Europa se la juega en la nueva cumbre
Los líderes de la UE se reúnen en Bruselas este jueves (28/06) y viernes (29/06) para abordar propuestas para una unión bancaria y fiscal en medio de una creciente alarma en mercados financieros por la crisis de la zona euro. Merkel ya anticipo su no a los eurobonos.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). No es la presidente argentina Cristina Fernández quien le pone plazos a Europa para resolver la crisis que la agobia y la empuja a la recesión (ayer 26/06 pareció indicar que tendrían 2 o 3 semanas para poner las cosas en orden, aunque probablemente la advertencia era puertas para adentro, a los argentinos y argentinas, para prepararnos por alguna medida de ajuste que pueda adoptarse por estos pagos). Pero el timming en todo caso es adecuado. Pasadas las elecciones griegas -entendido en su momento como un referéndum al euro- y solicitado el rescate bancario español, la UE aún debe encontrar una solución estructural ausente hasta el momento.
Charles Dallara, director general del Instituto de Finanzas Internacional (IIF, por sus siglas en inglés) y negociador clave en la restructuración de la deuda de Grecia, dijo que la Unión Europea afrontaba la que posiblemente sea su cumbre más importante desde su fundación.
Los líderes de la UE se reúnen en Bruselas este jueves (28/06) y viernes (29/06) para abordar propuestas para una unión bancaria y fiscal en medio de una creciente alarma en mercados financieros por la crisis de la zona euro.
"No sólo el futuro del euro, (sino también) el futuro de Europa está en riesgo (...) (La cumbre) es quizás la más importante desde la fundación de la Unión Europea", dijo Dallara al semanario alemán Die Zeit, según un adelanto de sus comentarios antes de su publicación este jueves (27/06).
"Se trata de lograr la confianza de inversores a largo plazo como fondos de pensiones y compañías de seguro, y temo que sólo les convencerán soluciones integrales".
Dallara estuvo implicado en las prolongadas conversaciones sobre la restructuración de la deuda griega, donde el IIF representaba a acreedores del sector privado.
En el mismo sentido se expresó el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, quien ha asegurado hoy (27/06) que "el porvenir de Europa se va a jugar en muy pocas horas" al considerar trascendental la cumbre de la UE que se celebrará mañana y el viernes en Bruselas.
García-Margallo ha apoyado que la UE avance hacia una mayor integración económica y fiscal, incluyendo la cesión de más soberanía nacional, aunque ha dudado de que Alemania esté dispuesta a apoyar medidas para que los países del euro compren deuda de forma mancomunada. Efectivamente está en lo correcto.
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En su opinión, se trata de una cita "absolutamente trascendental" en un contexto en el que "las noticias que llegan de más allá de los Pirineos no son buenas" y no se ha logrado evitar el contagio de la crisis griega.
"El porvenir de Europa se va a jugar en muy pocas horas", ha concluido.
La propuesta que el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, va a plantear a los líderes de la UE es crear una nueva arquitectura europea basada en una unión bancaria, fiscal y política.
La intención es que haya más solidaridad a cambio de menos soberanía, un supervisor bancario europeo, un Tesoro del euro, eurobonos, vetos a presupuestos y límites a la emisión de deuda.
Preguntado por el cuál es el riesgo de que Alemania no dé su visto bueno a la hoja de ruta fijada por Van Rompuy, García-Margallo ha contestado: "Importante". El ministro ha emplazado a la canciller alemana, Angela Merkel, a respaldar una Europa federal que se asiente sobre un proyecto económico más cohesionado.
"Sin solidaridad, no puede subsistir el proyecto político, y estoy seguro de que Merkel lo comparte conmigo", ha comentado.
"Las soluciones son conocidas y posibles. Lo único que falta es la voluntad política de seguir avanzando en este proyecto europeo", ha añadido.
Berlín rechaza que se avale de forma colectiva las emisiones de deuda de países que están en dificultades, como el caso de España, si antes no hay una verdadera unión fiscal y se cumplen las políticas de ajuste.
García-Margallo ha admitido que la propuesta de crear una nueva unión económica y monetaria sería "la mayor cesión de soberanía que ha habido en la UE desde Maastricht", cuando se firmó el tratado para crear el euro.
Para el jefe de la diplomacia, es una "estupidez hablar en estos momentos de soberanías nacionales" cuando se está "en un mundo de soberanías compartidas".
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García-Margallo ha opinado que la creación de los llamados eurobonos, en los que todos los países de la moneda única harían de avalistas de la deuda, sería a su vez "el mayor salto cualitativo" que podría dar la UE y supondría "el acta de nacimiento de los Estados Unidos de Europa".
Antes de llegar a ese punto, ha considerado urgente resolver el problema de deuda que tiene España o Italia y de que cuando su prima de riesgo llegue a un cierto límite, se intervenga automáticamente.
"Es decir, que suene la alarma y empiecen a funcionar los aspersores sin necesidad de poner en marcha unos procedimientos de decisión en los fondos de rescate que se han demostrado lentos, no adecuados a los tiempos e incapaces de seguir la velocidad del mercado", ha argumentado.
El ministro ha vuelto a ser crítico con la dotación del plan de inversiones acordado por Alemania, Francia, España e Italia por un importe de 130.000 millones de euros para dinamizar la economía europea.
"Apostar por el crecimiento es el buen camino, pero la iniciativa que se nos pone encima de la mesa es extraordinariamente tímida", ha opinado García-Margallo.
Sin duda, la estrella de la cumbre, nuevamente, será la canciller alemana, Angela Merkel, quien advirtió este miércoles (26/06) de que no existen soluciones "ni rápidas, ni sencillas" para resolver la crisis de la zona del euro, que se debe "atajar de raíz" en un proceso de pasos sucesivos.
No habrá "un golpe de mano" en la cumbre de la Unión Europea que comienza este jueves en Bruselas, dijo Merkel en una declaración de Gobierno ante el Bundestag, el Parlamento germano.
"No podemos prometer lo que no podemos cumplir y debemos aplicar consecuentemente aquello que hemos acordado", afirmó la canciller en su declaración ante el pleno de la cámara, a la que dijo que "el mundo espera nuestras decisiones" y quiere saber "a donde vamos".
Merkel, ha rechazado de plano cualquier mecanismo de colectivización de las deudas soberanas de los países miembros de la eurozona y tildó las diferentes soluciones de "falsos" caminos para salir de la crisis.
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La jefa del Ejecutivo alemán criticó que en Bruselas se vaya a hablar "demasiado" de "eurobonos", o de un fondo de amortización de la deuda" y "demasiado poco" de supervisión fiscal.
La canciller señaló que emitir eurobonos sería repetir un "error del pasado" y agregó que sólo cuando se hayan implementado los controles fiscales necesarios a nivel europeo se podrá empezar a hablar sobre la colectivización de las deudas soberanas.
Merkel afirmó también que el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha hecho lo "correcto" al solicitar la ayuda financiera europea para el sector bancario. La jefa del Ejecutivo alemán explicó que la situación que atraviesa parte de la banca española está ligada a la burbuja inmobiliaria que vivió el país en los últimos "10 o 15 años".
Además, la canciller señaló que el caso español demuestra lo importante que es supervisar al sector bancario de manera adecuada, por el "riesgo de contagio" entre el sector financiero privado y las cuentas públicas.
Cómo guía a la cumbre que comienza mañana (28/06), la Unión Europea publicó ayer (26/06) el esperado informe sobre el camino hacia una "genuina integración económica y monetaria" en el Viejo Continente, pero sus 4 autores (Herman Van Rompuy, José Manuel Barroso, Jean-Claude Juncker y Mario Draghi) no han a plasmado en el texto ni el calendario ni el procedimiento legislativo para lograrla. El documento, como se había anunciado en la última cumbre, plantea la refundación de la Unión Monetaria a partir de cuatro bloques: la integración financiera o unidad bancaria, la integración presupuestaria, la integración económica y el fortalecimiento de la legitimidad democrática.
Pero en contra de lo previsto, no marca todavía el calendario preciso para dar ese tremendo salto político. Y a 48 horas de la decisiva cumbre europea que debería poner en marcha el plan, no existe todavía consenso para darle la luz verde. Y el riesgo de fracaso planea sobre una cumbre en la que la zona euro y, sobre todo, España e Italia habían cifrado las esperanzas de recuperación.
El Gobierno español se mostró dispuesto ayer a aceptar las cesiones de soberanía necesarias con tal de que el proyecto se ponga en marcha. Y el presidente del Gobierno italiano, Mario Monti, se mostró dispuesto a continuar las negociaciones hasta la noche del domingo (48 horas más de lo previsto) con tal de llegar con un buen resultado a la apertura de los mercados del próximo lunes.
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De momento, la UE solo puede ofrecer el informe publicado ayer por los presidente del Consejo Europeo, de la Comisión Europea, del Eurogrupo y del BCE. El texto, de apenas seis páginas, traza un ambicioso plan, que incluiría desde la creación de un supervisor bancario europeo hasta el establecimiento de una suerte de Tesoro comunitario.
El informe también sugiere la posibilidad de fijar un techo de endeudamiento a cada socio del euro, que solo se podría superar previa autorización del resto. Y plantea la posibilidad de "explorar" la emisión conjunta de deuda o eurobonos siempre que se avance, en paralelo, en la cesión de soberanía presupuestaria.
El cuidado lenguaje y la falta de referencias temporales sobre la consecución de esos objetivos revela las profundas discrepancias que subsisten en el seno del club comunitario, tanto sobre la viabilidad política o legal de las reformas como sobre el ritmo para llevarlas a cabo.
Berlín y París, en concreto, mantienen todavía una interpretación diferente sobre las soluciones más urgentes frente a la crisis.
Francia se mostró ayer dispuesta a estudiar la emergencia de una autoridad presupuestaria supranacional como desea Alemania. Pero París sigue defendiendo la necesidad de una intervención inmediata para calmar el mercado y relajar las primas de riesgo de España e Italia, bien a través del Banco Central Europeo o del fondo de rescate de la zona euro. Berlín, de momento, se resiste a actuaciones a corto plazo y se niega a neutralizar unas primas de riesgo que, a juicio del Gobierno alemán, sirven para imponer disciplina presupuestaria en la zona euro y que, mientras tanto, cada país debe ganarse su propia credibilidad ante los mercados.
El presidente francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, se reunirán hoy en París para intentar buscar un punto de equilibrio entre ambas posturas. Y de ese encuentro, así como de la reunión de los ministros de Economía de Francia, Alemania, Italia y España, celebrada ayer, dependen en buena parte las posibilidades de éxito de la cumbre europea que se inicia mañana. Cumbre que durante el jueves y viernes mantendrá electrizados a unos mercados, que esperan una señal clara sobre el futuro del euro.
Fuentes comunitarias reconocen que "si en la cumbre no se concreta el calendario y se fijan plazos precisos para cada reforma, la desconfianza del mercado podría exacerbarse".
El presidente de la Comisión, José Manuel Barroso, también reconoció ayer que la única iniciativa que se puede acometer de manera inmediata con los actuales tratados es la integración bancaria.
Ese proceso, que en principio cuenta con el apoyo de Berlín y París, incluirá el establecimiento de un supervisor único al menos para las grandes entidades financieras transfonterizas, así como la creación de fondos comunes de garantía de depósitos (para evitar la fuga del ahorro de un país a otro... si hay "corralito", que sea comunitario) y de restructuración bancaria (para evitar que la caída de una entidad arrastre las cuentas públicas de su país de origen).











