Una mañana de disparos contra transeúntes dejó un muerto y cuatro heridos y abrió una investigación antiterrorista en las afueras de París. El atacante recorrió distintos puntos de Trappes y La Verrière, donde una niña de 12 años quedó entre las víctimas, antes de que la Policía lograra detenerlo en una localidad cercana.
UN MUERTO Y CUATRO HERIDOS
Tiroteo en París: detienen al sospechoso e investigan un posible atentado terrorista
Macron expresó su solidaridad tras los ataques en Trappes y La Verrière, barrios periféricos de París. La fiscalía investiga una motivación racista.
La secuencia comenzó hacia las 10:30 de este viernes en Yvelines, a unos 30 kilómetros al suroeste de la capital francesa, cuando un hombre que circulaba en automóvil abrió fuego contra personas que encontraba en su recorrido. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, confirmó ataques en tres sitios diferentes y señaló que el arma utilizada parecía ser automática, mientras los primeros testimonios describían ráfagas sucesivas que interrumpieron la actividad de la mañana. El operativo se extendió por ambos municipios hasta la detención del sospechoso en Coignières, mientras los servicios sanitarios trasladaban a los heridos a hospitales de la región parisina.
Con el presunto autor bajo custodia, la investigación pasó a concentrarse en por qué disparó y cómo eligió a sus víctimas. La Fiscalía Nacional Antiterrorista asumió el caso y abrió diligencias por asesinato e intentos de asesinato vinculados con una posible acción terrorista, considerando que las personas atacadas pudieran haber sido seleccionadas por su origen, pertenencia étnica o religión. Esa hipótesis cobró fuerza tras las declaraciones del alcalde de Trappes, Ali Rabeh, quien indicó que el fallecido era de origen africano y otro herido, de origen magrebí, aunque las autoridades todavía no habían establecido públicamente una motivación definitiva.
Disparos junto a un área de juegos y un centro médico: cómo se vivió el ataque
El recorrido del tirador alcanzó espacios de uso cotidiano, entre ellos un centro médico, una zona de juegos infantiles y una gasolinera, según la reconstrucción ofrecida por el alcalde de Trappes. La víctima mortal fue alcanzada en el área de juegos y otro de los heridos recibió disparos cerca de la estación de servicio, de acuerdo con el regidor. Esos escenarios ayudan a dimensionar la exposición de quienes se encontraban en la calle cuando el atacante comenzó a disparar desde su vehículo.
Los testimonios recogidos por RTVE describen cómo las ráfagas interrumpieron la actividad de quienes trabajaban en las inmediaciones. “Escuchamos dos disparos en dos ocasiones con una diferencia de 20 segundos. Estábamos trabajando justo al lado”, relató un testigo. Otro comparó el sonido con el de un kaláshnikov, aunque esa impresión no permite identificar el modelo utilizado: Interior confirmó que parecía tratarse de un arma automática, mientras la determinación de sus características quedó en manos de los investigadores.
Para Rabeh, la dispersión de los disparos y los puntos alcanzados explican que el balance pudiera haber sido todavía mayor. “Es un milagro que no haya más víctimas”, declaró a BFMTV, al describir una secuencia que afectó a personas que transitaban por el municipio. Su testimonio sitúa la preocupación más allá de un único escenario: el desplazamiento del agresor obligó a atender las consecuencias de los ataques en distintos puntos mientras la Policía trataba de interceptarlo.
La respuesta municipal también comenzó a organizarse para quienes presenciaron los hechos. El Ayuntamiento de Trappes anunció la puesta en marcha de una unidad de asistencia psicológica, según comunicó el alcalde en sus redes sociales. Ese apoyo amplía la atención más allá de los heridos hospitalizados y permite asistir a vecinos y testigos afectados por una mañana de violencia cuyo recorrido y circunstancias todavía deben reconstruirse judicialmente.
Un detenido de 39 años y un arma hallada en su vehículo
La identificación del sospechoso aportó los primeros datos sobre un hombre que, según Le Parisien, es francés, tiene 39 años y responde al nombre de Kévin T. Los agentes de la Brigada Anticriminalidad lo interceptaron en Coignières y encontraron un subfusil en su vehículo, un elemento que deberá ser examinado para establecer sus características y vincularlo con los disparos. Tras el arresto, quedó bajo custodia policial mientras avanzaban las primeras diligencias sobre su participación en los ataques.
El diario francés precisó además que figuraba en el fichero de antecedentes judiciales, aunque no era conocido por los servicios de inteligencia territorial ni por la Dirección General de Seguridad Interior. Esa distinción permite precisar su situación previa: existían registros policiales sobre él, pero la información publicada hasta ese momento no indicaba que estuviera siendo seguido por los organismos de inteligencia. Tampoco detallaba qué hechos habían motivado su inclusión en aquel fichero.
La investigación, entretanto, incorpora delitos que van más allá de la ejecución material de los disparos. Según el comunicado de la Fiscalía Nacional Antiterrorista reproducido por RTVE, las diligencias incluyen asesinato e intentos de asesinato vinculados con una acción terrorista, tenencia de armas y asociación terrorista para preparar crímenes contra personas. Este último apartado abre el examen sobre la preparación del ataque y posibles apoyos, aunque su inclusión no demuestra por sí sola que existieran cómplices ni una organización detrás del detenido.
Sobre la elección de las víctimas, el alcalde de La Verrière, Nicolas Dainville, sostuvo que el atacante parecía haberlas seleccionado por su raza, una valoración que deberá contrastarse con las pruebas. La hipótesis plantea una diferencia relevante respecto de las primeras descripciones de disparos “al azar”: atacar a desconocidos no excluye que se los elija por determinados rasgos. Establecer si hubo ese criterio, qué motivó al sospechoso y cómo preparó su recorrido queda ahora en el centro de las diligencias antiterroristas.
Macron expresa su apoyo a las víctimas y el Gobierno moviliza a las fuerzas de seguridad
Emmanuel Macron expresó su pesar por el ataque y trasladó su respaldo a las familias afectadas, mientras la investigación comenzaba a reconstruir la secuencia de disparos. “Nuestros pensamientos están con las víctimas, sus familias y todos los habitantes de Yvelines”, escribió en X. El presidente agradeció también la actuación de las fuerzas de seguridad por la detención del sospechoso y confirmó que la Fiscalía Nacional Antiterrorista había asumido el caso.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, calificó lo ocurrido de “sucesos muy graves” y señaló que se habían movilizado “todos los recursos disponibles de las fuerzas de seguridad y las autoridades judiciales”. Su intervención situó la respuesta en dos frentes, la asistencia a las víctimas y el esclarecimiento de los hechos, mientras el ministro del Interior, Laurent Nuñez, se desplazaba a Trappes para seguir las actuaciones junto con las autoridades locales.
La atención a quienes vivieron los ataques también se extendió a ambos municipios. La Prefectura de Yvelines anunció la apertura de dos puestos de asistencia médico-psicológica desde las 14:00, en los ayuntamientos de Trappes y La Verrière, destinados a personas directamente afectadas y testigos. Con el sospechoso bajo custodia, ese dispositivo acompañaba la respuesta sanitaria mientras seguían pendientes las conclusiones sobre la motivación y la preparación de los tiroteos.
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