OMNI fibrilación auricular > corazón > sangre

SALUD DEL CORAZÓN

Fibrilación auricular: el riesgo de inadvertir el problema

Si el corazón se acelera o palpita durante minutos, si hay dificultad para respirar, mareos o fatiga excesiva, puede tratarse de fibrilación auricular.

A causa de la fibrilación auricular, las dos cámaras superiores del corazón (aurículas) laten rápida y caóticamente sin sincronizar con los ventrículos, que son las cámaras de bombeo inferiores, responsables de la circulación de sangre al cuerpo.

Es posible que los ventrículos no puedan bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo, lo que provoca una circulación lenta, fatiga y dificultad para respirar.

A medida que los factores de riesgo como la obesidad, la diabetes y la presión arterial alta se vuelven aún más comunes en todo el mundo, se espera que este problema médico aumente su prevalencia. Sin embargo, muchas personas ni siquiera saben que lo tienen.

Un diagnóstico adecuado y un tratamiento oportuno pueden salvar vidas.

De hecho, la fibrilación auricular no tratada puede aumentar 4 veces el riesgo de accidente cerebrovascular en varones y aproximadamente 6 veces en mujeres, y puede aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca 3 y 11 veces, respectivamente.

Además, según un informe publicado en The New England Journal of Medicine en enero, la fibrilación auricular también se asocia con la demencia, un probable resultado de accidentes cerebrovasculares y de la alteración de la circulación de sangre al cerebro causada por el ritmo cardíaco anormal.

image.png
La fibrilación auricular no permite que el corazón bombee suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo.

La fibrilación auricular no permite que el corazón bombee suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo.

Los signos

Las personas con fibrilación auricular sienten que su corazón se acelera, palpita por un momento o palpita periódicamente durante minutos.

En algunas personas con la afección los ritmos anormales aparecen y desaparecen, mientras que en otras persisten y el corazón no puede restaurar un ritmo normal sin tratamiento.

También pueden notar episodios ocasionales de dificultad para respirar, mareos o fatiga excesiva al hacer ejercicio.

Desafortunadamente, muchas personas con fibrilación auricular, descartan estos síntomas como nada inusual, especialmente cuando desaparecen por sí solos.

No obstante, al consultar con el médico se puede hacer un electrocardiograma, una prueba cardíaca en cinta o usar un monitor portátil durante varias semanas para buscar ritmos cardíacos anormales y confirmar el diagnóstico. Estas pruebas pueden ayudar a distinguir la afección de otras menos graves que pueden hacer que el corazón palpite, como la ansiedad y el estrés.

Tratamientos

Cuando se confirma la fibrosis auricular, el médico puede intentar devolver el corazón a un ritmo normal mediante un procedimiento llamado cardioversión eléctrica, en el que se seda a la persona y se le aplica una corriente eléctrica al pecho con palas.

A largo plazo, la mayoría de los pacientes con fibrilación auricular pueden tratarse de manera eficaz y segura con medicamentos, generalmente bloqueadores beta y bloqueadores del calcio que ayudan al corazón a mantener un ritmo normal.

Los pacientes también reciben un anticoagulante para prevenir la formación de coágulos de sangre.

En casos raros, la medicación puede dejar de funcionar, por lo que se evalúan cambios en el tratamiento y la aplicación de un procedimiento denominado ablación, en el que se destruyen las células de la pared posterior de la aurícula izquierda que transmiten señales erráticas a los ventrículos.

Con información de The New York Times

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario