los pacientes tienen derecho a recibir el mejor tratamiento para el control de su enfermedad”.

En este sentido, Fernández Barrio remarcó la importancia de que los pacientes puedan encontrar contención en entidades como AEPSO y los instó a que “antes de bajar los brazos” los contacten: “Estamos para levantarnos porque hoy se puede estar mejor”.

Un paciente informado puede obtener mejores resultados en su tratamiento al construir una relación más profunda con su médico. El diálogo franco en el que plantee al profesional sus dificultades a la hora de seguir sus indicaciones redundará en que puedan hacerse las correcciones necesarias para una mayor adherencia, clave en el resultado.

La medicina patriarcal es parte del pasado y hoy se avanza en la “decisión compartida, esto es, compartir con el paciente las posibilidades de tratamientos en cada etapa de su vida, poniéndolo en un lugar central en la decisión terapéutica para alcanzar el objetivo final, que debe ser, mejorar su calidad de vida”, describió César Graf, presidente de la SAR.

El efecto del coronavirus

Otro llamado de atención de los disertantes de Psoriatika tuvo que ver con la importancia de no descuidar las patologías crónicas en el marco de la pandemia, tanto en los controles como en su detección. “Todo parece ser coronavirus pero no hay que perder de vista que hay una cantidad de enfermedades que son tan importantes y que hay que consultar en el momento en que algo nos afecta. Existen corredores seguros que nos permiten ir a los consultorios o pedir turno en los hospitales”, alentó Lavieri.

Cristina Echeverría, presidente de SOARPSO, explicó que puntualmente los pacientes con psoriasis “no deben suspender sus tratamientos, sino continuarlos tomando medidas precautorias para evitar el contagio, como lo tomamos todos” y aunque precisó que cada paciente debe siempre consultar con su profesional tratante, remarcó que “no hay indicación de suspender drogas biológicas o tratamientos sistémicos en pacientes no contagiados” de Covid-19.

Fernández Barrio retomó parte de los mensajes de Consecuencias, la campaña de asociaciones de pacientes para visibilizar el impacto de la pandemia en las enfermedades crónicas no transmisibles. “Creímos que esto iba a ser un encierro de un mes, pero llevamos cinco meses y la salud no puede esperar cinco meses. Sepan que los médicos están atendiendo”, enfatizó.