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NUEVO ESTUDIO

Los adolescentes beben y fuman menos, pero preocupa el consumo de cannabis de alto riesgo y las nuevas conductas adictivas

Jue, 12/11/2020 - 6:45pm
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Por Urgente24

El consumo de tabaco y alcohol entre estudiantes de 15 a 16 años da muestras de declive, pero preocupan el consumo de cannabis potencialmente de riesgo y los retos que plantean las nuevas conductas adictivas. Estas son algunas de las conclusiones publicadas hoy en un nuevo informe del Proyecto europeo de encuestas escolares sobre el alcohol y otras drogas (ESPAD). El estudio, publicado en colaboración con el Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías (EMCDDA), se basa en una encuesta de 2019 realizada en 35 países europeos, incluidos 25 Estados miembros de la UE.

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Consumo adolescente: baja el tabaco pero preocupan otras sustancias.
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Esta es la séptima ronda de recopilación de datos realizada en el marco del proyecto ESPAD desde 1995. Un total de 99 647 estudiantes participaron en la última ronda de encuestas respondiendo a un cuestionario anónimo. El Informe ESPAD 2019 ofrece información acerca de la experiencia y las percepciones de los estudiantes sobre diversas sustancias, entre ellas: tabaco, alcohol, drogas ilegales, inhalantes, medicamentos y nuevas sustancias psicotrópicas (NSP). También cubre el uso de las redes sociales, los juegos de azar y las apuestas.

Con el fin de mantenerse al día respecto a las conductas de riesgo emergentes entre los jóvenes en Europa, el cuestionario ESPAD se adapta constantemente para incluir nuevos temas, al tiempo que se mantiene un conjunto de preguntas esenciales para realizar un seguimiento de las tendencias a largo plazo. Para describir mejor los patrones actuales del consumo de nicotina se amplió el alcance de la encuesta de 2019 de modo que incluyera por primera vez el consumo de cigarrillos electrónicos en todos los países participantes. También se emplearon instrumentos de cribado para evaluar los comportamientos de riesgo, como las conductas problemáticas con el juego, el consumo de cannabis de alto riesgo y la percepción propia de problemas con el uso de las redes sociales y el juego. 

Disminución del consumo de alcohol y cigarrillos entre los adolescentes y nuevos conocimientos sobre el uso de cigarrillos electrónicos

El consumo de alcohol sigue siendo elevado entre los adolescentes en Europa, con una media de más de tres cuartas partes (79 %) de los escolares que declaran haber consumido alcohol a lo largo de su vida, y casi la mitad (47 %) haberlo hecho en el último mes («consumo actual»).

No obstante, los datos sobre tendencias muestran algunos descensos constantes, con niveles más bajos ahora que en 2003, cuando ambos valores alcanzaron un máximo del 91 % y el 63 %, respectivamente. La prevalencia del «consumo excesivo de alcohol ocasionalmente»  alcanzó su nivel más bajo en la encuesta de 2019 (35 %), tras alcanzar un máximo en 2007 (43 %).

Los datos indican que la brecha de género en la prevalencia de este patrón de consumo de alcohol se ha reducido con el tiempo (chicos 36 %; chicas 34 %). Los cambios en la normativa sobre consumo de alcohol a escala nacional pueden haber contribuido al descenso del consumo de alcohol entre los jóvenes.

También se observa una evolución positiva con respecto al consumo de tabaco entre adolescentes, en un contexto de políticas sobre el tabaco introducidas en las dos últimas décadas. Entre 1995 y 2019, los promedios de la encuesta ESPAD relativos al consumo de cigarrillos disminuyeron para el consumo a lo largo de la vida (68 % a 42 %); el uso actual (33 % a 20 %) y el uso diario (20 % a 10 %).

Los nuevos datos revelan una alta prevalencia de la utilización de cigarrillos electrónicos (40% para uso de por vida y 14% para el último mes) y que los que «nunca han fumado cigarrillos» presentan tasas más altas de este comportamiento que los fumadores «ocasionales» y «habituales».

Aunque el estudio no investigó el contenido de los cigarrillos electrónicos, es probable que una alta proporción de estos dispositivos incluyan nicotina y que el uso en total de nicotina entre los adolescentes pueda estar aumentando nuevamente. Este problema requiere una mayor investigación dado el potencial de consecuencias para la salud pública.

Descenso del consumo de drogas ilegales, pero preocupan el consumo de cannabis de alto riesgo, los medicamentos con receta y las nuevas sustancias psicotrópicas (NSP)

La última encuesta indica que, por término medio, 1 de cada 6 estudiantes (17 %) declararon haber consumido una droga ilegal al menos una vez en su vida, con niveles que varían considerablemente entre los países participantes en ESPAD (intervalo: 4,2 %–29 %).

La prevalencia a lo largo de la vida del consumo de drogas ilegales en este grupo ha disminuido ligeramente desde 2011, aunque en general se ha mantenido estable en las dos últimas décadas.

El cannabis sigue siendo la droga ilegal más consumida por los escolares en los países participantes en la encuesta ESPAD. Como media, el 16 % de los encuestados declararon haber consumido cannabis al menos una vez en su vida (11 % en 1995), mientras que el 7,1 % declararon haber consumido cannabis en el último mes (4,1 % en 1995).

El consumo a lo largo de la vida ha disminuido lentamente desde 2011, mientras que el consumo durante el último mes se ha estabilizado desde 2007.

El consumo de cannabis de alto riesgo, explorado por primera vez en todos los países participantes en la encuesta de 2019, reveló que, por término medio, el 4 % de los encuestados pertenecían a esta categoría y tienen potencialmente el riesgo de desarrollar problemas relacionados con el cannabis. Entender y supervisar este fenómeno es importante para formular políticas de prevención.

El uso no médico de medicamentos con receta entre adolescentes sigue siendo preocupante. Por ejemplo, el 6,6 % de los encuestados afirmaron haber utilizado a lo largo de su vida tranquilizantes o sedantes, y el 4 %, analgésicos «para colocarse».

Por término medio, el 3,4 % de los estudiantes declararon haber consumido nuevas sustancias psicotrópicas (NSP) a lo largo de su vida (un pequeño descenso con respecto al 4 % en 2015), pero siguen representando niveles de consumo más elevados que los de anfetaminas, éxtasis, cocaína o LSD tomados individualmente.

Casi todos los consumidores de NSP son policonsumidores de sustancias (es decir, que también consumen alcohol, cannabis y estimulantes). La continua aparición de NSP y el policonsumo de sustancias entre los usuarios de NSP subraya la necesidad de una estrecha vigilancia.

Juego, apuestas y redes sociales: es necesaria la vigilancia

De acuerdo con el informe: «El alto grado de normalización del juego en las sociedades y la cultura del juego en el entorno familiar se han reconocido como importantes motores de la aparición del juego y de la progresión de los jóvenes hacia unas prácticas de juego problemáticas».

Los resultados de la encuesta ESPAD de 2019 muestran que el juego por dinero se ha convertido en una actividad popular entre los escolares de Europa: el 22 % de los encuestados declararon que habían jugado al menos una vez en los últimos 12 meses (principalmente loterías).

Se estima que el 7,9 % de los estudiantes habían apostado por dinero en línea en ese periodo. La herramienta de cribado utilizada en la última encuesta para estimar las prácticas de juego problemáticas reveló que, por término medio, el 5 % de los estudiantes que habían apostado en los últimos 12 meses pertenecía a esta categoría.

En las últimas dos décadas, impulsados principalmente por la creciente popularidad de los teléfonos inteligentes y las tabletas, los juegos de azar se han popularizado y se juegan cada vez más en estos dispositivos. En torno al 60 % de los encuestados afirmaron haber participado en juegos digitales en un día lectivo normal en el último mes (el 69 % en un día no lectivo). En la mayoría de los países, los chicos pasan el doble de tiempo jugando que las chicas.

Alrededor del 94 % de los encuestados afirmaron haber utilizado las redes sociales en la última semana. Por término medio, los usuarios dedicaban entre 2 y 3 horas a las redes sociales en un día lectivo normal, cifra que aumentaba a 6 horas o más en días no lectivos.

En la mayoría de los países, las chicas indicaron que utilizaban las redes sociales en días no lectivos con más frecuencia que los chicos. El informe concluye: «Con la recogida de datos de 2019, ESPAD reúne información comparable de más de 30 países europeos durante un periodo de 24 años. Esto coloca al proyecto en una posición única para seguir realizando una valiosa contribución al desarrollo de políticas e intervenciones creíbles y eficaces para proteger la salud y el bienestar social de los jóvenes en general».