“No fue interceptado de acuerdo con el protocolo estándar” dijeron de manera oficial desde las Fuerzas de Defensa de Israel: las municiones que se dispersaron el martes 17 de marzo desde un misil con bomba de racimo iraní generaron grandes daños materiales y 2 vìctimas fatales.
UNA DE LAS ARMAS MÁS TEMIDAS
Un misil con bomba de racimo iraní cayó en distintos puntos de Tel Aviv y causó 2 muertes
El proyectil se abrió en el aire y dejó caer las bomba de racimo que llevaba en su interior. El Ejército israelí reconoció que burló la “cúpula de hierro”.
El potente arma llegó detrás de una oleada continua de cohetes iraníes. Los proyectiles aéreos hicieron saltar las alarmas en el norte de Israel y en la zona de Tel Aviv.
Las áreas afectadas por este tipo de explosivos puede llegar hasta 8, 9 y 10 kilómetros cuadrados.
Explosivos que están prohibidos
Si bien las detonaciones no penetran en los refugios antiaéreos y habitaciones reforzadas de las casas israelíes son capaces de destruir todo lo que se mueve por las arterias de las calles israelíes.
Las alertas antimisiles son claves para evitar los daños. En el caso de la capital nacional, llegan a sonar hasta 10 veces por día debido a los explosivos que llegan desde Irán y el Líbano.
Las llamadas bombas de fragmentación y dispersión pueden lanzarse desde tierra, mar o aire.
Por su parte, las fuerzas que responden a Netanyahu tambièn han recurrido a municiones vedadas. Han arrojado fósforo blanco en poblaciones del Líbano. Tambièn se trata de un vector no aprobado. En la segunda guerra mundial los aliados lo dispersaron en Desden, Alemania, matando a 60.000 germanos durante una sola jornada.









