A 6 días de las elecciones presidenciales en Chile, ayer (15/11) por la noche tuvo lugar el último debate presidencial televisivo, en el que participaron 6 de los 7 candidatos. Pero para uno de los favoritos de la gente, el ultraderechista José Antonio Kast (Frente Social Cristiano), la noche fue más compleja ya que se convirtió en el centro de los ataques de sus oponentes. Para desgracia de él, no supo recibirlos de la manera más adecuada. Hay preocupación en su entorno de cara al domingo (21/11).
DEBATE PRESIDENCIAL
El "Doctor miedo" de Chile: Kast cayó en la trampa opositora
En el debate presidencial que tuvo lugar ayer (15/11) en Chile, uno de los favoritos de la gente, José Antonio Kast, fue el blanco de ataques.
El Gobierno de Sebastián Piñera, que comenzó en 2018 y que estuvo caracterizado por las revueltas sociales, llega a su fin. Y para el pueblo trasandino, llegó el momento de definir nuevas autoridades.
En estos comicios también se renovará gran parte del Congreso con la elección de 155 diputados para los próximos 4 años y 27 de 43 senadores para los 8 venideros.
Además del presidente del Partido Republicano, anoche estuvieron presente el izquierdista y el otro favorito de la gente Gabriel Boric (Apruebo Dignidad), la demócrata-cristiana Yasna Provoste (Nuevo Pacto Social), el hombre del oficialismo y exministro de Desarrollo Social y Familia Sebastián Sichel (Chile Podemos Más), el izquierdista radical Eduardo Artés (Unión Patriótica) y el progresista y amigo de Alberto Fernández, Marco Enríquez-Ominami (Partido Progresista). El economista Franco Parisi (Partido de la Gente, formado después del estallido social de octubre de 2019) continúa en USA tras dar positivo de covid-19: hizo toda su campaña sin pisar el país, y tampoco llegará para votar.
El escenario fue muy distinto al del pasado 22 de septiembre, cuando en los grupos de WhatsApp de Chile Podemos Más celebraban la performance del abanderado del partido republicano, en el debate televisivo organizado por CNN Chile y Chilevisión. Ahí, el diagnóstico unánime fue que Kast estuvo superior a los otros candidatos y que Sichel tuvo un mal desempeño.
En el debate de anoche, sin embargo, los papeles se invirtieron y fue a Sichel a quien, en diversos grupos de WhatsApp, celebraron por su intervención en el segundo debate organizado por Anatel. De Kast, en tanto, la sensación generalizada - y que provocó la alarma en algunas "barras bravas" del candidato - fue que tuvo una mala presentación: perdió el control, se equivocó en el contenido de su programa y se le vio incómodo, son algunos de los comentarios que hacen en el sector y que, incluso, reconocen en su comando.
Dos frases marcaron su peor presentación desde iniciada la carrera presidencial. La primera fue cuando le consultaron por su programa y la idea de nuevas termoeléctricas en su potencial Gobierno. En esa ocasión, el ex-UDI se defendió señalando que "si lo dice en mi programa, lo rechazo. No vamos a hacer ninguna. Yo no quiero abrir ninguna termoeléctrica", dando cuenta de la inconsistencia entre su estrategia de presentarse como moderado y un programa pensado para el ala más extrema de la derecha nacional.
La segunda, y que profundizó todos los temores que existían en su propio sector respecto de la inviabilidad de su propuesta económica, se dio cuando falló ante la pregunta del periodista Juan Manuel Astorga, respecto a si sabía cuál es en el largo plazo el PIB tendencial para Chile. Kast respondió indicando que "depende de qué economista usted quiere mencionar, todos dicen que en el fondo la deuda, y el tema del PIB, la deuda del 40 por ciento del PIB, y en eso nos vamos a establecer", ante lo que fue interrumpido por el propio periodista, quien le insistió: "Pero el PIB tendencial de largo plazo de Chile, ¿sabe cuánto es?". Su respuesta fue "no, no lo se".
Además de esto, Kast, reivindicador de la dictadura de Augusto Pinochet, fue atacado por decir que no hubo opositores a la dictadura pinochetista perseguidos durante las elecciones que se realizaron entre 1988 y 1989, como ocurrió en los recientes comicios en Nicaragua. Además de asegurar que fueron "democráticas, libres e informadas".
El oficialista Sichel le salió al cruce y lo tildó de "lamentable" por desconocer los hechos previos a la elección del 89. "Se seguía torturando, encarcelando y relegando", disparó Provoste.
"Usted es una amenaza para la democracia y el Estado protector", increpó a Kast el candidato progresista Marco Enríquez-Ominami, quien también calificó al aspirante ultraderechista como "Doctor Miedo" más de una decena de veces.
Kast es contrario al aborto, al matrimonio igualitario, a la perspectiva de género, y la educación sexual integral. Es por esto que Boric le salió al cruce y manifestó que en su programa electoral "hay una serie de actos discriminatorios que ponen en riesgo avances que han sido sustantivos en materia de derechos humanos".
También recibió dardos cuando se refirió a la existencia de un "lobby gay" que "busca influir a las personas" y cuando rechazó el aborto y aseguró que un programa educativo que visibilice las familias homoparentales "es adoctrinamiento".
"Yo no tengo ningún problema con el mundo homosexual (...) Nunca nadie puede decir que yo he discriminado a alguien", esgrimió el abogado de 55 años, cuyo programa rechaza el aborto en cualquier circunstancia.
Julieta Suárez-Cao, politóloga de la Universidad Católica, dijo a EFE que "la postura reaccionaria de José Antonio Kast le hizo ser un blanco muy fácil para el resto".
El nuevo mandatario tendrá la difícil tarea de implementar las normas de la nueva Constitución en caso de aprobarse y de encarar una acuciante inflación y una fuerte crisis social e institucional que no cesa desde las masivas marchas del 2019.
¿Quién ganó el debate?
Distintos expertos y analistas afirmaron el diario chileno Emol en que, pese a la alta audiencia que tuvo el programa, es complicado que se mueva la aguja electoral de cara a los comicios del domingo, aunque no descartan del todo que existan sorpresas, dado el mal desempeño de Kast, quien podría perder algunas adhesiones en favor de Sichel.
Al respecto, el decano de la facultad de gobierno de la Universidad Central, Marco Moreno, sostuvo que "se produjo un fenómeno que se conoce como el sesgo de confirmación: Mucha gente vio el debate, pero los que lo vieron ya tenían más o menos decidida su opción. Por lo tanto, creo no es suficiente para poder cambiar percepciones que están instaladas, a pesar de los errores de Kast y a que salió mal parado".
Una visión similar planteó el politólogo y académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, quien destacó que "el gran problema es que el debate se hizo con seis días de diferencia respecto a la elección. Si hubiese sido la semana anterior, probablemente sus efectos habrían sido mucho más sustantivos".
Sin embargo, no descartó que "en el caso particular de la derecha se pueda producir un proceso de retorno de los votantes que abandonaron a Sichel y se fueron por Kast, planteando así una primera vuelta mucho más competitiva entre ambas opciones de derecha. Ese es el cambio que se podría esperar en función de este debate".
En tanto, el decano de la facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma, Tomás Duval, coincidió:
Hoy (16/11), tras un encuentro con la Cámara de la Producción y del Comercio (CPC), el propio Kast reconoció que fue "duro" el debate. "Por lejos saqué el número premiado ayer, fui mencionado por todos, yo creo que eso en parte es porque las encuestas han reflejado que tenemos una gran posibilidad de pasar a la segunda vuelta (...). En los debates a uno le puede ir bien, más o menos, mal, eso la verdad es que a mí no me afecta tanto", dijo.
Duval agregó:
En cuanto a la performance de los candidatos de la oposición y ante la pregunta de si Boric seguirá incólume su camino hacia la segunda vuelta, Duval respondió que "yo creo que sí, creo que hizo un debate adecuado, colocó los temas, sus posiciones y no entró en mayores conflictos con otros".
Por su parte, Moreno sostuvo que las respuestas del líder de la izquierda "muestran un cierto techo de su candidatura, que no ha seguido creciendo. No es que haya tenido un mal o buen desempeño, sino que no logró cambiar sustantivamente la imagen que se tiene de él".
Un escenario distinto es en el que quedó Provoste, quien a juicio de todos los expertos desaprovechó su oportunidad, pese a no tener un desempeño malo. Para Morales, la senadora "ha experimentado el síndrome Tomic, que en el 1970, en lugar de plantear un programa moderado, se comienza a asimilar a la candidatura de Allende".
Lo mismo señaló Moreno, quien afirmó que "Provoste perdió la oportunidad de haber mostrado un liderazgo político que mucha gente está buscando. Ella debería haberse planteado como la opción más clara frente a lo encajado que hoy aparecen Kast y Boric: Debería haber desempeñado el rol de ME-O y ser más crítica con Kast".












