La situación del dengue en Brasil escaló a niveles insospechados y marcó un nuevo récord de muertes anuales por esa patología. Según el Ministerio de Salud, en las últimas horas se superaron las 1.116 víctimas superando el registro anterior de 1.094 muertos durante el 2023.
A diferencia de Argentina, en Brasil los cambios de temporada no son tan marcados y en casi toda su área el dengue es una enfermedad endémica, por lo que circula todo el año. Por eso, se espera que ese número de fallecimientos aumente, cerrando al 2024 por lejos como el peor año en la historia de la enfermedad en ese país.
Tan solo en las 13 primeras semanas de este año se registraron 2.963.994 casos, mientras que en el mismo periodo de 2023, hubo 589.294 casos y 388 muertes. Es decir casi cinco veces más casos en el mismo periodo y con todavía mucha tela más para cortar.
Al respecto, el Gobierno brasileño admitió estar frente a “la mayor epidemia en términos de proporciones”. Para las autoridades, la extensión del problema no tiene precedentes y se desconocen cuáles serán los efectos finales, sumadas todas las muertes y casos para 2025.
Brasil le apunta a la hidratación
Bien sabido es que no existe un tratamiento específico para el dengue. Sin embargo, sí existen paliativos que contribuyen a evitar los casos graves.
"Una de las cosas que siempre decimos es que las muertes por dengue siempre son evitables. Son muertes que no deberían ocurrir porque el tratamiento del dengue significa básicamente utilizar la hidratación en el momento adecuado para que no ocurran complicaciones en la mayoría de los casos", explicaron fuentes del Gobierno de Brasil a la prensa local.
Las proyecciones estiman que Brasil podría superar los 4.2 millones de contagios en 2024.









