Con el estallido del conflicto entre Rusia y Ucrania, los medios nacionales procuraron contactarse no sólo con corresponsales sino también con argentinos viviendo en el territorio que está siendo atacado. Este es el caso de Alejandro Herlan, un profesor de tango que mantuvo una entrevista con Telenueve. Lo que llamó la atención fue la respuesta que brindó Herlan cuando le preguntaron si le temía al ataque ruso. "Mirá, yo soy de Lanús", respondió el argentino, que provocó la risa de los periodistas.
"Volvía todas las noches a mi casa así que tanto miedo no le tengo al misil (...) Yo volvía a la noche, 3 de la mañana a mi casa y tenía que caminar cuatro cuadras. Eso sí da miedo, todos los días", desarrolló Herlan, que vive en Ucrania junto a su esposa, nativa de ese país.
Ante la inesperada respuesta del argentino, Esteban Mirol, conductor del noticiero de El Nueve, exclamó sorprendido: "¡Tremendo! Lo que acabás decir es tremendo, Alejandro. ¿Vos decís que estás preparado para todo?". El profesor de tango no dudo: "Sí, si sos de Lanús, sí". Los dichos de Herlan no tardaron en viralizarse en las redes sociales. En Twitter, la palabra "Lanús" ya alcanzó más de 16 mil menciones.
Sin embargo, pese a lo cómico del intercambio, la situación retratada por el argentino es por demás compleja. "La cosa está complicada, nosotros estamos cerca de Járkov. No sé si saben pero dicen que Rusia ya tomó Járkov y que la próxima ciudad es la nuestra así que estamos medio preocupados", explicó el oriundo de Lanús, quien sostuvo que intentó escapar junto a su esposa, pero resulta imposible debido a que no hay combustible a disposición.
Herlan también ironizó respecto al comunicado emitido por la Cancillería argentina, que le recomendó a los argentinos viviendo en territorio ucraniano que abandonen el país. "Leí un tweet que dice 'les sugerimos a los argentinos que dejen Ucrania' y la verdad que me tengo que reír, no necesito un tweet de Cancillería para saber que me tengo que ir", exclamó.
Según explicó el argentino, la Embajada tampoco pudo brindarle ayuda, pero que se encuentra desbordada. Por el momento, a su esposa y a él sólo les queda esperar que el próximo bombardeo ataque únicamente las bases militares, y no edificios civiles.











