EXCLUSIVO 24

3 VS 1

Mercosur: El dilema de modernizarse abriéndose al mundo o apostar a una unión ambigua

Tras 30 años de firmarse el Tratado de Asunción que dio origen al Mercosur, los líderes del bloque lo celebraron en una reunión virtual que, lejos de reflejar cooperación e integración, estuvo signada de ideologías y políticas contrarias: ¿"flexibilizar" la política interna del Mercosur y abrirse al mundo para ser más competitivos o seguir apostando a la misma política jurídica y económica de unión de hace 30 años?

Hoy viernes 26/3 se conmemoran 30 años de la firma del Tratado de Asunción que tuvo como origen al Mercosur, del cual Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay son miembros plenos. 

Pero los 30 años vinieron con nuevas tensiones en las relaciones entre los países latinoamericanos. En un encuentro celebrado de manera virtual, debido a la pandemia por coronavirus, el actual presidente pro-tempore del Mercosur, el mandatario argentino Alberto Fernández, protagonizó un cruce con el líder uruguayo Luis Lacalle Pou con respecto a la "flexibilización" del bloque.

El Tratado de Asunción tiene cuatro objetivos que están especificados en su Artículo 1°: libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, arancel externo y política comercial externa comunes, coordinación de políticas macroeconómicas y armonización de las legislaciones en las áreas pertinentes. El centro de la discordia gira en torno a la política comercial externa.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, propuso una reducción de aranceles. Junto con él, Lacalle Pou y el mandatario paraguayo, Mario Abdo Benítez, acompañaron la posición del líder brasilero de "flexibilizar" el funcionamiento interno del Mercosur para ser parte de la llamada "revolución industrial". 

¿Qué implica esta "flexibilización"? Este eventual esquema abre la posibilidad a los países del bloque a cerrar acuerdos bilaterales al margen de los otros tres socios del Mercosur. Es decir, cuando un miembro del Mercosur quisiera firmar un tratado con países europeos, asiáticos y/o USA, lo haría de manera bilateral sin tener que depender de la decisión de los demás miembros del bloque. En definitiva, una mayor apertura mundial que mejoraría la competitividad.

Por su parte, el presidente argentino Alberto Fernández se opone a esta flexibilización, ya que busca cuidar la industria nacional del ingreso de productos importados a bajo precio. Además, otro objetivo del presidente pro tempore del Mercosur es incluir a Bolivia como miembros pleno.

Debido a que esta reforma estructural necesita de la voluntad de los cuatro socios, el Mercosur seguiría "funcionando" con la misma lógica jurídica y comercial actual. 

Según el economista Felipe Frydman, el comercio entre los países del Mercosur perdió importancia ya que cada uno ha priorizado su economía frente a los cambios del sistema económico mundial, con China y el Sudeste Asiático como protagonistas.

De acuerdo a los datos aportados por Frydman, en 2019 Argentina exportó al bloque el 14% del total de sus exportaciones. Pero de ese porcentaje, el 35% correspondió al rubro de la industria terrestre, que se encuentra fuera de la normativa de integración. En realidad, las exportaciones de nuestro país al Mercosur sólo fueron del 9,2% del total exportado. La misma situación se da en Brasil con 6,7% del total y sólo 5% bajo las reglas comunitarias. 

¿Qué pasa si el Mercosur se rompe?

Frente a la hipotética situación de una ruptura del bloque, ¿Quién se vería perjudicado? En el último tiempo, las señales de un acercamiento de las relaciones entre el tridente Uruguay, Brasil y Argentina eran cada vez más factibles. 

Alberto pisó suelo Uruguayo y Bolsonaro iba a visitar nuestro país el día de hoy (26/3). Además, el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, en una entrevista que se le realizó el jueves (25/3) en el canal A26, subrayó la buena relación que ambos Estados supieron construir, volviendo a ser el país vecino nuestro principal socio comercial. 

"Hubo que reencauzar la relación con Brasil. Después de tener una reunión con Bolsonaro, armamos una agenda de integración y de crecimiento. Hoy tenemos superávit comercial con Brasil por segundo mes consecutivo y volvió a ser nuestro principal socio comercial", sostuvo el embajador. 

Pero las diferencias ideológicas y políticas que se manifestaron el día de hoy (26/3) en la reunión virtual, abren la posibilidad de plantearnos un escenario post ruptura del Mercosur. 

Sin lugar a dudas Argentina sería el actor más perjudicado. Primero, porque las relaciones con nuestro mayor socio comercial, Brasil, llegarían a su punto mínimo. Es decir, un golpe que podría dejar knock out a nuestra economía. Pero, además, Argentina accede a los productos de Paraguay y Uruguay (y de Brasil) sin aranceles, por lo que esta preferencia se perdería y sería mucho más caro comprarles a nuestros vecinos. Por último, Uruguay y Paraguay tienen poco riesgo país, baja inflación y no tienen una deuda de 44 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por lo que estos Estados seguirían negociando con terceros.

Te puede interesar