El sistema inmunológico de las mujeres cambia durante el embarazo, dejándolas en mayor riesgo de infecciones respiratorias, como la COVID-19. La Organización Panamericana de la Salud ( OPS) dijo que Argentina, México y Brasil son los países con el mayor riesgo y que las vacunas COVID-19 para embarazadas deberían ser prioridad.
OPS
El riesgo COVID-19 en embarazadas es muy alto en Argentina
México, Brasil y Argentina suman la mitad de las muertes por SARS-coV-2 entre embarazadas de las Américas. La OPS aconseja las vacunas COVID-19 en el embarazo.
Juntos, estos tres países representan la mitad de todas las muertes por COVID-19 entre mujeres transitando un embarazo en la región de las Américas.
Se sabe que, en caso de infección, las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves y requieren con mayor frecuencia ventilación y cuidados intensivos, en comparación con las mujeres no embarazadas.
También tienen una mayor probabilidad de dar a luz antes.
Sumado a este problema, la OPS lamentó en su informe semanal el impacto en la atención médica y los servicios esenciales para el embarazo y los bebés.
Algunos países como Belice y Guatemala informaron que la atención relacionada con el embarazo se ha visto interrumpida en más de la mitad de los centros de salud.
Esto significa que demasiadas mujeres tuvieron problemas para obtener un turno con el médico en un momento en que la atención fue realmente crítica.
Hasta ahora, más de 270.000 mujeres embarazadas se han enfermado con COVID-19 en las Américas y más de 2.600 de ellas, o el 1%, han muerto a causa del virus.
Además, la mayoría de los países han reportado más casos y muertes entre mujeres embarazadas en lo que va de este año que en todo 2020.
Por ejemplo, en México y Colombia, el coronavirus se ha convertido en la principal causa de muerte materna en 2021.
Vacunas COVID-19 para embarazadas
Para empezar, los países deben mantener el acceso a los servicios de salud de los que dependen las mujeres transitando un embarazo. Los exámenes de rutina y el acceso rápido a la atención son fundamentales para mantener a la madre y al bebé sanos y deben considerarse esenciales.
Los países también deben dar prioridad a las mujeres embarazadas y madres lactantes para las vacunas COVID-19.
Si bien algunos países ya tienen protocolos de vacunas COVID-19 para embarazadas, menos de la mitad de los países de América Latina y el Caribe han implementado pautas para inmunizar a esta población.
La OPS recomienda que todas las mujeres embarazadas después del primer trimestre, así como las que estén amamantando, reciban la vacuna.
Aunque es demasiado pronto para ver el impacto de las vacunas COVID-19 en los casos y las muertes, hay algunos signos alentadores: en México, por ejemplo, donde las mujeres embarazadas han sido priorizadas, ni una sola mujer inmunizada ha muerto por el virus durante el embarazo.
También tienen otra ventaja, ya que cuando una madre amamanta le transmite inmunidad a su bebé, protegiendo asimismo a los recién nacidos.
Solo el 28% de las personas en América Latina y el Caribe han sido vacunadas completamente contra la COVID-19 y las cifras mucho más bajas en algunos países. En Guatemala y Nicaragua, el esquema completo de las vacunas COVID-19 llegó a menos del 10% de su población. En Haití, a menos del 1%.
Mientras tanto, las infecciones continúan disminuyendo en América del Sur, aunque hay un leve aumento de casos en Venezuela.














