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Latinoamérica rumbo hacia una nueva década perdida

Los indicadores cada vez arrojan más pobreza, más desempleo y más desigualdad para Latinoamérica. La pobreza en la región alcanzaría el 36,9%.

Durante la década de 1980 se habló de una década perdida para Latinoamérica, sumida en problemas macroeconómicos como la deuda externa, la pobreza, la inflación y la desigualdad. Hoy, luego de la pandemia o en recuperación de la misma, podemos ver una nueva década pérdida.

La crisis derivada del Covid-19 impactó en Latinoamérica al igual que en el resto del mundo, acrecentando las diferencias por el acceso desigual a las vacunas. Varios países tomaron medidas no ortodoxas para afrontar los efectos de la crisis, medidas redistributivas del ingreso, como el IFE en Argentina y Chile, y el Auxílio Emergencial en Brasil que la CEPAL considera clave que se mantengan las ayudas estatales a familias y empresas. Incluso el FMI, tradicionalmente promotor de políticas de ajuste, destacó el apoyo fiscal del 8% del PIB que los gobiernos dispusieron para contener el efecto de la pandemia, y subrayó que “estas medidas excepcionales son cruciales para apoyar la actividad económica a fin de evitar desaceleraciones aún más fuertes y repercusiones sociales más severas”.

Al menos 26 millones de personas en la región perdieron sus puestos de trabajo en 2020, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los salarios disminuyeron y las horas trabajadas se redujeron. Los más afectados fueron los trabajadores informales e independientes, aquellos con menores niveles de educación, las mujeres y los jóvenes.

Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que fue publicado bajo el nombre ¿Cómo afecta el COVID-19 a los niveles de desigualdad? destaca que la pobreza no es sólo una condición económica, esto es, la carencia de bienes y servicios necesarios para vivir como son los alimentos adecuados, el agua, la vivienda o el vestuario. La pandemia revirtió los avances que habían alcanzado los países de la región entre los años 2000 y 2019, conocidos como “La década latinoamericana” empujando la incidencia de la pobreza en América Latina y el Caribe de 30,6% a 36,9% de la población.

El BID estima que el 80% de las personas que caerían en pobreza viven en áreas urbanas. Paraguay y Colombia serían los países con el mayor aumento de la pobreza con un alza de tasas de 12,4 y 8,1 puntos porcentuales, respectivamente, y sufrirían los mayores efectos sobre la desigualdad de ingresos, junto con Ecuador.

La recuperación económica estará limitada por los recursos fiscales y en este contexto, según el BID, la pandemia representa un reto para los gobiernos regionales para impulsar reformas en el mercado laboral y en las condiciones de los trabajadores y los hogares.

En el informe “La paradoja de la recuperación en América Latina y el Caribe” publicado en julio de 2021 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) informa que la deuda externa, lo que predominó durante la década perdida de 1980, vuelve a repetirse en la actualidad. América Latina y el Caribe es la región con el mayor peso de la deuda externa en el PIB (56,3%) y con el mayor servicio de la deuda externa en términos de exportaciones de bienes y servicios (59%).

Para 2021, la CEPAL prevé un crecimiento económico del 5,2% para la región, que no será suficiente para recuperar el nivel del producto registrado en 2019

Según el informe de la organización, en 2020, los países de Latinoamérica anunciaron conjuntos de medidas fiscales sin precedentes que promediaron el 4,6% del PIB. Si bien con esto se atenuaron los efectos negativos de la pandemia, las brechas estructurales aumentaron: desigualdad, pobreza, brechas de género, informalidad, espacio fiscal limitado, baja productividad y fragmentación de los sistemas de protección social y salud. Sin embargo y teniendo en cuenta esto, la propuesta de CEPAL son medidas económicas que refuerzan el patrón de la desigualdad:

En el mediano plazo, se debe aumentar progresivamente la recaudación tributaria para dar sostenibilidad al gasto público, lo que requiere incrementar los impuestos sobre la renta, extender el alcance de los impuestos a la propiedad y al patrimonio (riqueza), revisar y actualizar de forma progresiva las regalías por la explotación de recursos no renovables, y considerar impuestos a la economía digital, y a bienes y servicios que causen daños ambientales o a la salud pública. En el mediano plazo, se debe aumentar progresivamente la recaudación tributaria para dar sostenibilidad al gasto público, lo que requiere incrementar los impuestos sobre la renta, extender el alcance de los impuestos a la propiedad y al patrimonio (riqueza), revisar y actualizar de forma progresiva las regalías por la explotación de recursos no renovables, y considerar impuestos a la economía digital, y a bienes y servicios que causen daños ambientales o a la salud pública.

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Gráfico realizado por CEPAL, Julio 2021.

Gráfico realizado por CEPAL, Julio 2021.

Parece que nuevamente Latinoamérica se encuentra en una década perdida, de la cual no sólo hay que culpar a la pandemia, si no que reforzó los indicadores que ya se venían manifestando en la región.

FUENTE: Urgente 24