Como ‘catzo’ una mona hembra que vive sola en cautiverio pudo haber quedado preñada, obviamente sin uso de inseminación in vitro. En febrero del 2021, eso mismo se preguntaron unos veterinarios nipones cuando descubrieron que la mona ‘Momo’ había dado a luz a una cría como por arte de magia en el Zoológico y Jardín Botánico de Kujukushima, sin haber tenido contacto con otro primate.
CON RAZÓN
Una mona quedó preñada sola en un zoo: Se conoció la verdad
Una mona que residía sola en cautiverio dentro de un zoológico de Japón, quedó embarazada, y pronto se abrió una investigación que determinó como ello fue posible sin inseminación artificial.
Una investigación para dar con el paradero del progenitor masculino se abrió desde aquella fecha, con dificultad, ya que la primate gibón de manos blancas (Hylobates lar) era muy territorial, no dejando acercarse a su bebé. El ADN analizado del cabello y las heces de la cría, finalmente, dio como resultado que su padre era nada menos que otro mono gibón de pelo oscuro de unos 34 años llamado Itoh, el que jamás había compartido jaula con Momo.
Después de dos años de una gran incógnita en torno a cómo terminó el esperma de Itoh dentro de la mona Momo, el personal del zoológico encontró un pequeñísimo agujero -de alrededor de un centímetro de diámetro- en la pared de la sala de exhibición que dividía las residencias de ambos primates.
Ahora bien, el Zoológico y Jardín Botánico de Kujukushima procedió a instalar un panel de acero atornillado sobre ese agujero, y están llevando a cabo de manera gradual, la incorporación del macho gibón dentro del mismo medioambiente que su familia.















